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miércoles, 13 de febrero de 2013

Cuaresma 2013: 40 días con los últimos



Los ciudadanos de los países ricos, especialmente si son cristianos, tienen la obligación moral de tomar en consideración esta interdependencia que subsiste entre su forma de comportarse y la miseria y el subdesarrollo de tantos miles de hombres (Sollicitudo Rei Socialis, 9). Con palabras parecidas a las de Juan Pablo II en 1987 nos dice hoy una anónima campesina guatemalteca: «No necesitamos que ustedes vengan acá a hacer proyectos; serían muy útiles si arreglasen aquellos asuntos de su casa que nos perjudican» (citado por Juan Clemente en Revista Soberanía Alimentaria, nº10, p.48).

He aquí la motivación e hilo conductor de la próxima campaña “Cuaresma, cuarenta días con los últimos”, promovida por los religiosos marianistas. En los últimos años esta campaña nos ha ayudado a conocer y conmovernos ante las situaciones que viven los países que están a la cola en el Índice de Desarrollo Humano (IDH), según los informes del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).


Este año nuestro recorrido será diferente. Volveremos la mirada a nuestra propia vida, la de los habitantes de los países ricos (a pesar del actual contexto de crisis, nuestro país, como tal, es rico en comparación con los cuarenta últimos), nuestra forma de comportarnos y las consecuencias que eso tiene para los últimos. Y esto a lo largo de cinco bloques temáticos, que comenzarán cada domingo con una visión global y se desarrollarán a lo largo de la semana abordando aspectos más concretos:

1. Comenzaremos por lo más básico: la comida, la relación que subsiste entre nuestra forma de alimentarnos y la desnutrición y las carencias de otras personas, junto con las consecuencias que la producción industrial de alimentos tiene para el Medio Ambiente y para la propia salud de los consumidores.

2. Seguidamente repararemos en nuestra forma de utilizar los recursos, haciendo hincapié en el transporte –de nosotros mismos y de los bienes que consumimos–, que también está contribuyendo a un calentamiento global cuyas consecuencias sufren los más pobres.

3. Inevitablemente habremos de considerar las repercusiones de nuestra forma de consumir y de usar el dinero. Qué compramos, a quién compramos, de dónde procede lo que compramos. Y también qué entidades manejan nuestro dinero y qué hacen con él.

4. Para llegar a cuestiones más estructurales. Nuestra forma de organizarnos y ser gobernados tiene, sin duda, mucha relación con los problemas de los últimos. Y también en esto tenemos nuestra parte de responsabilidad.

5. Finalmente, hemos de caer en la cuenta de la interrelación que hay entre nuestro comportamiento y nuestra forma de pensar. Porque, si bien a veces obramos de forma inconsciente, siempre subyace en cada uno una determinada mentalidad, cultura o ideología.

Así como otros años nos hemos acercado a la situación de los últimos mediante testimonios reales, esta cuaresma lo haremos, sobre todo, mediante narraciones literarias. El mismo Jesús, para transmitir a sus oyentes la buena noticia del Reino, se valía de relatos y parábolas. El lenguaje de los cuentos tiene desde siempre un alcance universal y, este año, nos ayudará a presentar de forma menos cruda situaciones dramáticas en las que nos reconocemos indirectamente implicados.

Junto al relato de ficción se presenta cada día un breve apunte sobre el tema considerado y algunas sugerencias que ayudan a responder a la pregunta ¿Qué podemos hacer (o dejar de hacer)? Pues con frecuencia nos daremos cuenta de que de lo que se trata no es tanto hacer esto o aquello sino empezar por dejar de comportarnos de la manera como lo hacemos. Para concluir, como todos los años, con una breve cita bíblica y oración que nos ayudarán a poner nuestra conversión en manos de Dios, más allá de nuestro necesario esfuerzo humano.

Los relatos están bien. Pero no podemos vivir solo de ellos. Por eso, un día a la semana –los sábados–, dejaremos los cuentos para descubrir historias reales de gente real. Conoceremos así testimonios reales de personas que, en España, están incorporando en sus vidas formas de comportarse solidarias, sostenibles, saludables y espirituales. ¡Será muy estimulante!

Esta campaña de cuaresma será más interpelante que las anteriores, pues girará en torno a nuestra propia vida. ¡Pero nuestro corazón y nuestra preocupación siguen puestos en los últimos! Si volvemos la mirada hacia nosotros mismos y nuestro estilo de vida es precisamente como consecuencia de nuestra empatía y preocupación hacia los últimos y de las preguntas que nos hacemos por las causas de su situación.

La campaña puede consultarse en la dirección www.40ultimos.org, donde están disponibles todos los documentos en formato PDF, y seguir por correo electrónico, Twitter y Facebook.

Que esta interpelación nos anime en nuestro camino de conversión cuaresmal, sabedores de que, sea cual sea la transformación de nuestro comportamiento al final de este recorrido, siempre habrá sido bueno para cada uno de nosotros el ayudarnos a ser más conscientes, a tomar en consideración esta interdependencia que subsiste entre nuestra forma de comportarnos y la miseria y el subdesarrollo de tantos seres humanos.

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jueves, 27 de septiembre de 2012

La sinrazón de la razón



Esta reflexión podría llevar como subtítulo “el segundo mandamiento laico”. En el sentido siguiente: es conocido que Jesús de Nazaret, cuando le preguntaron por el mandamiento más importante de todos, se negó a presentar sólo uno. Hay otro mandamiento similar e inseparable del primero: no sólo amar a Dios sino también amar al prójimo como a uno mismo. Hoy quisiera parodiar a Jesús de manera laica y sin meter a Dios de por medio (incluso aunque uno piense que Dios siempre está de algún modo, aunque no lo metamos nosotros). Pero conservando la intuición de que “no hay uno sin dos”.


Si nos preguntan por la norma fundamental de convivencia en los inevitables conflictos de la vida, solemos pensar que lo decisivo es quién tiene razón. Si tengo yo razón, conflicto resuelto; y si persiste la confrontación, toda la culpa será de la otra parte. Pues no. Junto al punto decisivo de tener o no tener razón, hay otro igual de importante: qué uso hago de la razón que tengo. Y ahí solemos fallar todos: usamos tan mal la razón que tenemos que acabamos perdiéndola total o parcialmente.

Un primer uso erróneo de la propia razón consiste en creer no sólo que tengo razón sino que tengo toda la razón. Reaccionando así perdemos el único camino de reencuentro, que discurre por lo que sugiere el significado etimológico de la palabra “diá-logo”: dejarse atravesar por la razón del otro. La cual no negará mi razón pero puede matizarla, situarla o completarla. Cuando ambas partes se dejan atravesar de veras por la razón del otro (cuando dia-logan) brota la reconciliación. Pero hoy vamos a fijarnos en otras sinrazones que se producen cuando uno tiene prácticamente toda la razón, o está, como decimos, “cargado de razón”. Veamos algunos ejemplos de estas otras sinrazones.

Después de la barbarie del 11S es innegable que los EEUU estaban cargados de razón contra un sector del mundo islámico. Parece igualmente claro que perdieron casi toda esa razón con la barbarie de Guantánamo. Obama lo reconoció cuando prometía el cierre de Guantánamo como uno de sus primeros objetivos si llegaba a la presidencia. Que no lo haya cumplido (por impotencia o por incoherencia) confirma de rebote la sinrazón de aquella cárcel: las promesas de Obama resultaron ser “un homenaje del vicio a la virtud”, según la definición que daba Tanqueray de la hipocresía.

Hace meses hablé en estas páginas de la sinrazón que supone la existencia de ETA, aun reconociendo la realidad de un “conflicto vasco”. Pero la coherencia obliga a reconocer que el gobierno de Felipe González perdió parte de su razón cuando recurrió a los GAL como forma de lucha contra ETA. Y hoy, la barbarie etarra tampoco es razón para que el PP exija una vinculación total con su afán de humillar a ETA sin condiciones, y anatematice como “equidistancia” cualquier intento de facilitarles la desaparición (con políticas de presos etc. Pues equidistancia significa situarse exactamente a mitad de camino; mientras que la honradez puede exigir situarse más, o mucho más, cerca de unos que de otros sin llegar por eso a la identificación total.

Pasando del campo político al eclesiástico, la institución eclesial y alguno de sus jerarcas resultan hoy criticables y a veces hasta escandalosos; pero ello tampoco es razón para que las críticas se conviertan en descargas de la propia adrenalina, o en excusa para ciertos ateísmos movidos en realidad por otras razones que ellos prefieren no confesarse.

Si de los campos institucionales pasamos a los personales, los peligros de esa sinrazón son aún mayores. Ignacio de Loyola dijo que fundaba la Compañía “para reconciliar a los desavenidos”: y a uno le vienen ganas de responder “¡imposible!”. En casi todos los conflictos en que te ves implicado, las partes exigen no sólo que se reconozca su razón sino que se justifique también su modo de reaccionar. Se exige el “totalmente conmigo”. Y si no, te acusan de “totalmente contra mí”: la otra parte no tiene nada de razón porque la tengo yo toda. Así no hay reconciliación posible.

Nuestro inconsciente es tan sutil que, a veces, va incluso más allá: no sólo absolutiza la propia razón sino que recurre a la provocación para privar de razón al otro: si temo que tengas razón contra mí, intentaré provocarte hasta que reacciones de manera injusta, para luego agarrarme a esa injusticia y pretender que soy yo quien tiene la razón. Los conflictos de pareja se ven a veces marcados por esta sutil manera de proceder, quizás inconsciente.

Cada quien conocerá sus ejemplos. Aquí sólo pretendíamos subrayar que no todo está resuelto con tener razón. Es preciso también integrar la razón que pueda tener la otra parte. Y sobre todo, hay que procurar no perder la razón que tengamos por el mal uso que hacemos de ella.

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miércoles, 13 de junio de 2012

"¡Siempre Hay Algo!"



Una amiga dice en tono de broma que cuando se muera quiere este epitafio en su lápida: ¡Siempre hay algo!
¡Y siempre lo hay! Todos nosotros compartimos su frustración. Invariablemente, siempre hay algo, grande ó pequeño, que proyecta una sombra, y de alguna manera nos impide vivir en profundidad el momento presente y valorar su riqueza. Siempre hay alguna ansiedad, alguna preocupación sobre algo que deberíamos haber hecho ó que debiéramos estar haciendo, alguna cuenta sin pagar, alguna preocupación por lo que tendremos que afrontar mañana, un dolor de cabeza persistente, alguna preocupación con respecto a nuestra salud ó la salud de otro, alguna herida que sigue abierta, ó el anhelo de alguien ausente el cual mitiga nuestra alegría. Siempre hay algo, alguna perdida, alguna ansiedad, alguna amargura, algunos celos, alguna obsesión, ó un dolor de cabeza, que siempre arrebata al momento presente su alegría.
Henri Nouwen definió ésto con una sencillisima y conmovedora expresión: “Nuestra vida,” – escribe- “es un tiempo en el que la tristeza y la alegría se besan a cada momento. Hay un tipo de tristeza que impregna todos los momentos de nuestra vida. Parece que no existe una pura-y-clara-alegría, sino que aun en los momentos más felices de nuestra existencia sentimos un cierta de tristeza. En cada satisfacción, somos soncientes de las limitaciones. En cada éxito, existe el temor a los celos. Detrás de cada sonrisa, hay una lágrima. En cada abrazo, hay soledad. En cada amistad, hay una distancia. Y en todas las formas de la luz, está el conocimiento de que rodea la oscuridad.” ¡Siempre hay algo!
Jesús tenía su propia forma de expresarlo. Hay un incidente recordado en los Evangelios en el que Pedro se acerca a Jesús y le pregunta qué recompensa ha de recibir un discípulo por seguirle. Jesús le contesta que cualquiera que deje Padre, Madre, Esposa(o), hijos, casa ó tierra para de ser su discípulo recibirá a su vez, cien veces más (Madres, esposos, hijos, tierras). Pero luego añade una cláusula desagradable: "aunque no sin tribulación". Siempre habrá algo - un poco de estrés, alguna envidia, alguna persecución - que puede acabar con el reconocimiento y el disfrute al cien por cien. En efecto, lo que Jesús está diciendo es que podemos tenerlo todo – ¡y no disfrutar de nada! ¿Por qué? Debido a que siempre habrá algo en el interior de nuestras propias vidas que atraviesa el presente y que nos puede hacer perder la perspectiva y por lo tanto, hacer perder la riqueza y la alegría.
En el Evangelio de San Lucas, Jesús especifica qué es ese algo, a saber, la envidia. Podemos tenerlo todo y no disfrutar de nada porque sentimos envidia de lo que otra gente tiene. Que verdad. Co cuanta frecuencia infravaloramos nuestras propias vidas y nuestros talentos, sin ver y sin saborear su riqueza, porque quisiéramos ser alguien más, alguien rico y famoso, alguien diferente. Nuestras vidas son ricas, sin embargo, no estamos contentos con ellas porque quisiéramos lo que tienen otros.
Hoy existe una rica literatura, tanto en los círculos religiosos como en los seculares, que trata de desafiarnos para no permitir que nuestras ansiedades, dolores de cabeza, envidias, y preocupaciones nos bloqueen para vivir plenamente el momento presente. La mayoría de esa literatura es buena ya que formula un reto correctamente. A veces, sin embargo, algunos de estos autores nos dan la impresión de que, simplemente centrando la atención y trabajando duro algunas técnicas, es algo fácil de hacer. ¡No lo es! Vivir el momento presente, vivirlo auténticamente sin ser atacado por nuestras propias angustias y dolores de cabeza, es una de las tareas psicológicas y espirituales más difíciles de toda nuestra vida.
Nuestras vidas son ricas, y esto es cierto para todos, no solo para los ricos y famosos. En el apogeo de su fama, el poeta, Rainer Marie Rilkie, recibió una carta de un joven, quejándose de que él quería ser un poeta, sin embargo estaba en desventaja porque vivía en un pequeño pueblo donde no pasaba nada interesante ó digno de mención. Rilke le escribió de nuevo y le dijo que si para él su vida era mediocre, entonces lo más probable es que después de todo no fuera un poeta, ya que no podía darse cuenta de la riqueza que hay en su propia vida. La experiencia de cada persona es la esencia de la poesía. No hay vidas que no sean ricas; sin embargo, la mayoría de nos bloqueamos al penetrar en la riqueza de nuestras propias vidas y nunca podemos valorarla al cien por cien... porque siempre hay algo.
El desafío es ser concientes de las riquezas que hay dentro de nuestras propias vidas, y eso significa aprender a celebrar lo temporal, lo imperfecto. Esto significa aprender a ir al gran banquete que se encuentra en el corazón de la vida, aun cuando nuestras vidas no sean del todo saludables y completas. Y parte de esto significa aceptar también lo difícil que esto es, disfrutar el tiempo cuando llegue, perdonarnos a nosotros mismos cuando nos quedemos cortos, y tener un epitafio grabado para nosotros que diga: ¡Siempre hay algo!

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lunes, 28 de mayo de 2012

Unos días de descanso

Esta semana no voy a publicar las notas y el evangelio del día, porque por motivos laborales voy a estar ausente.
Retomaré el contacto, Dios mendiante, el día 4 de junio.
Un abrazo fraterno y unidos en la oración.

Hernán Gerez Prado.

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miércoles, 23 de mayo de 2012

Otro mundo será posible, si lo soñamos y lo trabajamos



La primera reacción de cualquier persona sensible ante la lamentable situación en que se encuentran miles de personas, algunas de ellas conocidas, en esta macrocrisis, es un sentimiento profundo de condolencia.

La primera pregunta es si ese sentimiento se queda en mera lástima superficial, de mirar desde una posición, consciente o no, de superioridad ante quienes se encuentran desvalidas. A partir de esa lástima podemos olvidarnos -no es mi problema-, o intentar tranquilizar nuestra conciencia a través de una limosna o de un tipo de ayuda coyuntural y poco comprometida.

O profundizar en una com-pasión, en la que nos situamos al mismo nivel que esas personas y adoptamos una serie de decisiones que mudan nuestra posición ante la vida. Requiere un cambio de actitud que se manifiesta en reconocer a las víctimas como personas concretas, iguales a nosotros, con un rostro y un nombre indentificativos. La mayor parte, sin culpa alguna por su parte, se hallan en una indefensión en la que nosotros mismos podríamos caer en cualquier momento.

La decisión de volcarnos en la ayuda de las víctimas ha de ser naturalmente inteligente. Hemos de esforzarnos por conocer la realidad que estamos viviendo. Esa, cuyas causas profundas, se nos ocultan en esa sociedad que llaman de la información. Hay pobres porque hay empobrecedores, porque la minoría más rica ha emprendido una lucha sin respuesta defensiva por parte de las víctimas. Y preguntarnos si esas ayudas que damos para aliviar situaciones extremas no están impidiendo que reflexionen sobre su situación y reaccionen indignados contra los causantes de su situación.

Este cuestionamiento no es para dejar de ayudar, sino para incitarnos a profundizar en nuestra tarea comprometida. Conviene no olvidar que las proclamas neoliberales por la Gran Sociedad y menos Estado, llevan consigo la desregulación económica-laboral, el abandono las funciones públicas redistributivas y el encargar a ongs subvencionadas funciones que debieran ser administrativas. En lenguaje cristiano, es inicuo dar como caridad lo que se debe en justicia.

No podemos desconocer que estamos dentro del sistema. Es global y nadie se escapa de su dominación. Lo peor es ver cómo nos hemos contagiado de sus valores, cómo por nuestro estilo de vida nos hemos convertidos en cómplices del mismo. Para intentar cambiarlo, lo primero es empezar a romper con él. Rasgar la capa del miedo que nos han inculcado, salir de la resignación cobarde en que nos han sumido.

Atrevernos a pensar por cuenta propia. Negarnos a seguir cerrando los ojos, buscar, dentro de la maraña de informaciones con que nos aturden y entontecen, pistas para ver sus fallas, sus contradicciones. Y, desde este presente injusto y perverso, soñar otro mundo y empezar la tarea que no será corta ni fácil, para construirlo. Esto no se hace en soledad, sino junto a todos los que empiezan a despertar.

La lucha tiene muchos frentes y hay aspectos que debemos ir ya afrontando. A mi juicio:

*Primero resistir los ataques feroces contra el Estado del Bienestar: sanidad, educación, dependencia. Su defensa es imperativa.

*Reclamar otro economía, basada en el equilibrio entre entre los tres tipos de trabajo: el Remunerado, cada vez más escaso que debe
redistribuirse, por una disminución de su horario; el Cívico, de tipo voluntario, en todos los aspectos sociales; y el Doméstico, a compartir plenamente entre varones y mujeres.

*Señalamiento tanto de un salario mínimo interprofesional a nivel europeo y de uno máximo, dentro de cada centro de trabajo.

*Un consumo responsable con productos producidos lo más cercanamente posible, dentro de una austeridad compartida.

*Una renta básica de ciudadanía, cercana al umbral de la pobreza.

*Un sistema impositivo progresivo, con base en los impuestos directos, que asegure que las cargas del funcionamiento del Estado se repartan equitativamente entre todos los ciudadanos, de acuerdo con su nivel de ingresos. Y persecución enérgica del fraude fiscal .

*Otro desarrollo que no busque el crecimiento ilimitado, sino la satisfacción de las verdaderas necesidades humanas, el respeto a la naturaleza y el empleo de energías renovables.

*Una apuesta por la vida lenta, lejos de la prisa estresante, basada en el equilibrio entre el trabajo y el ocio, la promoción del arte y la cultura y la reconquista de espacios públicos como lugares de encuentro ciudadano.

*La profundización de la democracia a través de vías participativas, la viabilidad de iniciativas ciudadanas para promover cambios legislativos y controlar la acción gubernativa. Sólo así podremos evitar el avance de fuerzas neofascistas, xenófobas y racistas.

*Una espiritualidad, religiosa o no, que presente la vida como un don a compartir con las demás personas y aliente las energías precisas para transformar la sociedad.

Estas líneas de actuación no suponen aún una ruptura del sistema, pero suponen, si las seguimos, poner las bases para otro mundo más justo y más libre. Es cuestión de empezar -o continuar- abriendo brechas, sin perder la esperanza corajuda y activa. Porque, como decía el Canto a la Libertad de Labordeta que tantas veces, militantes de toda índole, cristianos o no, hemos entonado juntos: "es posible que esa hermosa mañana, ni tú, ni yo, ni el otro la lleguemos a ver, habrá que empujarla para que pueda ser".

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La Nueva Evangelización



Recientemente, una nueva expresión se ha abierto camino en nuestro vocabulario teológico y eclesial. Hay mucho de que hablar hoy acerca de la Nueva Evangelización. De hecho, el Papa ha convocado un Sínodo para reunirse este año durante un mes en Roma para tratar de articular una visión y una estrategia para tal esfuerzo.
¿Qué se entiende por nueva evangelización? En términos simples: Millones de personas, sobre todo en el mundo occidental, son cristianos de nombre, provienen de orígenes cristianos, están familiarizados con el cristianismo, creen que ellos conocen y entienden el cristianismo, sin embargo, ya no practican la fe en forma significativa. Ellos han oído hablar de Cristo y del Evangelio, aun que ellos puedan estar sobrevalorándose en su creencia de que conocen y entienden lo que esto significa. No importa. Cualesquiera que sean sus deficiencias en la comprensión de una fe que ya no practican, ellos creen que ya han sido evangelizados y que su falta de práctica es una decisión analizada. Su actitud hacia el cristianismo, en esencia, es la siguiente: Yo sé lo que es. Yo lo probé. Y no es para mí!
Y por lo tanto no tiene sentido hablar de tratar de evangelizar a estas personas en la misma forma en la que se intenta cuando hablamos de llevar el Evangelio a alguien por primera vez. Es más exacto, precisamente, hablar de una nueva evangelización, de un intento de llevar el Evangelio a las personas y a las culturas que ya han sido en gran parte formadas por éste, están en cierto sentido demasiado familiarizados con él, sin embargo no lo han examinado verdaderamente. La nueva evangelización trata de llevar el Evangelio a las personas que ya son cristianos, y que no están practicando su cristiandad.
¿Cómo hacer eso? ¿Cómo podemos renovar el Evangelio a aquellos para los que se ha convertido en obsoleto? ¿Cómo podemos, como GK Chesterton dijo, ayudar a la gente a mirar lo familiar hasta que se vea una vez más desconocido? ¿Cómo podemos tratar de cristianizar a alguien que ya es cristiano?
No hay respuestas simples. No es como si no hubiéramos estado tratando de hacer eso durante más de una generación. Los padres ansiosos han estado tratando de hacer esto con sus hijos. Los Sacerdotes ansiosos han estado tratando de hacer eso con sus feligreses. Los Obispos ansiosos han estado tratando de hacer eso con sus diócesis. Ansiosos escritores espirituales, incluido el presente, han estado tratando de hacer eso con sus lectores. Y una iglesia ansiosa en su conjunto ha estado tratando de hacer eso con el mundo. ¿Qué más podríamos hacer?
Mi propia opinión es que estamos en una lucha larga, ardua, que exige la fe en el poder y la verdad de lo que creemos y una paciencia larga y difícil. Cristo, la fe y la iglesia van a sobrevivir. Siempre lo hacen. La piedra siempre con el tiempo rueda fuera de la tumba y finalmente Cristo siempre resurge, pero nosotros también debemos hacer nuestra parte. ¿Cuál es esa parte?
La visión que necesitamos mientras tratamos de alcanzar a evangelizar los que ya están evangelizados, necesita, creo yo, incluir estos principios:
1- Tenemos que nombrar con claridad esta tarea, reconocen su urgencia, y centrarnos en el mandato final de Jesús: Id por todo el mundo y hacer discípulos.
2- Tenemos que trabajar en tratar de volver a inflamar la imaginación romántica de nuestra fe. Hemos sido mejor recientemente en avivar las llamas de la imaginación teológica, pero tenemos que esforzarnos mucho para que la gente se enamore de la fe.
3- Tenemos que enfatizar tanto la catequesis como la teología. Tenemos que centrarnos tanto en aquellos que están tratando de aprender los fundamentos de su fe y en los que están tratando de hacer sentido intelectual de su fe.
4- Necesitamos una multiplicidad de enfoques. Ningún enfoque se llega a todo el mundo. La gente va donde se les alimenta.
5- Necesitamos recurrir al idealismo de la gente, particularmente al de los jóvenes. Necesitamos ganarnos a la gente vinculando el evangelio con todo lo mejor que hay dentro de ellos, dejar a la belleza del evangelio hablarle a la belleza interior de la gente.
6- Tenemos que evangelizar más allá de cualquier ideología de derecha o de izquierda. Tenemos que ir más allá de las categorías de liberales y conservadores, a las categorías de amor, la belleza y la verdad.
7- Tenemos que permanecer siendo ampliamente "católicos" en nuestro enfoque. No estamos tratando de hacer que la gente se una a un grupo pequeño, delgado, puritano, sectario, sino que entre en una casa con muchas habitaciones.
8- Tenemos que predicar tanto la libertad del Evangelio y su llamado a una madurez adulta. Tenemos que resistir el predicar un Evangelio que amenace o menosprecie, aun cuando prediquemos un evangelio que pide una obediencia libre y madura.
9- Hoy en día necesitamos, en una época de inestabilidad y de frecuente traición, dar un testimonio especial a la fidelidad.
10- Necesitamos, hoy más que nunca, de promover los aspectos esenciales de respeto, la caridad y la gentileza. Porque nunca se justifica la falta de respeto.
Tenemos que trabajar en conquistar corazones, no en endurecerlos.

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sábado, 19 de mayo de 2012

Mensaje del Papa Para La Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales 2012


SILENCIO Y PALABRA: CAMINO DE EVANGELIZACIÓN

Queridos hermanos y hermanas
Al acercarse la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales de 2012, Deseo Compartir Con vosotros ALGUNAS Reflexiones sobre las Naciones Unidas Aspecto del Proceso Humano de la Comunicación Que, siendo Muy Importante, A Veces Olvida sí y Hoy es particularmente necessary Recordar. Se Trata De la Relación Entre El Silencio y La Palabra: Dos Momentos de la Comunicación de Que Debén equilibrarse y alternarse e integrarse párrafo Obtener las naciones unidas Auténtico DIALOGO Y a Una profunda de la cercania Entre Las Personas. Palabra y silencio de Cuando sí excluyen mutuamente, la Comunicación deterioro en sí, ya el mar PORQUE provocación de las Naciones Unidas Cierto aturdimiento o porqué, Por El contrario, creación de las Naciones Unidas clima de frialdad, embargo de pecado, CUANDO SE Integran recíprocamente, la Comunicación ADQUIERE valor y Significado.
El silencio es instancia de parte integrante de la Comunicación y el pecado El no existencial Palabras Con densidad de Contenido. En El Silencio Escuchamos y Nos conocemos Mejor un Mismos Nosotros, NACE y sí profundiza El Pensamiento, comprendemos Con mayor o Queremos Claridad Lo Que Decir o Lo Que esperamos del Otro; elegimos COMO expresarnos. Callando sí permite Hablar al estilo de personalidad Que tenemos Delante, expresarse uno Sí Misma, ya tarde en octubre no permanecer aferrados solo a una Nuestras words las ideas o, el pecado UNA oportuna ponderación. Se abre sin ASI Espacio de Escucha Recíproca y sí Hace Posible UNA Relación Humana Más plena. En El Silencio, Por Ejemplo, sí ACOGEN Los Momentos Más Auténticos de la Comunicación Entre Los Que se aman: la gestualidad, la Expresión del Rostro, El Cuerpo Como Signos Que manifiestan la personalidad. En El Silencio Hablan la Alegría, las preocupaciones, El sufrimiento, Que precisamente en El encuentran UNA forma de Expresión particularmente Intensa. Del Silencio, Por Tanto, brota Una Mas Comunicacion Exigente todavia, Que Evoca La sensibilidad Y La CAPACIDAD de Escucha de Que una Menudo desvela La Medida Y la Naturaleza de Relaciones de Las. Alli Donde los Mensajes y La Información y el hijo Abundantes, El Silencio Hace sí Esencial párrafo discernir Lo Que es Importante de Lo Que es Inútil y superficial. Una profunda Reflexión n º Descubrir la Ayuda una Relación existente Entre Situaciones Que uno de primera vista parecen desconectadas Entre Sí, un Valorar y analizar los Mensajes y, ESTO Hace Que se puedan Compartir Información del clima sopesadas y pertinentes, originando las Naciones Unidas Auténtico Conocimiento Compartido. Por Esto, es necessary CREAR sin ambiente propicio, CASI UNA Especie de "Ecosistema" Que separa equilibrar Silencio, Palabra, Imágenes y Sonidos.
Gran Parte De La Dinamica reales de la Comunicación this orientada por bulerías PREGUNTAS En Busca de Respuestas. Los Motores de búsqueda y Las Redes Sociales hijo de El Punto de Partida en La Comunicacion párr Muchas personalidades que Qué Buscan consejos, Sugerencias, Informaciones y Respuestas. En Nuestros Días, La Red de Se this Transformando Más CADA Vez En El Lugar de las PREGUNTAS y las de Respuestas; Aun Mas, Menudo es El Hombre Contemporáneo bombardeado Por Respuestas a interrogantes Que Nunca sí ha planteado, necesidades del ya Que No Siente Music. El silencio es precioso párrafo favorecer necessary El discernimiento Entre los numerosos Estímulos y Respuestas Que recibimos, párrafo sentir Murió e identificar las Asímismo PREGUNTAS verdaderamente Importantes. Sin embargo, en El Complejo Mundo Variado y de la Comunicación surgen de la Preocupación HACIA MUCHOS Las Últimas PREGUNTAS de la Existencia Humana:??? ¿Quién soy yo, ¿QUE PUEDO sable, ¿QUE HACER Debo, ¿QUE PUEDO Esperar? Es Importante Acoger una las Personas Que se formulan ESTAS PREGUNTAS, abriendo la posibilidad de las Naciones Unidas Diálogo profundo, Hecho de Palabras, de Intercambio, but also DE UNA Invitación a la Reflexión y al silencio Que, A Veces, You can servicios Más elocuente Que UNA Respuesta apresurada y Que permite un interrogatorio Quien sí Entrar en Lo mas recóndito de Sí Mismo y abrirse al camino de Respuesta Que Dios ha Escrito en el Corazón Humano.
En Realidad, Este incesante flujo de PREGUNTAS manifiesta La Inquietud del Ser humano Siempre en búsqueda Verdades de, Pequeñas o Grandes, Que den Sentido y Esperanza una Existencia de Los Ángeles. El hombre no se You can Quedar satisfecho de las Naciones Unidas Con Sencillo y tolerante Intercambio de Información del clima y escépticas de Experiencias de Vida: Todos Buscamos La Verdad y profundo anhelo Compartimos Este, Sobre Todo en Nuestro Tiempo es el qué "Cuando sí intercambian Informaciones, las personalidades en sí comparten una SI, seguían incontinentes Su visión del Mundo, SUS esperanzas, SUS Ideales "( Mensaje Jornada Mundial Para La de las Comunicaciones Sociales de 2011 ).
Hay Que ConSiderar Interés Con Los Diversos Sitios, Aplicaciones y Redes Sociales Que pueden Ayudar al hombre de Hoy a Vivir Momentos de Reflexión y de interrogación Auténtica, but also un ENCONTRAR Espacios de silencio, Ocasiones de Oración, Meditación y de Compartir La Palabra de Dios . En La esencialidad de Mensajes Breves, una Menudo no mas extensos Que versiculo Bíblico de las Naciones Unidas, sí pueden Formular Pensamientos profundos, si no se descuida Cada UNO El Cultivo De Su Propia interioridad. No sorprende Que en las Tradiciones Religiosas DISTINTAS, La Soledad y El Silencio sean Espacios privilegiados párrafo Ayudar a las Personas en Las reencontrarse una CONSIGO seguían incontinentes y Con La Verdad Que da un Sentido TODAS Las Cosas. El Dios de la Revelación Bíblica Habla also Sin Palabras:. "Como Pone de Manifiesto de La Cruz de Cristo, Dios Habla Por Medio De Su silencio El silencio de Dios, La Experiencia de la lejanía del Omnipotente y Padre, es UNA Etapa decisiva en El Terreno camino del Hijo de Dios, Palabra encarnada ... El silencio de Dios, prolongación SUS Palabras Precedentes. En organismos europeos de normalización Momentos de Oscuridad, Habla en El Misterio de Su silencio "(Exhort. AP. Verbum Domini, 21). En El Silencio Habla de la cruz-la elocuencia del amor de Dios Vivido Hasta El don supremo. Despues de la Muerte de Cristo, la Tierra permanece en silencio y en El Sábado Santo, Cuando "El Rey està durmiendo y El Dios Hecho Hombre Despierta un Los Que dormían DESDE Hace siglos" (cf. Oficio de Lecturas del Sábado Santo), Resuena La Voz de Dios, colmada de amor Por la Humanidad.
Si Dios Habla al hombre Also in El Silencio, El Hombre Descubre igualmente en El Silencio, la posibilidad de Hablar con Dios y de Dios. "Necesitamos de El Silencio Que se transformación en Contemplación, QUE NOS Hace Entrar en El Silencio de Dios y ASI Nos permite Llegar al punto dónde son los cantantes NACE LA PALABRA, LA PALABRA Redentora" ( Homilia DURANTE LA MISA Con Los miembros de la Comision Teológica Internacional, 6 de Octubre de 2006). Al Hablar de la grandeza de Dios, Nuestro Lenguaje RESULTA Siempre inadecuado y ASI SE abre El Espacio para la Contemplación silenciosa. De this Contemplación NACE Con Toda Su Fuerza interior de la Urgencia de la Misión, la necesidad imperiosa de "Comunicar aquello Que hemos de Visto y oído", párr Que estemos en comunión Todos con Dios (cf. 1 Jn 1,3). La Contemplación silenciosa Nos sumerge en la Fuente del Amor, QUE NOS HACIA conducen Nuestro PROJIMO, párrafo Sentir Su Dolor y ofrecer la Luz de Cristo, Su Mensaje de Vida, Su don de amor salvación total de Que.
En La Contemplación silenciosa surgen Asímismo, todavia Más Fuerte, Aquella Palabra Eterna Por Medio de la Cual SE hizó El Mundo, y sí percibe Aquel designio de Salvación Que Dios realiza una Través de Palabras y Gestos en Toda La Historia de la Humanidad. Como El Concilio Vaticano Recuerda II, la Revelación divina en sí lleva una CABO CON "Hechos y Palabras intrínsecamente Conectados Entre si, de forma Que las Obras realizadas Por Dios en la Historia de la Salvación manifiestan y confirman la doctrina y los significados Hechos Por las Palabras , y las Palabras, Por Su Parte, proclaman las Obras y esclarecen El Misterio Contenido en Ellas "( Dei Verbum , 2). Y Este plan de Salvación de culminación en la persona de Jesús de Nazaret, Mediador y plenitud de Toda La Revelación. El n º hizó study El Verdadero Rostro de Dios Padre y Su Con Cruz y Resurrección nn hizó Pasar de la Esclavitud del Pecado y de la Muerte de La Libertad uno de los Hijos de Dios. La Question fundamental Sobre el Sentido del hombre encuentra en El misterio de Cristo La Respuesta Capaz de dar una paz La Inquietud del Corazón Humano. Es de Este Misterio de dónde son los cantantes NACE La Misión de la Iglesia, y es el qué Este Misterio Impulsa una Cristianos un servicio Mensajeros de Esperanza y de Salvación, Testigos de Aquel Amor Que Promueve la Dignidad del Hombre y Que Construye la Justicia y la Paz .
Palabra y silencio. Aprender un Comunicar QUIERE Decir Aprender un Escuchar, contemplar una, ademas de Hablar, y ESTO es especialmente Importante Para Los agentes de la evangelización: Silencio y Palabra Elementos Esenciales hijo e Integrantes de la Acción comunicativa de la Iglesia, PARA UN Renovado anuncio de Cristo en El Mundo Contemporáneo. A María, Cuyo silencio "Escucha y Hace florecer la Palabra" ( Oración párr El Ágora de los Jóvenes Italianos en Loreto, 1-2 de Septiembre de 2007), Confío Toda La Obra de evangelización Que la Iglesia realiza una Través de los Medios de Comunicación social.

Vaticano, 24 de Enero de 2012, Fiesta de San Francisco de Sales

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Pasar de largo



Es habitual escuchar aquello de que lo importante, con respecto a los asuntos de la fe, es experimentar a Dios. Y quienes dicen esto entienden, por lo común, que de lo que se trata es de tener buenas sensaciones cuando uno se dirige a Dios o, de algún modo, lo tiene presente. Una vez más, nuestra sensibilidad acaba siendo la medida de lo real. Así, uno dice que ha tenido una experiencia de Dios en el mismo sentido en que puede decir que ha tenido una gran experiencia por haber hecho puenting o visitado las cataratas del Niagara. Pero en verdad no hay ahí experiencia, sino simplemente un cóctel de sensaciones intensas. Y eso quizá sea suficiente para el consumidor, pero no para quien sepa de qué va este asunto. Pues lo cierto es que en toda experiencia, lo experimentado es, precisamente, aquello que no acaba de ajustarse a los estrechos moldes de nuestra receptividad o, por decirlo con otras palabras, aquello que sigue estando pendiente en el hecho mismo de hacerse presente. Hablamos, al fin y al cabo, de una alteridad tout court. De ahí, que Dios estrictamente sea eso que echamos en falta en toda experiencia de Dios.

Muchos creyentes se llenan la boca con esto de su experiencia de Dios. Pero quizá podrían de vez en cuando preguntarse cuál podría ser la experiencia que Dios tiene de ellos. Pues en cristiano lo decisivo con respecto a Dios no se decide del lado del hombre, sino del lado de Dios. Ahora bien, de preguntárselo, probablemente no podrían evitar un cierto rubor. Pues es sabido —¡y esto es lo que sabemos ciertamente de Dios!— que esa experiencia no puede ser otra que la que tiene el pobre de nosotros. Y es así que Dios diría del hombre lo que muchos también dicen de Dios, a saber, que es aquél que pasa de largo.

El texto está extraído del blog personal del autor: http://kobinski.wordpress.com/2012/05/09/experience-of-god/

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miércoles, 16 de mayo de 2012

FE Y ESPERANZA EN TIEMPO DE CRISIS


Por KOLDO ALDAI, koldo@portaldorado.com

En la calle y en los medios impera el tema de la crisis pero absolutamente nada frena el brotar de las nuevas hojas, el despertar de la nueva vida en la avanzada primavera. El Ibex en rojo no detiene ninguna clorofila. Los batacazos de la bolsa no paralizan las huertas en mi aldea. La prima de riesgo no afecta el florecer de los campos. El hayedo inmenso gana cada día, quién sabrá de dónde, más fascinante verde. La vida continúa, es el sistema económico urdido por el humano el que quiebra. La naturaleza entera se rige por la economía del bien común que nosotros/as no terminamos de observar. Más allá de ese verde que ahora va conquistando nuestros paisajes, hay un mundo individualista y materialista que zozobra, más allá de la economía real, hay una economía artificial y especulativa que se tambalea.

Toda la naturaleza contribuye al orden, a la armonía, al progreso conjunto, pero a nosotros nos alcanzan los Mayos sin despertar a la necesidad de promover el bien colectivo. Nos resta ser uno con ese supremo concierto global. Nuestro futuro está indisolublemente ligado a nuestra reubicación en el equilibrio de lo natural.

Adecuarse con menos puede ser absolutamente liberador, puede ayudarnos a emanciparnos de la prisión del tener para saltar a los anchos prados del ser. Vivir con lo necesario es un imprescindible ejercicio solidario. Apretarse el cinturón puede ser un ensanchar de la vida y sus inmensas posibilidades, una expansión de creatividad. La crisis nos da la oportunidad de salir al mundo más nosotros, más desnudos; nos otorga la posibilidad de recuperar lo sencillo en detrimento de lo sofisticado, de llamar a la puerta de una esfera más íntima y olvidada. La esperanza no puede venir sino desde el absoluto convencimiento del poder inmenso del que somos portadores. Será de ley reivindicar lo que es justo en cuanto a condiciones laborales y remuneraciones, pero también comenzar a arreglarnos con lo “justo” y prescindir de lo superfluo.

Si antes vivimos por encima, ahora toca vivir desde más adentro. La crisis nos pone a prueba. Las gentes y los pueblos son graduados en momentos de apuros. Estos tiempos aparentemente más difíciles nos invitan a un rearme de fe y de esperanza. Fe no necesariamente ceñida, ya no necesariamente ajustada a patrón, sino fe ancha, abierta y a la vez profunda; esperanza de que las soluciones no llegan de fuera, sino de nuestro propio interior; esperanza de que ahora estamos en mejores condiciones para dar vida a una civilización más instalada en el cooperar y el compartir, en el respeto a la Madre Naturaleza y sus reinos.

No nos falta fe de que emergeremos de la crisis, siempre y cuando optemos por la sencillez y la solidaridad. La solidaridad linda la reverencia de la que tanto adolece nuestro mundo aún codicioso. Tenemos fe de que estamos a las puertas de una nueva era más reverente con el otro, sus circunstancias y su diferencia; un nuevo tiempo más reverente con cuanto nos rodea. La sostenibilidad tendrá largo recorrido cuando parta de esa actitud sinceramente considerada, cuando sea algo más que una mera consigna ecologista, una meta de vanguardia y devenga una llamado inaplazable del alma, cuando volvamos a ser en comunión con la Madre Tierra-Amalurra, cuando nos vinculemos absolutamente a su destino.

Reverenciar es por lo tanto recolocarnos debidamente en el concierto de la creación, ya no para ser más, ya no para ser quienes usurpan y explotan, sino para devenir quienes velan por ese concierto. Es reencontrar nuestro lugar excelso en la cumbre de lo creado, entendiendo esa cima como el supremo compromiso para la preservación y el progreso de cuanto late. Nadie habla de tomar camino de la caverna, de prescindir de los adelantos útiles al genuino e integral progreso humano, sí de prescindir de cuanto adelanto mata, envenena, usurpa, explota…

La crisis es el gran interrogante que estaba colocado en nuestro itinerario colectivo. No sorteemos ese “stop” imprescindible. Se impone el cuestionamiento de buena parte de cuanto producimos. Cada vez más personas sentimos la crisis como oportunidad de oro para reorientar nuestros pasos, para reinventarnos a nosotros, a nuestra civilización, a nuestra forma de relacionarnos. Hay que empezar de nuevo con otros valores, con otros principios, tras otro destino. Sería además un gran error pensar que nos hallamos en una crisis de exclusivo orden económico y no de modelo civilizacional. Optamos por explotar u optamos por reverenciar. Optamos por enriquecernos más y más materialmente, no importa a consta de qué o de quién, u optamos por reencontrarnos a nosotros mismos y a la vida que nos envuelve. La palabra consumo, y su tan mentada reactivación, nos habla más de la primera opción.

La fe y la esperanza en este tiempo de crisis no nos la da por lo tanto la reactivación del consumo, sino la reactivación de nuestra alma, de nuestro potencial creador, de nuestro potencial amador. La fe y la esperanza en medio de la crisis nos la proporciona el parón, el silencio, la ocasión para regenerar nuestra mirada, para dejarnos encantar por las primaveras de uno y otro signo que ya son con nosotros.

En última instancia sostenibilidad es sacralizar, porque sólo llegaremos a respetar, proteger y amar por entero aquello que consideramos sagrado. El ocaso de una civilización materialista e individualista que hace aguas por doquier, nos coloca a las puertas de una era más cargada de alma, más grupal, más consciente. El fin de la regencia de lo profano nos aboca a un tiempo más sagrado aún por definir. El desespero de la crisis habrá de tornar poco a poco en pasión colectiva para sentar las bases de ese nuevo y más fraterno mundo por el que cada vez más humanos suspiramos. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

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martes, 15 de mayo de 2012

Tucumán necesita dos pulmones para seguir viviendo


"La situación de Rosarito es desesperante"
La mamá de la tucumana, que necesita con urgencia un trasplante, contó que viven horas dramáticas.

La adolescente tucumana Rosario Moreno Salmoral, de 14 años, quien vive en Yerba Buena, se encuentran en emergencia nacional y necesita de un trasplante bipulmonar. La menor nació con fibrosis quística en ambos pulmones, su estado es muy delicado y desde el 10 de mayo su cuadro se agravó, por lo que es vital que aparezca un donante de pulmón. Mientras tanto, permenece internada en terapia intensiva de la Fundación Favaloro de la Ciudad de Buenos Aires.

"Rosarito la está peleando y su situación es desesperante. Es el momento más dramático desde que se le detectó la afección. Sobre todo, porque no podemos hacer nada más que esperar y eso es desesperante", contó Josefina Salmoral de Moreno, mamá de la adolescente, quien se encuentra en Buenos Aires desde el pasado 24 de abril, junto a su esposo Sergio Moreno.

Debido a que el trasplante debe realizarse cuanto antes, Rosario figure en la lista de emergencia nacional del Incucai, por lo que la organización Red Solidaria puso en marcha una campaña nacional para solicitar la donación.

Josefina contó que en los últimos días se puso en marcha una cadena de oración para orar por la recuperación de su hija. "Recibimos a diario numerosas muestras de afecto. Eso nos está dando mucha fuerza. Ojalá se sensibilice la familia que tenga algún ser querido en estado irreversible y done sus órganos. Es la esperanza que nos queda", expresó. LA GACETA ©

¿Qué es la fibrosis quística?
La fibrosis quística (abreviatura FQ), es una enfermedad genética recesiva que afecta mayormente a los pulmones, y también en menor medida al páncreas, hígado e intestino. Se caracteriza por el transporte anormal de sodio y cloruros en el epitelio, lo que lleva a secreciones espesas y viscosas.

Esta enfermedad fue originalmente denominada fibrosis quística del páncreas, y también conocida como mucoviscidosis (del lat. muccus, "moco", y viscōsus, "pegajoso"), es una enfermedad frecuente que afecta al organismo en forma generalizada, causando muerte prematura. La dificultad para respirar es el síntoma más común, emergente de infecciones pulmonares crónicas, las cuales pueden mostrarse resistentes al tratamiento con antibióticos y otros fármacos.

Se trata de una de las enfermedades fatales más comunes. La supervivencia media para estos pacientes se estima en 35 años, alcanzando valores más altos en algunos países (57,8 en EEUU). En casos severos, el empeoramiento de la enfermedad puede imponer la necesidad de un trasplante de pulmón.


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miércoles, 2 de mayo de 2012

“YA LOS MEDIOS PREDICABAN EL FINAL DE LA ESPERANZA”


(De la canción “El bichito” Ezequiel Jusid – Arbolito)

Se nos viene la noche. Así nos lo anuncian todo el tiempo, por todos los medios posibles. Se diría que ya no hay salida para la crisis económica internacional que preserva el neoliberalismo por encima de la vida de la gente. Se diría que la brecha entre “ellos”, “los delincuentes, los peligrosos, los violentos” y “nosotros” los “pobres vecinos de la ciudad, víctimas de sus ataques” –brecha producida por la exclusión social y promulgada a gritos por la televisión- se fuera profundizando de un modo que ya no tuviera retorno. Algo parecido al 2001 parece asomarse amenazadoramente en el horizonte.

Ahí estamos. Camino de Emaús. Volviendo, desilusionados, con la cola entre las patas, enterrando otra vez la esperanza de salvación. Saliendo nuevamente de cierta sensación de que algo tal vez podía andar mejor, de que “alguien” de cualquier signo político podría “rescatarnos”. Incluso nuestro Dios; en palabras de Hilda Lizarazu, “si hay un Dios algo tiene que hacer” (es decir, que se ocupe otro, nosotros infantilmente esperando soluciones que lluevan del cielo de los dioses o de los que mandan).

Eso sí. Muchos andamos debatiendo por el camino; tratando de entender, de interpretar lo que vamos viviendo, buscando no comprar las respuestas falaces a la venta en los “escaparates” de los medios y de muchos discursos. La ventaja y el desafío de la des/ilusión, del des/encanto, es justamente que los hechizos se hayan roto, y la verdad de la vida se nos ofrece de nuevo, cruda pero real, para que ahí busquemos las pistas de interpretación…

En el camino hacia Emaús, es justamente en esa situación donde se hace presente Jesús. En el debate, que examina los “signos de los tiempos”, se acerca como un “descolgado”, un ignorante, alguien que no tiene idea de qué hablan. Y ahí, los invita, nos invita, a poner la Palabra en diálogo con la realidad que vivimos, con esa realidad que nos golpea, nos interpela, nos duele… Les propone la discusión, el debate comunitario y en común, con otros diferentes, que vienen de otro lado, para poder entender con mayores elementos lo que pasa, lo que nos pasa…

Hablan “de la Ley y los profetas”; seguramente recuerdan el sueño de Dios de que la vida se expanda en igualdad y dignidad, en abundancia, para todos, y el martirio de tantos que se atrevieron a proclamarlo delante de los poderosos; recuerdan que “el Mesías debía padecer”, que el amor se vuelve aparentemente impotente frente a la violencia de los sistemas humanos… Revisando con Él y a la luz de la Palabra los últimos acontecimientos, esto de cómo el poder de turno vuelve a triunfar y a deshacerse de los que luchan por la justicia, confirman con más intensidad aún, lo que venían conversando: se nos viene la noche. “Quedate con nosotros, porque el día ya declina”.

Se sientan a la mesa, y comparten. Y cuando logran romper las cortezas, cuando todo lo externo que nos separa se abre y queda a la vista el interior, logran descubrirlo. Al despojarnos de las cáscaras protectoras, aparece lo humano que nos habita. Cuando el encuentro logra producirse, a corazón abierto (“como abrir el pecho y sacar el alma, una cuchillada de amor”, como diría Fito Páez), ahí lo reconocemos. “Él está en medio de nosotros”, “hasta el fin de los tiempos”, aunque la realidad que nos circunda parezca negarlo. Y surge tenaz el grito “¿Quién dijo que todo está perdido? Yo vengo a ofrecer mi corazón”.

Compartir el pan nos esclarece, caen las vendas de los ojos, nos redescubrimos iguales, hermanos. El fuego renace; “¿no ardía acaso nuestro corazón…?”. Se ahuyenta el miedo, en el encuentro, y la lucha por la vida parece posible nuevamente. La “noche” se vuelve posibilidad de regenerar los lazos fraternos, de apoyarnos mutuamente en este proceso de resurrección social que necesitamos, que se nos reclama…

Y desaparece la expectativa mágica de “alguien que nos rescate”, y se hace imperioso salir de regreso al camino, ponerse a trabajar, tomar la utopía del Reino en nuestras manos, construirlo paso a paso, encuentro a encuentro…

Por Sandra Hojman

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Vivir aprendiendo


Por Emilio Rodriguez Ascurra
Publicado por San Pablo on line

“Si hoy fuese el último día de tu vida ¿querrías hacer lo que vas a hacer o lo que estás haciendo en este momento? Si la respuesta fuese no por varios días seguidos, sabría que necesito cambiar algo” (Steve Jobs).

Una de las propuestas de nuestra sociedad actual es la de vivir placenteramente siempre, la concepción de vivir es casi un sinónimo de disfrutar. Sin embargo, en oportunidades esta queda en la mera superficie, pues se limita al mero placer por el consumir, al bienestar entendido como obsesión por la eterna juventud física. Vivir se ha reducido a un intenso trabajo en el que debemos estar atentos al último rito de la moda, al más reciente y confortable automóvil, y a la más rejuvenecedora crema antiage que haya salido al mercado. Somos esclavos del modelo de compra-venta, donde hasta pareciese que la felicidad es un bien de consumo, o un resultado de todo lo antes dicho.

Steve Jobs en sus enseñanzas nos motiva a vivir plenamente eso que somos, sin arquetipos de plástico a los cuales imitar o parecernos, “tu tiempo es limitado, no lo malgastes viviendo la vida de alguien distinto”. Son muchas las circunstancias que en oportunidades deciden por nosotros: una enfermedad, ya sea propia o de un ser querido, la muerte de un familiar o de un amigo, una catástrofe natural, etcétera, es allí cuando somos interpelados por la vida misma, es decir, cuando comprendemos que aquello que llamábamos vivir poco tiene que ver con lo esencial de sí mismo. Es en estos momentos cuando nos enfrentamos con nuestra vida desnuda, desprovista de todo aquel ropaje que la cubría: cargos, objetos materiales, afectos enfermizos. Nos encontramos con la vida tal cual ella es: “El hombre se descubre a sí mismo cuando se enfrenta a los obstáculos” (Antoine de Saint-Exupéry).

Esos hechos que nos paralizan son en realidad los que bien aprovechados nos ponen en movimiento hacia lo que en definitiva somos y aquello que deseamos ser, ese anhelo interior que habíamos abandonado por el aburguesamiento de nuestros sueños. Pues lo importante no es lo que sucede, sino cuál es nuestra reacción ante ello, si el dolor que nos produce nos inmoviliza o nos otorga dinamismo. Al igual que el brote que antes de salir debe romper su semilla, romper con nuestra propia comodidad es un desafío que debemos enfrentar cada día, ya que a cada instante sufrimos la tentación de adormecernos nuevamente. “A veces la vida te va a golpear con un ladrillo. No pierdas la fe” (Steve Jobs).

El médico austríaco Viktor Frankl, preso en un campo de concentración durante el nazismo, admite que quienes sobrevivieron a lo terrible de la vida allí tenían una fe que alimentaba algún propósito posterior, ellos, aun en el encierro, proyectaban en el afuera un futuro que se extendía tras el alambrado y veían el sol que embellecía y hacía único cada amanecer. También cada uno de nosotros somos llamados a ver el sol, a plantearnos las circunstancias difíciles como nuevas posibilidades, no como impedimentos. A sacar de ellas la cuota de la nueva vida, la de la vida vivida en plenitud, a full. Dios no cierra puertas sin antes abrirnos un abanico de nuevas opciones, mejores aun que las anteriores.

Adquirir la capacidad de reinventarnos a cada nuevo instante, como si fuera el último, de cambiar parte de nuestra cotidianidad, de hallar nuevas actividades es todo un proyecto de vida, el cual alcanza su mayor grado de desarrollo cuando no lo remitimos únicamente a nosotros mismos, sino también al incluir a los otros, a aquel hermano que me necesita.

No basta con vivir, es preciso vivir con calidad y excelencia, no somos ninguno de nuestros logros, somos aquello que descubrimos a cada paso, aquello que anhelamos al comenzar y al terminar cada día, somos aquello que queda cuando lo hemos perdido todo. Sin miedo a volar, pues el miedo nos paraliza, como nos enseñó nuestro querido amigo, el Padre Hernán Pérez Etchepare, quien hizo de su existir un auténtico itinerario de vida. Volar aun cuando la adversidad nos condiciona, alimentar la esperanza en medio de la tormenta, creer en Dios aunque él guarde silencio.

¿Quién enseñó a los pájaros a volar? Si no fue su anhelo profundo de aventurarse a la inmensidad (Padre Hernán Pérez Etchepare. Siempre te recordaremos).

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martes, 1 de mayo de 2012

Manifiesto de CCOO y UGT ante el Primero de Mayo de 2012: Trabajo, Dignidad, Derechos



El 1º de Mayo, Día Internacional del Trabajo, se caracteriza ‐en este año‐ por la profundización de la crisis global; tras casi cinco años del inicio de la crisis financiera, el fracaso de las políticas neoliberales aplicadas es un hecho incuestionable y con efectos dramáticos al haber aumentado la destrucción de empleo, la pobreza y las desigualdades.

Ante la falta de regulación del sistema financiero, los ataques a la deuda soberana de los países, el empeoramiento de las condiciones de vida y trabajo, la disminución de la protección social y el deterioro de los servicios públicos, la Confederación Sindical Internacional y la Confederación Europea de Sindicatos responden con la movilización sindical, reclamando una salida social a la crisis, con otras políticas que impulsen el crecimiento económico y del empleo y preserven la cohesión social.

Junto al movimiento sindical internacional y europeo, CCOO y UGT reivindicamos el fin de todos los conflictos bélicos originados por los intereses económicos y políticos o por los fanatismos de todo tipo y exigimos que terminen, de una vez por todas, las violaciones de los derechos laborales, sindicales y civiles en todo el planeta.

Un camino de esperanza para los pueblos árabes

La llamada “Primavera árabe” ha producido, en 2011, el derrocamiento de las dictaduras de Túnez, Egipto y Libia. En este último país, tras una intervención de la OTAN y una guerra civil. En Siria, el conflicto ha devenido en una guerra civil en la que aún hoy continúa inmersa por la negativa del régimen represor de los Assad a abrir paso a la democracia. En otros países se han realizado cambios políticos de orientación democratizadora como consecuencia de la presión popular. Con independencia de las dificultades, incertidumbres y riesgos que se manifiestan en los países árabes, hay que valorar como merecen las rebeliones de los pueblos por la libertad y la justicia y para poner fin a dictaduras corruptas.

La OIT regula derechos laborales para el trabajo doméstico

En la 100ª Conferencia Internacional de Trabajo de la OIT, celebrada en junio de 2011, además de otros asuntos tratados, hay que celebrar que se adoptaron normas laborales internacionales para proteger a entre 53 y 100 millones de trabajadores domésticos en el mundo. En los países en desarrollo representan entre el 4 y 12% del empleo asalariado, siendo alrededor del 83% mujeres o niñas y muchas de ellas migrantes. Es la primera vez en la historia de la OIT que las normas laborales se llevan

al ámbito de la economía informal. Las nuevas normas se convertirán en el Convenio 189º de la OIT y la Recomendación nº 201 y establecen que los millones de trabajadores y trabajadoras domésticos del mundo tengan los mismos derechos básicos que otros trabajadores, incluyendo horas de trabajo razonables, descanso semanal de al menos 24 horas consecutivas, un límite a los pagos en especie, información clara sobre los términos y las condiciones de empleo, así como el respeto a los principios y derechos fundamentales en el trabajo, incluyendo los de libertad sindical y negociación colectiva.

Las políticas neoliberales debilitan el modelo social europeo

Europa atraviesa una gran crisis económica y social, con niveles récord de desempleo, y caminando hacia un periodo de recesión general que ya es una realidad en algunos de los países de la Unión. En la UE27, a finales de 2011, eran ya más de 23 millones de hombres y mujeres los que carecían de empleo, entre ellos 5 millones de jóvenes.

En los últimos dos años, estamos viviendo el más sistemático y generalizado ataque contra los derechos laborales y sociales desde el fin de la 2ª Guerra Mundial. El ataque está impulsado desde las mismas instituciones europeas: Consejo, Comisión y Banco Central Europeo. Sus líneas de acción son las políticas de austeridad y ajuste presupuestario y las llamadas “reformas estructurales”, en particular las del mercado de trabajo. Sus instrumentos jurídico‐políticos son, por el momento, los seis reglamentos del Plan de gobernanza económica, el Pacto por el euro plus y el nuevo Tratado o Pacto fiscal.

Sus consecuencias afectan a todos los países de la UE, con distinta intensidad. De forma dramática a los países del sur y el este de Europa que tienen serios problemas en sus finanzas públicas: disminución de salarios y pensiones, pérdida o erosión de los derechos laborales y sociales, debilitamiento (anulación en algunos casos) de la negociación colectiva y de la capacidad de los sindicatos para defender a los trabajadores, deterioro serio de las prestaciones y servicios públicos sobre los que se basan los Estados de bienestar europeos.

Sometidos, con más o menos entusiasmo, a la ideología del pensamiento económico conservador del actual gobierno alemán, los responsables políticos europeos están actuando con una cortedad de miras y unos niveles de irresponsabilidad extraordinarios manteniendo unas políticas manifiestamente fracasadas que ponen en peligro la misma existencia del euro, en lo económico, y de la propia Unión Europea, en lo político. El debilitamiento del modelo social europeo y su sustitución por un modelo ultraliberal de “sólo mercado” y un modelo dual en el que a los países periféricos, como España, les correspondería competir en base a una profunda reducción de los salarios y de los derechos laborales y sociales.

Las políticas impulsadas por las instituciones europeas son muy injustas y sus consecuencias están siendo: más personas en paro, más pobreza y más desigualdad social. Además, son un fracaso en términos económicos. Sus objetivos explícitos – déficit público del 3% del PIB en 2013 y mejora de la capacidad de financiación de los Estados‐ está lejos de poder cumplirse, dado que las políticas de austeridad han llevado de una incipiente recuperación económica a una nueva recesión. Hoy, la crisis de las deudas soberanas está más extendida y es más profunda que a comienzos de 2010 (cuando se fijaron los objetivos del déficit).

El sindicalismo europeo tiene alternativas a esta difícil situación que son compartidas por un creciente número de organizaciones sociales y políticas. La Confederación Europea de Sindicatos (CES), para resolver la crisis de las deudas soberanas e impulsar el crecimiento de la economía y el empleo, propone: emitir deuda europea (eurobonos), reformar el BCE para darle las competencias de los demás bancos centrales, implantar un impuesto a las transacciones financieras, actuar decididamente contra el fraude y la evasión fiscal y acabar con los paraísos fiscales, regular los mercados financieros para ponerlos al servicio de la economía real, armonizar fiscalmente la UE, impulsar un plan europeo de inversiones en redes de transporte y comunicación y actividades de economía verde, reformar los Tratados de la UE para que el gobierno de la UE sea realmente democrático y respete los principios, valores e instituciones que han configurado su modelo social. Para alcanzar los objetivos de reducción de los déficits públicos, la CES reclama un plazo más prolongado, y desde la recuperación del crecimiento económico, no desde la recesión.

La CES ha propuesto, además, trabajar por un Nuevo contrato social europeo que restaure el valor del diálogo social y establezca un amplio conjunto de derechos laborales y sociales comunes sobre los que basar la construcción de una nueva Unión Europea que pueda volver a convertirse en la región del mundo económicamente más avanzada, con un modelo de desarrollo sostenible y socialmente más justa. Porque ambas opciones son perfectamente compatibles.

Reformas injustas y políticas ineficaces En España, la pésima situación económica y del empleo, lejos de reconducirse, se agrava. Superada, en 2011, la cifra de 5.270.000 personas desempleadas, las expectativas para este año y el próximo, inmersos ya en una recesión económica, auguran un aumento mucho mayor del desempleo, con la extensión de los despidos al ámbito de las administraciones y servicios públicos y por los efectos, en el ámbito privado, de la contracción drástica de la inversión pública. Una situación en la que la brecha entre ricos y pobres aumenta cada día y sitúa a más del 22% de los hogares españoles por debajo del umbral de la pobreza.

Las dificultades para que las personas jóvenes encuentren empleo, convierten el desempleo juvenil en un problema social de primera magnitud ante la falta de expectativas laborales que limitan severamente sus posibilidades de desarrollo y autonomía y que llevan, a las personas más preparadas, a ver en la emigración una de sus escasas alternativas.

El desempleo de larga duración también se ceba en mujeres y hombres que por su mayor edad tienen escasas posibilidades de reincorporarse al mercado de trabajo enestas circunstancias y también en un futuro, cuando la economía repunte y genere nuevos empleos.

Las reformas laborales llevadas a cabo por el anterior Gobierno, atendiendo a los requerimientos de reformas estructurales impulsados por la UE, no han servido para frenar la destrucción de puestos de trabajo y sí para aumentar la precariedad laboral.

El giro en la política económica y social, adoptado por el Gobierno en 2010 y continuado en 2011, ha tenido consecuencias negativas para el empleo y para la prestación de los servicios públicos, facilitando la ofensiva contra lo público que, desde diversos ámbitos políticos y económicos, ligados a las posiciones más neoliberales, se desencadenaron en algunas Comunidades Autónomas y llevan camino de generalizarse en todo el país.

Los errores en la gestión política de la crisis, llevaron a la desafección de una parte importante de su electorado y a facilitar un cambio de ciclo político, iniciado en las elecciones municipales y autonómicas de mayo de 2011, al poner en manos del Partido Popular la mayoría de los gobiernos e instituciones.

Tras la alternancia política resultado de las elecciones generales del 20 de noviembre, el Gobierno del PP ha iniciado una rápida carrera por la puesta en marcha de drásticos recortes presupuestarios y profundas reformas estructurales, entre las que destaca la reforma laboral por sus efectos lesivos para los trabajadores y por la involución que supone en aspectos esenciales del derecho del trabajo, aprobada sin el menor intento de negociación, ni siquiera consulta previa, con las organizaciones sindicales y con desprecio absoluto del valor del diálogo social y de los contenidos de dos importantes

Acuerdos interconfederales firmados por las confederaciones empresariales y sindicales pocos días antes de que el Gobierno aprobase el RD ley.

UGT y CCOO reclamamos la necesidad y oportunidad del II Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC 2012‐2014), con el que se trata de contribuir, desde la negociación colectiva, a la reactivación económica, a través de una importante contención de salarios, precios y beneficios empresariales, y la reinversión del excedente empresarial para la mejora de la competitividad y productividad; contribuir a la consolidación del empleo, a través de la aplicación preferente, a la hora de

afrontar la crisis, de medidas de flexibilidad interna negociada, y a la reducción de la conflictividad laboral a través del fortalecimiento del diálogo en la empresa y de la solución autónoma de conflictos, avalada también con la firma del V Acuerdo sobre Solución Autónoma de Conflictos (ASAC 2012-2016).

Frente a la opción promovida por los Acuerdos interconfederales, el RD ley supone una reforma brutal, que facilita y abarata el despido, precariza las nuevas contrataciones, desequilibra a favor de la empresa las relaciones laborales, aumenta la desigualdad y genera nuevas formas de discriminación, debilita la negociación colectiva y la función de las organizaciones sindicales. Una reforma con claros elementos de inconstitucionalidad y que vulnera, también, algunos importantes convenios internaciones de la OIT.

Una reforma laboral que ha sido contestada con la Huelga General del 29 de marzo, convocada por CCOO y UGT, con un alto grado de participación incuestionable, más de 10 millones de trabajadoras y trabajadores, y varios millones de personas manifestándose en las calles de las principales ciudades españolas. La dimensión de la movilización confirma el apoyo a la petición de rectificación que reclaman los sindicatos. El Gobierno debe escuchar a los millones de personas que han expresado su malestar y profundo rechazo a la reforma y a los recortes sociales.

UGT y CCOO daremos una nueva oportunidad para el diálogo y la negociación, instando a que, en el periodo de tramitación parlamentaria del proyecto de ley de reforma laboral, el Gobierno atienda las propuestas sindicales presentadas como alternativa al contenido del RD‐ley para eliminar sus aspectos más lesivos y no ahondar en políticas que producirán mayores dificultades económicas para la mayoría de la población y un agravamiento de la conflictividad social.

Sin embargo, no parece ser esta la línea escogida por el Gobierno y con los Presupuestos Generales para 2012 presentados el 30 de marzo, demuestra que su prioridad no es el empleo sino atender las exigencias del Eurogrupo para limitar el déficit este año al ‐5,3% del PIB. Unos presupuestos que, centrados en recortar el déficit público, generarán menos actividad económica, más paro, una reducción de la calidad y cobertura de los servicios públicos y un debilitamiento de la cohesión social.

En definitiva, más injusticia y más desigualdad, a la vez que se premia a los defraudadores con una amnistía fiscal.

CCOO y UGT reclamamos una negociación para alcanzar un gran acuerdo nacional para la reactivación de la economía y la generación de empleo suficiente y de calidad, que contemple medidas de persecución del fraude fiscal y de redistribución de la carga impositiva para que quienes más recursos tienen contribuyan en justa medida a la salida de la crisis; que garantice que el sistema financiero ponga a disposición de las empresas y de las familias los recursos necesarios para recuperar la actividad y aumentar el consumo; que favorezca un cambio en el modelo de crecimiento, impulsando la investigación, la innovación tecnológica, la educación y la formación, el desarrollo sostenible, la prevención y protección de la salud; que consolide la igualdad de oportunidades y la lucha contra la discriminación laboral y social como valores inherentes a la democracia y al estado social; que recupere la aplicación efectiva de la Ley de dependencia, como un pilar fundamental del Estado del bienestar, desarrollando todas sus capacidades de generación de empleo.

UGT y CCOO reclamamos respeto a la autonomía de las partes en el ámbito de las relaciones laborales; defendemos el beneficio que a la cohesión social aportan los convenios y acuerdos sectoriales, compatible con el desarrollo de la negociación en la empresa; promovemos que la defensa y la creación de empleo sea el núcleo central de la negociación colectiva.

CCOO y UGT reclamamos al Gobierno la apertura de un proceso de negociación para cambiar en profundidad la reforma laboral, centrar las políticas públicas en el crecimiento económico y la creación de empleo, en la defensa del modelo social, los servicios públicos esenciales y la cohesión social. Este Primero de Mayo es la continuación de la huelga general y las manifestaciones llevadas a cabo el pasado 29 de marzo contra la reforma laboral. Si el Gobierno sigue sin abrir la negociación reclamada por los sindicatos, el conflicto social seguirá abierto y creciente hasta que rectifique substancialmente esta reforma.

En estos tiempos de globalización y crisis económica es necesario reforzar la unidad y la solidaridad por una salida social a la crisis.

UGT y CCOO llamamos a los trabajadores y trabajadoras, a los ciudadanos y ciudadanas, a movilizarse en defensa del modelo social y por el empleo:

QUIEREN ACABAR CON TODO

TRABAJO, DIGNIDAD, DERECHOS

¡NO A LA REFORMA LABORAL!

¡MÁS EMPLEO, MENOS PRECARIEADAD!

¡SERVICIOS PÚBLICOS DE CALIDAD!

¡POR LA IGUALDAD Y LOS DERECHOS SOCIALES!

¡MÁS INVERSIÓN Y MENOS RECORTES!

LAS POLÍTICAS SOCIALES Y LA IGUALDAD SON PRINCIPIOS Y DERECHOS

IRRENUNCIABLES

TRABAJO, DERECHOS, DIGNIDAD

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lunes, 30 de abril de 2012

¿Renovar la Iglesia o romperla?



En el año 95, los escándalos de pederastia que afligieron a Austria, acompañados de una insatisfacción creciente con algunas cuestiones disciplinares en la Iglesia llevaron a un importante sector de la Iglesia austriaca a suscribir masivamente una agenda de reformas. En Alemania, Somos Iglesia recogió casi dos millones de firmas en torno a las mismas peticiones. A finales de 1996 se constituyó en Roma el Movimiento internacional Somos Iglesia, con la participación de 10 países, la mayoría europeos, pero también los Estados Unidos y Canadá.

En España, la Corriente Somos Iglesia, que agrupaba en 1997 a 150 colectivos y a una red activa de 20.000 personas, trabajó durante dos trienios, hasta convocar en 2002, en Madrid, un encuentro internacional con 500 delegados de 30 países y de cuatro continentes, bajo el lema Otra Iglesia es posible.

Desde entonces hasta ahora, foros de curas como los de Girona, Madrid, Bizkaia.., colectivos de religiosos/as, Redes Cristianas, Iglesia de Base, colectivos de teólogos, publicaciones religiosas… han seguido manifestando preocupación y disgusto por la falta de abordaje y diálogo efectivo sobre temas que afectan a la eficacia de la Misión de la Iglesia y a su credibilidad.

Preocupaciones antes minoritarias adquieren ya centralidad, como se revela en la desesperada llamada de los párrocos y diáconos austriacos, y también en los ecos mediáticos de las protestas.

Legítimas son, tanto la preocupación por la renovación de la Iglesia para ser más eficaz al servicio de su misión evangelizadora por la paz, la justicia y la vida, cuanto la inquietud por su gobernabilidad e identidad. El obstáculo para el diálogo conciliar es que ambas preocupaciones queden divididas y enfrentadas, en vez de ser compartidas por una mayoría eclesial, incluyendo a su jerarquía.

Tan preocupante puede llegar a ser un lobby proponiendo salidas rupturistas, cuanto una pasividad defensiva que se limitara a poner cortapisas sin abordar los problemas. Muchos sienten hoy vacía la afirmación de que “la Iglesia se hace en la Eucaristía y que la Eucaristía hace a la Iglesia”, cuando tantas comunidades en el mundo no pueden celebrarla.

Voces de la jerarquía a favor de un debate conciliar sobre algunas de estas cuestiones, como la de los cardenales Martini y Lehman, o la del fallecido cardenal Hamao, han sido desestimadas.

En este Jueves Santo hemos escuchado del Papa la convicción de que la desobediencia no es un camino para renovar la Iglesia.

Habrá, sin duda, que encontrar vías más adecuadas, de manera corresponsable, para algo que nos compete y urge a todos; la acción del Espíritu necesita también de nuestro concurso. Hay cismas que llevan tiempo fraguándose: el más visible: el que podría capitalizar ahora esta “llamada a la desobediencia” aunque, probablemente, no sea su intención; el menos visible, pero no por ello menos preocupante: la desafección y la rebeldía creciente de muchos creyentes ante una institución que cada vez les resulta más ajena y menos creíble.

Es importante que sigan emergiendo con credibilidad nuevos liderazgos que apunten caminos conciliares de participación, diálogo y búsqueda de amplios consensos, para que una gran mayoría eclesial pueda aportar corresponsablemente sobre cuestiones que conciernen a toda la Iglesia.

De fondo está el tema pendiente de democratización de las relaciones en la Iglesia. El autoritarismo cierra las puertas a la mediación, imprescindible y demandada ante la crispación y la fractura, avivadas por fundamentalismos de diversos signos y, en ocasiones, por intereses que se alejan de la misión evangelizadora.

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jueves, 26 de abril de 2012

Ya no basta con rezar


Publicado por Mirada Global

La oración es un elemento esencial para la vida de los cristianos. El Pueblo de Israel reza, Jesús reza y enseña a hacerlo, y desde pequeños a muchos de nosotros se nos invitó a pedirle a Dios que nos cuide y nos proteja.

La oración intenta descubrir el paso del Espíritu por nuestra vida para así ser más fieles a su amor. La oración es diversa y rica en sus formas. No existe un modo único de escuchar a Dios.

En efecto, las múltiples espiritualidades son reflejo de los distintos modos de acercarse al Evangelio. Lo central está en que, por más que haya diversidad, el centro está en Jesús, que se nos presenta en la Palabra de Dios y por medio de la Iglesia.

Sin embargo, la vida cristiana no se restringe a las formas de oración.

Muchas veces creemos, erróneamente, que un buen cristiano es aquel que va mucho a misa, que reza mucho, que vive los sacramentos y que con ello tiene el cielo asegurado.

Si bien lo anterior es importante, en algunos ambientes el centrarse tanto en esta forma unívoca de vivir la pertenencia a la Iglesia lleva a desconocer, a rechazar y evitar el contacto con la cultura, con las preocupaciones del país, con los más pobres. Y entonces vivir el Evangelio se circunscribe a las cuatro paredes del templo.

Así se termina viviendo una vida aislada, centrada en sí mismo, preocupada más por la perfección personal y validando más la integridad particular que la preocupación por el prójimo. El cumplimiento de las normas, las formas y la pulcritud en el rito termina siendo lo más importante y central.

COMPROMISO, CERCANÍA Y SOLIDARIDAD

Que una persona rece más o menos no termina siendo lo más fundamental. Que una persona vaya más o menos a misa, no comprueba que sea un buen cristiano. Que celebre más o menos los sacramentos, no asegura que viva con fidelidad el Evangelio.

¿Cómo se verifica la vida cristiana? La vida cristiana se verifica por los actos, por las obras, por una conducta y una actitud de amor y de servicio a los más pobres y necesitados.

Se verifica por un modo de vivir que muestra compromiso, cercanía y solidaridad con aquellos que más necesitan.

Un buen cristiano, por lo tanto, es aquel que, alimentado por la oración y los sacramentos, finalmente es capaz de vivir cotidianamente aquello que predica.

Una oración que lleva a ponerse en el lugar del otro, una oración que lleva a vivir insertos en la cultura y en la historia de los pueblos, una oración que tiene como centro las preocupaciones y las necesidades de los excluidos, es la oración que lleva al mismo tiempo a vivir la fe más en las obras que en las palabras o los ritos.

Por lo tanto, que los pastores, que los laicos, que los sacerdotes y las religiosas se dediquen a rezar es bueno, pero más importante es que se dediquen a actuar.

Quienes creen que la vida cristiana es aislarse en el templo, inmunizarse frente a los problemas sociales, retirarse a tomar palco mientras el pueblo exige mayor dignidad, se equivocan.

La verificación de una buena oración es la encarnación, es visitar al preso, estar con el enfermo, con el inmigrante; es involucrarse para hacer una buena política, es reclamar al mercado mayor igualdad, es hacer que las autoridades pongan su atención en los más pobres.

No basta con rezar. Sin duda que no. Hace falta conducir la vida cotidiana estando al lado de los excluidos.

Hace falta obrar con justicia, generosidad y empatía frente a los más necesitados.

Hace falta rezar, pero para actuar con fuerza y decisión en favor de la dignidad de aquellos que necesitan ser reconocidos.

Ojalá que la Iglesia católica y los cristianos comprendamos que el evangelio se vive, se concreta, se hace realidad cuando actuamos conforme a la justicia que la misma fe nos exige y no solo cuando rezamos o le pedimos a Dios en el silencio del oratorio.

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Iván Navarro, S.J. Artículo publicado en revista Mensaje, www.mensaje.cl

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martes, 10 de abril de 2012

Carta a González Faus, por Pilar Rahola



Estimado amigo, hace ya un año que te debía estas palabras, después del diálogo que tuvimos sobre la trascendencia espiritual. Pero como lo urgente siempre devora a lo necesario, la respuesta se ha demorado. Sin embargo, aquí estamos otra vez en Semana Santa y otra vez hablando de Dios. Agradecí tu preciosa descripción de lo que era la fe, espléndidamente resumida en el canto de Atahualpa Yupanki: “Hay cosas en este mundo / más importantes que Dios / que un hombre no escupa sangre / pa que otros vivan mejor”. Ese Dios que me mostraste, que no busca la contemplación en sí mismo sino ser contemplado en el dolor de la gente, es un Dios ante el que me inclino. Creer no forma parte de mi diccionario, porque estoy más cercana al nihilismo que al bálsamo religioso. Pero hace años que entendí que la trascendencia espiritual había convertido a simples mortales en silenciosos héroes que dedicaban su vida a mejorar la de todos. Ese Dios que los ilumina, y que traza una línea de entrega, es un concepto maravilloso que me seduce a pesar de mi lejanía. Gentes como vosotros, creyentes de ese Dios de luz, sois un ejército de bondad que tinta el mundo con la pintura del amor. Y cuando observo vuestro recogimiento en días como estos, sobrecargados de simbolismo, algo de vuestra paz me serena.

Sabes mejor que yo, no en vano eres un gran pensador de la fe, que Dios es también la excusa del mal pequeño y… del mal en mayúsculas.

Aborrezco profundamente la fe de los fanáticos, la conversión de la espiritualidad en un arma de intolerancia, la imposición de los credos, la represión del dogma, la negación del pensamiento. Ese Dios castigador forma parte de la peor historia de la humanidad y es, sin duda, enemigo de tu Dios. Esa es la grandeza de tu creencia, que sitúas al ser humano en el centro de la fe, y es ese centro terrenal el que da sentido a tu espiritualidad. Quizás estamos más cerca de lo previsible, porque lo que tu llamas fe, yo llamo ética, pero los dos concebimos el compromiso con nuestro tiempo y nuestra gente. Te confesaré -¡qué verbo más apropiado!- que la Semana Santa me carga mucho. Tanta exhibición, tanto barroquismo callejero, tanta dramaturgia impostada, no sé, me aleja de esa creencia íntima y humilde que engrandece a gentes como tú. Ese Dios que pasean con tanta hipérbole me parece un Dios vanidoso y excesivo, más propio del consumo que del recogimiento. Y además, esa obsesión con el martirio, ¡qué tortuosa idea! Pero tu Dios, en cambio, es una idea luminosa que consigue interpelarme a pesar de no hablar su lenguaje. Decía García Márquez que la idea de la existencia de Dios le desconcertaba tanto como la negación de esa idea. Por ahí debemos andar algunos, en desconcierto permanente. Pero sea como sea, el Dios que tú muestras sólo me da certezas. Porque el amor es quizá la única certeza que no tiene desmentido.

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Para leer la Carta de González Faus a Pilar Rahola, puedes acceder en el siguiente enlace: http://www.cristianismeijusticia.net/bloc/?p=4881&lang=ca

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martes, 27 de marzo de 2012

Las valientes declaraciones del cardenal Martini



El cardenal Martini se siente cada vez más libre a medida que el parkinson le va paralizando más y más. Este adelanto de su nuevo libro-entrevista hace colegir lo que hubiera sucedido en la Iglesia si hubiera sido elegido Papa. Temas muy candentes que nos hacen reflexionar y comprobar cómo se puede matizar sin salir de la ortodoxia. Se decía que Juan Pablo II lo hizo arzobispo de Milán para que no fuera elegido sucesor del padre Arrupe como general de la Compañía. Y que fue con bastón a la cónclave para evitar que se fijaran en él. Pero el colegio cardenalicio era demasiado conservador para haberle elegido,

Os invito a leer sus declaraciones y opinar sobre ellas.


El cardenal Martini, arzobispo emérito de Milán, afirma que «no comparto las posiciones de quienes, en la Iglesia, se sienten molestos con las uniones civiles». Este tipo de uniones, tanto para las parejas homosexuales como heterosexuales no están reconocidas legalmente en Italia, fundamentalmente por la oposición de la Iglesia católica.

El cardenal Martini, de 85 años (Orbassano, Turín,1927), enfermo de parkingson, considerado una de las máximas autoridades espirituales de nuestro tiempo, se confronta sobre cuestiones ligadas a la vida, la sexualidad y la fe, con un hombre de ciencia, un prestigioso cirujano que es además senador del PD (centro izquierda), Ignacio Marino, en un libro que aparece la próxima semana «Creer y conocer» y del que el «Corriere» publica el capítulo sobre la homosexualidad.

El cardenal Martini destaca el valor de una relación entre personas del mismo sexo: «En algunos casos, hay quienes pueden escoger para sí un tipo de vida con un compañero del mismo sexo. En el mundo actual, tal comportamiento no puede ser demonizado ni marginado. Admito incluso el valor de una amistad duradera y fiel entre dos personas del mismo sexo».

Sí a las uniones civiles
Ante la observación del doctor Ignacio Marino sobre las resistencias de la Iglesia católica para ampliar derechos a todas las uniones, el cardenal Martini defiende la familia tradicional y admite que el Estado pueda favorecer a la pareja homosexual: «Sostengo que la familia debe ser defendida, porque es verdaderamente la que mantiene la sociedad de forma estable y permanente, y por el papel fundamental que ejercita en la educación de los hijos. Pero no está mal, en las relaciones homosexuales, que dos personas tengan una cierta estabilidad, en cuyo caso el estado podría ayudarles», asegura.

A su jucio, no comparte la posiciones de quienes -dice- en la Iglesia, se sienten molestos con las uniones civiles: «Yo apoyo al matrimonio tradicional con todos sus valores y estoy convencido de que no se debe poner en discusión. Si luego algunas personas, de sexo diverso o incluso del mismo sexo, tienen la ambición de firmar un pacto para dar una cierta estabilidad a su pareja, ¿por qué debemos oponernos? Pienso que la pareja homosexual, en cuanto tal, no podrá ser nunca equiparada en todo al matrimonio».
«Si el Estado –añade el cardenal Martini- concede cualquier beneficio a los homosexuales, no me preocupa demasiado. La Iglesia católica, por su parte, promueve las uniones encaminadas a que prosiga la especie humana y su estabilidad, pero no es justo discriminar otros tipos de uniones».

Condena de la pedofilia
Sobre el delito horrible y repugnante de la pedofilia en el interno de la Iglesia, el cardenal Martini es contundente: «Hay que ser inflexibles con quienes tienen inclinaciones por esas patologías peligrosas, y rigurosos para excluirlos de inmediato de la vida sacerdotal y de la consagración religiosa».

Preservativo, mal menor
Por otro lado, hablando de sexualidad, el cardenal Martini advierte: «El uso del preservativo puede constituir en ciertas situaciones un mal menor». El cardenal Martini, que se muestra abierto a la abolición del celibato para los curas y a favor del diaconado para las mujeres, no elude afrontar los argumentos delicados y las novedades de la investigación, con una premisa: «La historia nos enseña cómo la clausura apriorística de la Iglesia frente a los inevitables cambios ligados al progreso de la ciencia y de la técnica no haya sido nunca de gran utilidad. Galileo Galilei docet».

El arzobispo emérito de Milán, que mantiene gran predicamento, en el mundo católico y laico, por sus escritos y opiniones, cuida mensualmente una página, muy seguida, del «Corriere della Sera», en la que contesta a preguntas de los lectores sobre cuestiones de la fe y de la vida. Con la enfermedad de parkingson muy avanzada y grandes dificultades para hablar, el cardenal Martini ha dicho con serenidad en alguna ocasión que «siento la muerte como inminente».

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