Publicado por Sin Tapujos
(Mt.13,44-46)
Continuando con las parábolas Jesús compara el reino de los cielos con un tesoro escondido que un hombre encuentra y vuelve a enterrar para poder vender todo lo que tiene y adquirir el campo. Y también con un comerciante buscador de perlas que encontrándose con una de gran valor vende todas las acumuladas para adquirirla.Síntesis de la Homilía
La actitud del obrero que trabajando en campo ajeno descubre un tesoro bajo los golpes de su herramienta, podía haber sido distinta. Esconderlo nuevamente y esperar la oportunidad propicia para apropiarse de él, uniéndolo así a todas sus posesiones.
También pudo ser distinta la actitud del comerciante de perlas. Encontrándose con una preciosa, simular que no era tal, y quedarse con ella añadida a todas las compradas anteriormente con esfuerzo y selección.
Es lo que muchas veces sucede. Muchos se apropian del lenguaje, de la seducción, de la nobleza, del prestigio de la propuesta cristiana para añadirla a sus tácticas eleccionarias, dominadoras, prestigiantes, proselitistas. Y las demostraciones de fervor, de devoción, de práctica cristiana, de bendiciones repartidas a troche y moche, están encubriendo muchas veces negociados, ambición de poder, utilización de la ingenuidad e indefensión de los débiles, propaganda para someter inteligencias y corazones.
La verdadera adhesión al reino supone un despojo interior. No en el sentido de renunciar a las alegrías legítimas ni el de reprimir las inclinaciones naturales ni siquiera el de apartarnos de lo que nos hace o nos promete felicidad, sino en la actitud de no satisfacernos egoístamente con lo que somos cada uno considerándonos superiores a los demás. Ése es el despojo necesario para que entremos en los valores del reino en cuya portada figura el amor a los demás.
Y porque amor a los demás es una frase demasiado generalizante, vale la pena especificar que amor significa compromiso con las causas nobles, que amor importa búsqueda apasionada de la justicia, que amor supone fuerza y energía para resistir a los egoísmos, que amor exige ingenio para aplicarse a solucionar los problemas que nos afligen, que amor exige sensibilidad para descubrir en los otros y en lo otro (lo que muchas veces está al margen de nuestras preferencias) lo rescatable y útil para el mejoramiento general. Ninguna de las variedades de campos en que se viva el amor queda excluida de la propuesta cristiana fuera de la que importe dominio o aprovechamiento de los demás.
Buscando coincidencias entre las Lecturas
La visión estilizada que el cronista del libro de los Reyes presenta del rey Salomón corresponde al afán de mostrar que el pueblo no se había equivocado al pedir un Rey como los demás que lo rodeaban, pero Salomón cumplió el aviso a Samuel de que resultaría opresor y aprovechador de los débiles de su pueblo. Las apariencias ocultan realidades muy distintas.
Hay una predilección de Dios, sostiene Pablo, por aquellos que en su propia elección eligieron la fidelidad a su voluntad.
El pasaje de Mateo tratando de identificar al reino de los cielos indica que no puede ser un añadido de nada sino un reemplazo vivido con profundidad de corazón y compromiso.




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