NO DEJES DE VISITAR
GIF animations generator gifup.com www.misionerosencamino.blogspot.com
El Blog donde encontrarás abundante material de formación, dinámicas, catequesis, charlas, videos, música y variados recursos litúrgicos y pastorales para la actividad de los grupos misioneros.
Fireworks Text - http://www.fireworkstext.com
BREVE COMENTARIO, REFLEXIÓN U ORACIÓN CON EL EVANGELIO DEL DÍA, DESDE LA VIVENCIA MISIONERA
SI DESEAS RECIBIR EL EVANGELIO MISIONERO DEL DÍA EN TU MAIL, DEBES SUSCRIBIRTE EN EL RECUADRO HABILITADO EN LA COLUMNA DE LA DERECHA

domingo, 4 de enero de 2009

Domingo II después de Navidad: Buscando un Dios hecho niño

Publicado por Entra y Veras

¿Dónde buscas a Dios? No hace falta subir demasiados escalones ni articular trabalenguas teológicos. Dios se hace Niño y con eso nos lo dice todo y nos marca un camino sencillo para buscarlo y encontrarlo.

Cuentan de Diógenes el cínico, que en una oportunidad salió a una plaza de Atenas en pleno día portando una lámpara. Mientras caminaba decía: «Busco a un hombre». La ciudad está llena de hombres, le dijeron. A lo que él respondió: «Busco a un hombre de verdad, uno que viva por sí mismo no un indiferenciado miembro del rebaño». De igual manera, y salvando las distancias, puede que nosotros hoy sigamos buscando a Dios con un telescopio entre las galaxias más alejadas del Sistema Solar, o lo busquemos concienzudamente entre los conceptos más acartonados o en la piedad más rancia. ¿Y por qué no buscamos un hombre? Sí un hombre. Mejor todavía, ¿por qué no buscamos un niño? Por desgracia muchos responderán: «¡Estas loco! Dios no puede ser niño, un niño recién nacido es indefenso y Dios es todopoderoso; un niño recién nacido no sabe nada y Dios es omnisciente; un niño recién nacido depende de los demás para vivir y Dios es independiente, nosotros dependemos de Él».

Desde luego que cuando se trata de buscar a Dios o de decir quién es, en general somos bastante torpes. Enseguida nos enfundamos los botines de la teología enlatada y disparamos un par de frases hechas. Estamos en Navidad, Dios se ha hecho niño. Sobran más explicaciones. El Dios de la Navidad es el mismo que el del Viernes Santo. Si aquí se revistió de ternura por qué allí lo vemos disfrazado de verdugo. Dios es inocencia, sencillez, sonrisa, alegría, ternura, claridad, limitación, fragilidad. Dios quiere compartir lo nuestro, para no hablar de oídas. Dios se encarna porque quiere, y a cambio de nada. Sin embargo, como nos dice el evangelio de hoy, “no lo recibimos”. Entonces, se quedaron esperando un Mesías acorde con el molde que habían preparado: un rompepuertas de familia bien y se encontraron con un niño indefenso que nace una cueva.

Surgirán, y surgen en nosotros muchas dudas, muchas cosas que no nos cuadran, muchas preguntas cuya respuesta no es fácil de encontrar, pero puede que eso nos esté indicando que no podemos rendirnos, que no podemos pensar que a Dios lo hemos encontrado, que a Dios lo tenemos encerrado en el devocionario y de ahí no puede salir. Dios siempre va ir dos pasos por delante de nosotros. Pongamos nombre a la lámpara de Diógenes, ayudémonos de los acontecimientos de la vida para que sean ellos los que nos marquen la senda por la que Dios pasa, y dependiendo de la situación, unas veces lo hace deslizándose, y otras enfangado como nosotros. Somos, en general, demasiado despistados. Nos ciega lo milagroso y nos olvidamos de lo cotidiano, de lo sencillo, de lo espontáneo, donde Dios está como un pez en el agua.

Aparentemente, nos gustan las novedades en todo menos en lo que se refiere a Dios. Ahí ya lo creemos todo sabido y asimilado, pero si lo pensamos nos damos cuenta de que no sabemos nada porque Él es siempre nuevo.

Otra de las anécdotas que se cuentan de Diógenes es que arrojó su taza cuando vio a un niño beber con las manos y afirmó “este niño me ha ganado en sencillez”. Dios nos gana en sencillez y en normalidad. Es uno como nosotros de ahí que pueda salvarnos, de ahí que pueda abrirnos para siempre el horizonte de nuestra esperanza.

Busquemos con nuestro candil un Dios hecho hombre. No hace falta ir demasiado lejos, ni desempolvar muchos libros solamente pensar en un niño inocente, espontáneo y lleno de ternura.

Roberto Sayalero Sanz, agustino recoleto.
Chiclana de la Frontera (Cádiz, España)

No hay comentarios: