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Un Dios Prohibido (Película completa) - Link de descarga: http://es.gloria.tv/?media=575466&connection=screen Verano de 1936, inicios de la Guerra Civil española. La película narra el martirio d...Hace 12 años
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miércoles, 14 de agosto de 2013
viernes, 7 de junio de 2013
martes, 14 de mayo de 2013
15 M 2013
Este 15 de Mayo
Va a suceder algo histórico en internet
La primera manifestación de la historia
donde el mundo podrá unirse
en tiempo real
durante 24 horas
para pedir con fuerza
#Findelaviolencia
#vidadigna
#políticoshonrados
#trabajoparatodos
#defensadelafamilia
en la primera maratón mundial de oraciones
en mayfeelings.com/15M
Pray
miércoles, 13 de febrero de 2013
Cuaresma 2013: 40 días con los últimos
Los ciudadanos de los países ricos, especialmente si son cristianos, tienen la obligación moral de tomar en consideración esta interdependencia que subsiste entre su forma de comportarse y la miseria y el subdesarrollo de tantos miles de hombres (Sollicitudo Rei Socialis, 9). Con palabras parecidas a las de Juan Pablo II en 1987 nos dice hoy una anónima campesina guatemalteca: «No necesitamos que ustedes vengan acá a hacer proyectos; serían muy útiles si arreglasen aquellos asuntos de su casa que nos perjudican» (citado por Juan Clemente en Revista Soberanía Alimentaria, nº10, p.48).
He aquí la motivación e hilo conductor de la próxima campaña “Cuaresma, cuarenta días con los últimos”, promovida por los religiosos marianistas. En los últimos años esta campaña nos ha ayudado a conocer y conmovernos ante las situaciones que viven los países que están a la cola en el Índice de Desarrollo Humano (IDH), según los informes del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Este año nuestro recorrido será diferente. Volveremos la mirada a nuestra propia vida, la de los habitantes de los países ricos (a pesar del actual contexto de crisis, nuestro país, como tal, es rico en comparación con los cuarenta últimos), nuestra forma de comportarnos y las consecuencias que eso tiene para los últimos. Y esto a lo largo de cinco bloques temáticos, que comenzarán cada domingo con una visión global y se desarrollarán a lo largo de la semana abordando aspectos más concretos:
1. Comenzaremos por lo más básico: la comida, la relación que subsiste entre nuestra forma de alimentarnos y la desnutrición y las carencias de otras personas, junto con las consecuencias que la producción industrial de alimentos tiene para el Medio Ambiente y para la propia salud de los consumidores.
2. Seguidamente repararemos en nuestra forma de utilizar los recursos, haciendo hincapié en el transporte –de nosotros mismos y de los bienes que consumimos–, que también está contribuyendo a un calentamiento global cuyas consecuencias sufren los más pobres.
3. Inevitablemente habremos de considerar las repercusiones de nuestra forma de consumir y de usar el dinero. Qué compramos, a quién compramos, de dónde procede lo que compramos. Y también qué entidades manejan nuestro dinero y qué hacen con él.
4. Para llegar a cuestiones más estructurales. Nuestra forma de organizarnos y ser gobernados tiene, sin duda, mucha relación con los problemas de los últimos. Y también en esto tenemos nuestra parte de responsabilidad.
5. Finalmente, hemos de caer en la cuenta de la interrelación que hay entre nuestro comportamiento y nuestra forma de pensar. Porque, si bien a veces obramos de forma inconsciente, siempre subyace en cada uno una determinada mentalidad, cultura o ideología.
Así como otros años nos hemos acercado a la situación de los últimos mediante testimonios reales, esta cuaresma lo haremos, sobre todo, mediante narraciones literarias. El mismo Jesús, para transmitir a sus oyentes la buena noticia del Reino, se valía de relatos y parábolas. El lenguaje de los cuentos tiene desde siempre un alcance universal y, este año, nos ayudará a presentar de forma menos cruda situaciones dramáticas en las que nos reconocemos indirectamente implicados.
Junto al relato de ficción se presenta cada día un breve apunte sobre el tema considerado y algunas sugerencias que ayudan a responder a la pregunta ¿Qué podemos hacer (o dejar de hacer)? Pues con frecuencia nos daremos cuenta de que de lo que se trata no es tanto hacer esto o aquello sino empezar por dejar de comportarnos de la manera como lo hacemos. Para concluir, como todos los años, con una breve cita bíblica y oración que nos ayudarán a poner nuestra conversión en manos de Dios, más allá de nuestro necesario esfuerzo humano.
Los relatos están bien. Pero no podemos vivir solo de ellos. Por eso, un día a la semana –los sábados–, dejaremos los cuentos para descubrir historias reales de gente real. Conoceremos así testimonios reales de personas que, en España, están incorporando en sus vidas formas de comportarse solidarias, sostenibles, saludables y espirituales. ¡Será muy estimulante!
Esta campaña de cuaresma será más interpelante que las anteriores, pues girará en torno a nuestra propia vida. ¡Pero nuestro corazón y nuestra preocupación siguen puestos en los últimos! Si volvemos la mirada hacia nosotros mismos y nuestro estilo de vida es precisamente como consecuencia de nuestra empatía y preocupación hacia los últimos y de las preguntas que nos hacemos por las causas de su situación.
La campaña puede consultarse en la dirección www.40ultimos.org, donde están disponibles todos los documentos en formato PDF, y seguir por correo electrónico, Twitter y Facebook.
Que esta interpelación nos anime en nuestro camino de conversión cuaresmal, sabedores de que, sea cual sea la transformación de nuestro comportamiento al final de este recorrido, siempre habrá sido bueno para cada uno de nosotros el ayudarnos a ser más conscientes, a tomar en consideración esta interdependencia que subsiste entre nuestra forma de comportarnos y la miseria y el subdesarrollo de tantos seres humanos.
domingo, 10 de febrero de 2013
NO HAY JUSTICIA SIN IGUALDAD: Campaña 2013 Manos Unidas
La Campaña de este año, centrada en la promoción de la igualdad entre los sexos y la autonomía de la mujer, se celebra con el lema: “No hay justicia sin igualdad”. La causa de la justicia nos apremia. Sólo el reconocimiento de la igual dignidad del hombre y la mujer nos permitirá construir un mundo más justo y el pleno desarrollo de todos. Manos Unidas quiere ser una llamada a la conciencia de la sociedad para que colabore en la defensa del desarrollo integral de cada persona y de todos sus derechos, gravemente conculcados en un mundo donde muchas mujeres son víctimas de la violencia, son objeto de explotación económica, carecen de libertad, de capacidad para tomar las mismas decisiones que el hombre o de ser titular de los mismos bienes. En esta situación, la educación juega un papel clave para acabar con las desigualdades. No podemos olvidar que dos terceras partes de las personas analfabetas del mundo son mujeres, lo cual les impide afrontar su vida en pie de igualdad con los hombres
El ODM 3 y los Derechos Fundamentales
El hombre y la mujer tienen la misma dignidad porque son imagen de Dios; en su diversidad se complementan y son plenamente capaces de una mutua colaboración en cualquier ámbito de la vida. En virtud de esa dignidad, ambos tienen los mismos derechos fundamentales, cuyo reconocimiento implica un deber correlativo, sin el cual los derechos serían algo arbitrario. Desde esta premisa, Manos Unidas lucha contra el hambre, la miseria, la enfermedad, el subdesarrollo y sus causas. Acabar con la desigualdad y favorecer que la mujer tenga capacidad para orientar responsablemente su vida, participar en la gestión de los recursos, en la política etc., son objetivos prioritarios de Manos Unidas. De ellos depende que consigamos erradicar la pobreza.
Manos Unidas trabaja por la igualdad y la autonomía de la mujer de acuerdo con los criterios del Evangelio y de la Doctrina Social de la Iglesia. El hombre y la mujer son imagen de Dios, la reciprocidad que anima a la pareja humana es imagen de Dios y se expresa en la mutua colaboración entre ambos. Esta es la clave que orienta la misión de Manos Unidas en esta cuestión: la dignidad de cada persona, hombre o mujer, exige que se llegue a una situación social más humana y más justa y a la defensa efectiva de los derechos fundamentales.
Razones para abordar el ODM 3
El fin de Manos Unidas es la lucha contra el hambre, la miseria, la enfermedad, el subdesarrollo, la falta de instrucción y las causas que las producen. Acabar con la desigualdad y favorecer que las mujeres tengan capacidad para encauzar responsablemente sus vidas, son cuestiones fundamentales en las que hay que incidir, entre otras razones, porque de ellas depende que consigamos erradicar la pobreza. Este empeño nace del deseo de cumplir el Mandamiento nuevo: “Os doy un mandamiento nuevo: que os améis los unos a los otros. Que como yo os he amado, así os améis también los unos a los otros. En esto conocerán que sois discípulos míos”. Jn 13, 34-35.
La promoción de la mujer es un objetivo prioritario de Manos Unidas; ella es agente fundamental de desarrollo, familiar y social, y juega un papel decisivo en el ámbito económico. La desigualdad que padece, el hecho de que se le impida el ejercicio de tantos derechos, aumenta la pobreza y la inseguridad alimentaria en el mundo.
Concepto Clave: la igualdad entre hombres y mujeres
En el ámbito de la cooperación para el desarrollo se aborda, cada vez más, el problema del género, alegando la necesaria reivindicación de los derechos de la mujer y la intención de impedir su discriminación en cualquier forma y ámbito; sin embargo, para ello se recurre a un concepto, el de “género”, muy ambiguo y con distintos significados, por eso es tan discutido. Por ello, debemos empezar aclarando que Manos Unidas entiende que el concepto de género es sinónimo de sexo, masculino y femenino, es decir, que se refiere
al hombre y a la mujer. Y que ambos se complementa mutuamente, desde el punto de vista biológico, y ontológico y que sólo gracias a la dualidad existe reciprocidad entre lo masculino y lo femenino, y se realiza plenamente lo humano.
Esta premisa fundamental se traduce en el empeño por la defensa de la dignidad humana y el desarrollo humano integral y, en consecuencia, por la justa igualdad entre el hombre y la mujer. Así entendida, la perspectiva de género está comprendida en nuestro concepto de la dignidad humana, que es el más radical de los objetivos del desarrollo. Y una de las consecuencias más importantes de este empeño es la defensa del ejercicio de los derechos fundamentales de la mujer, en nuestros proyectos y en las actividades de educación para el desarrollo. Este planteamiento, basado en la igualdad fundamental entre el hombre y la mujer, beneficia equitativamente a ambos y defiende, por igual, sus derechos.
lunes, 8 de octubre de 2012
viernes, 8 de junio de 2012
martes, 15 de mayo de 2012
Tucumán necesita dos pulmones para seguir viviendo
"La situación de Rosarito es desesperante"
La mamá de la tucumana, que necesita con urgencia un trasplante, contó que viven horas dramáticas.
La mamá de la tucumana, que necesita con urgencia un trasplante, contó que viven horas dramáticas.
La adolescente tucumana Rosario Moreno Salmoral, de 14 años, quien vive en Yerba Buena, se encuentran en emergencia nacional y necesita de un trasplante bipulmonar. La menor nació con fibrosis quística en ambos pulmones, su estado es muy delicado y desde el 10 de mayo su cuadro se agravó, por lo que es vital que aparezca un donante de pulmón. Mientras tanto, permenece internada en terapia intensiva de la Fundación Favaloro de la Ciudad de Buenos Aires.
"Rosarito la está peleando y su situación es desesperante. Es el momento más dramático desde que se le detectó la afección. Sobre todo, porque no podemos hacer nada más que esperar y eso es desesperante", contó Josefina Salmoral de Moreno, mamá de la adolescente, quien se encuentra en Buenos Aires desde el pasado 24 de abril, junto a su esposo Sergio Moreno.
Debido a que el trasplante debe realizarse cuanto antes, Rosario figure en la lista de emergencia nacional del Incucai, por lo que la organización Red Solidaria puso en marcha una campaña nacional para solicitar la donación.
Josefina contó que en los últimos días se puso en marcha una cadena de oración para orar por la recuperación de su hija. "Recibimos a diario numerosas muestras de afecto. Eso nos está dando mucha fuerza. Ojalá se sensibilice la familia que tenga algún ser querido en estado irreversible y done sus órganos. Es la esperanza que nos queda", expresó. LA GACETA ©
¿Qué es la fibrosis quística?
La fibrosis quística (abreviatura FQ), es una enfermedad genética recesiva que afecta mayormente a los pulmones, y también en menor medida al páncreas, hígado e intestino. Se caracteriza por el transporte anormal de sodio y cloruros en el epitelio, lo que lleva a secreciones espesas y viscosas.
Esta enfermedad fue originalmente denominada fibrosis quística del páncreas, y también conocida como mucoviscidosis (del lat. muccus, "moco", y viscōsus, "pegajoso"), es una enfermedad frecuente que afecta al organismo en forma generalizada, causando muerte prematura. La dificultad para respirar es el síntoma más común, emergente de infecciones pulmonares crónicas, las cuales pueden mostrarse resistentes al tratamiento con antibióticos y otros fármacos.
Se trata de una de las enfermedades fatales más comunes. La supervivencia media para estos pacientes se estima en 35 años, alcanzando valores más altos en algunos países (57,8 en EEUU). En casos severos, el empeoramiento de la enfermedad puede imponer la necesidad de un trasplante de pulmón.

"Rosarito la está peleando y su situación es desesperante. Es el momento más dramático desde que se le detectó la afección. Sobre todo, porque no podemos hacer nada más que esperar y eso es desesperante", contó Josefina Salmoral de Moreno, mamá de la adolescente, quien se encuentra en Buenos Aires desde el pasado 24 de abril, junto a su esposo Sergio Moreno.
Debido a que el trasplante debe realizarse cuanto antes, Rosario figure en la lista de emergencia nacional del Incucai, por lo que la organización Red Solidaria puso en marcha una campaña nacional para solicitar la donación.
Josefina contó que en los últimos días se puso en marcha una cadena de oración para orar por la recuperación de su hija. "Recibimos a diario numerosas muestras de afecto. Eso nos está dando mucha fuerza. Ojalá se sensibilice la familia que tenga algún ser querido en estado irreversible y done sus órganos. Es la esperanza que nos queda", expresó. LA GACETA ©
¿Qué es la fibrosis quística?
La fibrosis quística (abreviatura FQ), es una enfermedad genética recesiva que afecta mayormente a los pulmones, y también en menor medida al páncreas, hígado e intestino. Se caracteriza por el transporte anormal de sodio y cloruros en el epitelio, lo que lleva a secreciones espesas y viscosas.
Esta enfermedad fue originalmente denominada fibrosis quística del páncreas, y también conocida como mucoviscidosis (del lat. muccus, "moco", y viscōsus, "pegajoso"), es una enfermedad frecuente que afecta al organismo en forma generalizada, causando muerte prematura. La dificultad para respirar es el síntoma más común, emergente de infecciones pulmonares crónicas, las cuales pueden mostrarse resistentes al tratamiento con antibióticos y otros fármacos.
Se trata de una de las enfermedades fatales más comunes. La supervivencia media para estos pacientes se estima en 35 años, alcanzando valores más altos en algunos países (57,8 en EEUU). En casos severos, el empeoramiento de la enfermedad puede imponer la necesidad de un trasplante de pulmón.

martes, 1 de mayo de 2012
Números y realidad para el 1 de Mayo de 2012
“…Los representantes de los obreros de diferentes países, resolvieron fijar el primero de Mayo de 1890 como fiesta universal de obreros con el objeto de iniciar de nuevo y con mayor impulso y energía, en campo ampliado y armónica unión de todos los países, esto es, en fraternidad internacional, la propaganda en pro de la emancipación social”, decía el “Manifiesto a todos los Trabajadores de la República Argentina. ¡1 de Mayo de 1890!. ¡Trabajadores!. Compañera: Compañeros: ¡Salud!. ¡Viva el primero de Mayo: día de fiesta obrera universal!”.
Aquella fecha surgió como consecuencia de la gran huelga protagonizada por más de 300 mil trabajadores norteamericanos el primero de mayo de 1886 que exigía no solamente las ocho de trabajo sino también el fin de la explotación contra un millón setecientos mil chicas y chicos de diez y quince años que soportaban jornadas de 14 a 16 horas diarias y la construcción de un mundo nuevo basado en la solidaridad y la justicia social.
Ciento veintiséis años después, la Argentina presenta una geografía existencial que contrasta con los números oficiales que predican una realidad más vinculada al deseo que a la cuestión concreta.
Al revisar las cifras del propio Ministerio de Trabajo de la Nación, aparecen los accidentes laborales.
En la Argentina del presente se producen 630.766 accidentes laborales por año, 1.752 por día.
73 accidentes laborales por hora, más de uno por minuto en la Argentina del tercer milenio.
Y, según se mida, entre dos y más de veinte personas pierden la vida cada veinticuatro horas en el país que durante décadas fue faro de los derechos laborales en el mundo.
De tal forma, es necesario tomar conciencia que muchos de los buscan ganarse la vida la terminan perdiendo.
Como decía Pitágoras, del otro lado de la cifras está el secreto del universo, de la vida.
Para la cartera laboral hay solamente un 6,7 por ciento de desocupados.
Pero la misma repartición informa que el 34,3 por ciento de los asalariados no está registrado.
Es decir que más de la tercera parte de los trabajadores en la Argentina actual está precarizada aún para las mismísimas cifras oficiales del Ministerio de Trabajo de la Nación.
Ese grado de precarización demuestra la permanencia de la matriz de los años noventa, donde el trabajo en blanco era elegido como objetivo por los sectores empresariales para mantener sus tasas de ganancias.
En la Argentina, durante mucho tiempo, se sostuvo que “los únicos privilegiados eran los niños”.
La página oficial del Ministerio de Trabajo de la Nación informa que el 6,5 por ciento de las niñas y niños de cinco a trece años tiene actividades laborales.
Una cifra aproximada de 664.449 chicas y chicos, según el último censo de población del año 2010.
Sin embargo, para el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina el número asciende a más de un millón cuatrocientos mil pibas y pibes en esa situación.
Cifra parecida a aquella que marcaban los anarquistas y dirigentes sociales que impulsaron el primer primero de mayo de la historia.
Realidades que continúan y que hacen del día internacional de los trabajadores una fecha para protagonizar la construcción de un presente distinto donde la realidad se haga de acuerdo a la existencia de los que son más y no siga deformada por la falsificación de números y recortes intencionados.
Fuentes: Ministerio de Trabajo de la Nación; Observatorio del Derecho Social y Observatorio de la Deuda Social.
Aquella fecha surgió como consecuencia de la gran huelga protagonizada por más de 300 mil trabajadores norteamericanos el primero de mayo de 1886 que exigía no solamente las ocho de trabajo sino también el fin de la explotación contra un millón setecientos mil chicas y chicos de diez y quince años que soportaban jornadas de 14 a 16 horas diarias y la construcción de un mundo nuevo basado en la solidaridad y la justicia social.
Ciento veintiséis años después, la Argentina presenta una geografía existencial que contrasta con los números oficiales que predican una realidad más vinculada al deseo que a la cuestión concreta.
Al revisar las cifras del propio Ministerio de Trabajo de la Nación, aparecen los accidentes laborales.
En la Argentina del presente se producen 630.766 accidentes laborales por año, 1.752 por día.
73 accidentes laborales por hora, más de uno por minuto en la Argentina del tercer milenio.
Y, según se mida, entre dos y más de veinte personas pierden la vida cada veinticuatro horas en el país que durante décadas fue faro de los derechos laborales en el mundo.
De tal forma, es necesario tomar conciencia que muchos de los buscan ganarse la vida la terminan perdiendo.
Como decía Pitágoras, del otro lado de la cifras está el secreto del universo, de la vida.
Para la cartera laboral hay solamente un 6,7 por ciento de desocupados.
Pero la misma repartición informa que el 34,3 por ciento de los asalariados no está registrado.
Es decir que más de la tercera parte de los trabajadores en la Argentina actual está precarizada aún para las mismísimas cifras oficiales del Ministerio de Trabajo de la Nación.
Ese grado de precarización demuestra la permanencia de la matriz de los años noventa, donde el trabajo en blanco era elegido como objetivo por los sectores empresariales para mantener sus tasas de ganancias.
En la Argentina, durante mucho tiempo, se sostuvo que “los únicos privilegiados eran los niños”.
La página oficial del Ministerio de Trabajo de la Nación informa que el 6,5 por ciento de las niñas y niños de cinco a trece años tiene actividades laborales.
Una cifra aproximada de 664.449 chicas y chicos, según el último censo de población del año 2010.
Sin embargo, para el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina el número asciende a más de un millón cuatrocientos mil pibas y pibes en esa situación.
Cifra parecida a aquella que marcaban los anarquistas y dirigentes sociales que impulsaron el primer primero de mayo de la historia.
Realidades que continúan y que hacen del día internacional de los trabajadores una fecha para protagonizar la construcción de un presente distinto donde la realidad se haga de acuerdo a la existencia de los que son más y no siga deformada por la falsificación de números y recortes intencionados.
Fuentes: Ministerio de Trabajo de la Nación; Observatorio del Derecho Social y Observatorio de la Deuda Social.
Uno de Mayo ¿Fiesta del Trabajo o Borrachera del Capital?
El Dios de la Biblia puso al hombre la tarea del trabajo, es decir, del esfuerzo sudoroso para labrar la tierra y producir los bienes necesarios para mantener la vida.
--Los pájaros del cielo no trabajar para alimentarse, ni los lirios para vestirse de hermosura, porque existe una Providencia que les viste y alimenta.
-- El hombre, en cambio, debe trabajar, sembrar el campo, hilar el algodón o el lino si quiere mantenerse.
El trabajo ha sido fuerte, ha sido duro a lo largo de los siglos, de manera que el poeta ha podido distinguir a los hombres entre aquellos que son ricos, como clérigos y nobles (¡no trabajan!), y los otros, los que viven de sus manos, agricultores y obreros (Jorge Manrique).
Pero el duro trabajo ha podido convertirse a lo largo del siglo XVIII-XIX (en especial en occidente) en medio de liberación. Los trabajadores han tomado conciencia de su poder y, de alguna forma, han creado con su esfuerzo (y su sufrimiento) nuevas condiciones humana, nuevas libertades laborales y sociales… Como signo de esa conciencia del poder del trabajo que crea libertad nació esta fiesta del trabajo (1 de Mayo), que la Iglesia católico acabó aceptando bajo el “patrocinio” de San José Obrero.
Pues bien, año 2012, parece que casi todos se han unido para “reventar” la fiesta del trabajo.
-- Ni las Iglesias se atreven a recordar a San José Obrero…
-- Ni los sindicatos parecen dispuestos de verdad a salir a la calle...
-- Y los políticos no saben qué hacer con el trabajo (¡a no ser despedir más y más obreros!)…
¿Qué hacer?
Al menor repensar lo que supone la Fiesta del Trabajo, y tomar fuerzas para mantenerse y aprender en los duros años de exilio que nos esperan. Buen día a todos los que tenéis trabajo... y también a los que no lo tenéis... A todos quiero dedicar este post con mucho amor, con un poco de rabia.
INTRODUCCIÓN. UN RECUERDO. DE SAN JOSÉ OBRERO A LA TRINIDAD SATÁNICA
Aun recuerdo mis primeros unos de mayo, en Durango, cuando no había vacación escolar, ni fiesta en las fábricas (el año 1951-1952), cómo íbamos los niños escondidos y con miedo al colegio, porque aparecían por la calle manifestaciones de obreros, perseguidos por los grises. (Teníamos, en cambio, vacación el 2 de Mayo, por fiesta nacional de lucha en contra de los franceses).
Aquello pasó, Franco acabó aceptando el Uno de Mayo convertido en fiesta folclórica de los logros del régimen… con niñas bailando en trajes regionales, con gentes llevando sus frutos por la Gran Vía o la Castellana...
Y así pasaron los años, de modo que los sindicatos tomaron la fiesta como suya. Y volvieron a pasando los años… Y no sé si este año de Dios (2012) podrán salir “procesiones de trabajadores” cantando la alabanza del trabajo, hablando del valor del trabajo…
Porque el trabajo, en general, ha dejado de ser “duro” (en occidente)… pero ha dejado de ser también liberador, para volverse bien escaso, en manos de capitales y mercados, que no valoran el trabajo humano, ni buscan la fraternidad, sino el triunfo del propio capital.
¿Podrá celebrarse la Fiesta del Trabajo en un tiempo y un año en que se está destruyendo concienzudamente gran parte del trabajo?
¿Podrá hablarse del Dios del trabajo, o de San José Obrero, patrono de los trabajadores, en un tiempo en que el trabajador vuelve a ser en gran parte esclavo de un capital y un mercado pervertido, al servicio de sí mismo y no del hombre?
Siga leyendo mi manifiesto quien quiera acompañarme en este día de llamada al trabajo que libera, es decir, de llamada al don y tarea de la fraternidad que produce par bien de todos.
Sí, quiero tratar de la Trinidad...
La Trinidad cristiana estaba formada por el Padre Dios, el Hijo Jesucristo (que éramos todos los hombres) y el Espíritu Santo (que era la comunión o amor entre Dios y los hombres, entre todos los hombres y mujeres).
Pero ahora ha surgido una Trinidad distinta, formada por Dios-Capital (que no es Padre, sino monstruo que todo lo devora), por el Hijo-Empresa, que no redime, sino que produce bienes de consumo al servicio de los privilegiados del sistema, y por el Espíritu-Santo-Mercado, que no es comunión de amor, sino forma de dominio de unos sobre otros
1. Dios Padre, el Capital.
Parece providente, ofrece beneficios tangibles a sus siervos y devotos, pero, conforme a la acepción que judíos y cristianos daban a ese término, es un «ídolo»: No es fuente de gracia (creador), ni comunicación real, sino Mamona, poder que domina sobre todos los grupos y personas (cf. Mt 6, 24). Vale en sí y sólo para sí, como principio al que todo lo demás se subordina.
En contra de todos los posibles ensueños politeístas post-modernos (que hablan de nuevos dioses y nuevas libertades), parece que sólo hay un Dios imperante, que no es Yahvé, Allah, ni el Padre Padre, ni el Tao, ni el Nirvana, ni Brahman… sino el Capital todopoderoso, que domina sobre todo, imponiendo su dictado.
En otro tiempo, los devotos de Dios se levantaban y elevaban la frente hacia el misterioso origen de la vida, para elevar una alabanza… Hoy amanecen pensando en las agencias del Dios Capital, para ver cómo funciona eso del Ibex, y el Valor de la Renta… cómo se vende y se compra el Dinero. En manos de ese Dios implacable nos hallamos, trabajemos o no trabajemos, que en el fondo da lo mismo, de su “suerte” (es decir, de su capricho) dependemos…
2. Dios Hijo, Empresa “trabajadora” ¿Viva el Trabajo? ¿Muera este tipo de trabajo?
Del Padre Dios nacía el Hijo Jesucristo, la bella humanidad, cuerpo hermoso, alma brillante, como en la creación de la Sixtina, desnudos ambos, Padre e Hijo… Pero ahora, del Padre-Capital nace un Hijo Empresa, para honra y gloria del Capital, para mantener a los hombres sometidos a su poder supremo.
Hombres y mujeres vivían antaño en contacto inmediato con la realidad, campo y mar, lluvia y cosecha, que eran signo de Dios (hierofanía); las nuevas religiones han destacado la importancia de los enviados de Dios (Cristo o Mahoma, Buda o Krisna). Todos, de un modo o de otro, trabajaban por impulso de Dios para producir unos bienes que les capacitaran para vivir, con dureza, muchas veces fastidiados, pero sabiendo que merecía la pena trabajar (en general).
Pues bien, el sistema neo-liberal ha divinizado la empresa productora. Más que los bienes naturales o el trabajo personal, importa la «fábrica», que no crea vida, sino medios de consumo. Ella parece el Cristo actual y se eleva sobre grupos y pueblos, sin fronteras. Procede del Capital y le sirven, ofreciendo trabajo y consumo a sus beneficiados, como Mesías productor.
Pero el problema está en que la empresa de los trabajadores no crea “medios de consumo al servicio de la vida…”, sino que está empezando a producir medios para el disfrute de algunos. Muchas formas de trabajo no sirven ya para “redimir” y liberar a los hombres, sino para ponerles bajo la explotación del capital. Se producen miles y millones de “objetos de consumo inútil”, productos caros para los ricos (perfumes y joyas, vestidos y coches cada vez más costosos…), mientras aumentan las personas que no tienen nada.
Ciertamente, las fábricas son buenas, bueno es el producir para un consumo humano, para una elevación de los trabajadores… Pero hay un tipo de empresa vendida al puro capital, que especula con el trabajo y la vida de los hombres.
3. Dios Espíritu Santo, el Mercado.
Antes había naciones (unidades de generación), iglesias (castas, Shanga, pueblo, comunidad, Umma...) o estados, lugares de racionalidad social y de encuentro humano, moderados por la ley, al servicio de todos. Ahora los hombres tienden a comunicarse de un modo indirecto, a través del mercado, donde van los devotos a ver, admirar y comprar. Su influjo se extiende por doquier, de forma que todo se logra pagando. El mundo entero se ha vuelto una feria sin fin, una feria sin trabas, donde se compran y venden incluso (sobre todo) incluso personas, como decía el Apocalipsis de Juan, en una páginas famosa.
Éstas ideas no son mías, las escuche un día, hace muchos años, de boca de un famoso “funcionario” la ONU (Cf. R. PETRELLA, «Le Dieu du capital mondial»: Où va Dieu?, Revue de l’Univ. de Bruxelles 1999, 1, pp. 189-204). ¿Dónde va Dios? El Dios antiguo, el de la Biblia, bajaba a la caída de la tarde para dialogar con Adán, el desnudo y con Eva, la bella, en el jardín del Edén. Hablaban del trabajo del Paraíso y de la hermosura de la vida. Ahora Dios no baja… está en el mundo, haciéndose mercado, donde se vende la vida de niños y mayores, en tráfico de negros y de blancas, un mercado infinito, donde nada vale por sí misma, para sí mismo, sino para la venta infinita.
¿TRES DIOSES, UN SOLO DIOS? UNA GRAN PROTESTA
Antes decíamos que las tres “personas” (Padre, Hijo y Espíritu) formaban un único Dios. Ahora ya no hay personas, pero el “misterio” sigue… Capital-Empresa-Mercado forman el único Dios “impersonal” de este mundo. Esta es la trinidad dominante (Banco-Capital, Fábrica-Empresa, Comercio-Mercado), que define la infra-estructura del sistema y crea una super-estructura ideológica, a su propio servicio.
Así se expresa el Dios neo-liberal y mono-látrico (una única idolatría), que exige adoración suprema, aunque a su lado permita que existan otros dioses privados o menores (como el fútbol y los desfiles de modas, o las iglesias modosas), mientras no le estorben, ni impidan cumplir su cometido. Cada hombre puede cultivar sus sueños particulares de tipo estético o afectivo, familiar o religioso (si es que tiene tiempo para ello, si es que busca una parcela de independencia)…, de manera que el sistema parezca espacio de libertad formal, contra toda dictadura externa.
Pero esa libertad acaba estando al servicio del capital (que las empresas produzcan, que el mercado se extienda y lo domine todo), no de las personas y grupos marginados.
Antes se podría pensar que el capital podía estar al servicio de los hombres, y algunos (los más ingenuos) hasta lo creíamos… Hoy ya ni eso, ni los niños lo creen… Todos sabemos que el Capital se ha vuelto una especie de producto financiero, al servicio de sí mismo…
Ellos, los del capital (¿sus ministros, sus esclavos?) se han convertido en meros especuladores de dinero, marcando precios de rentas, poniendo notas a naciones y empresas, hundiendo a unas, elevando a otras, a capricho (es decir, para servicio propio, sin más norma que la propia gloria del dinero).
Muchos obreros con trabajo, muchos sindicatos... también se han vendido a la mentira de un sistema que destruye... que crea aprovechados, que favorece de algún modo a los que menos trabajan.
Esta religión del capital-mercado convierte en compra-venta los valores personales o afectivos, estéticos o lúdicos, para gloria de sí misma. Para ello necesita promover un tipo libertad de comunicación resulta nueva en la historia. Este es quizá el primer sistema que defiende una «tolerancia» básica, introduciendo expresamente en su estructura el poder de una comunicación universal, pero que tiende a ser mentirosa, es decir, que miente por principio para mantenerse (como la 2º Bestia de Ap 13, al servicio de la primera, que era ella misma, pero con otro nombre).
Han caído o están cayendo otros patrones de riqueza (como la ganadería y los productos agrícolas, como el y el petróleo, con el hierro...) y hemos puesto en el centro de todo la mera comunicación por la comunicación, pero una comunicación al servicio del Capital… El mundo entero se puede convertir en una empresa de comunicación de “mentiras” (de cosas fingidas, de bienes mentirosos)…
Éste es el mundo de los tres dioses que son uno: Capital, Empresa, Mercado…, un mundo donde al final no existen vencedores ni vencidos.
Los aparentes vencedores pueden perder sus valores personales ¿Qué vale ganar todo el mundo si pierdes el alma, la honradez, la vida auténtica?
Los vencidos pierden incluso la vida, quedando marginados: Nadie les mata físicamente, ni les impide escoger en teoría a su dios; pero al quedarse fuera de las redes del mercado dominante parece que no existen.
Surge así una situación de gran riesgo, que no es la muerte de Dios (a quien nadie puede matar, si es que existe), sino la muerte del hombre, que nosotros mismos podemos provocar, por la bomba, la manipulación genética y la angustia. Dios nos hizo para la vida (dice el libro de la Sabiduría…), pero nosotros somos capaces de procurarnos la muerte (si nos proponemos).
¿CELEBRAR EL DÍA DEL TRABAJO?
A pesar de todo lo anterior yo quiero celebrar mañana (hoy, 1 de Mayo del 2012) la Fiesta del Trabajo, es decir, la fiesta de una humanidad que es capaz de encontrar formas nuevas de situarse ante el mundo, “produciendo” formas nuevas de vida, en fraternidad…
Jesús dijo que él “trabajaba” siempre, lo mismo que su Padre…, lo mismo que el Espíritu Santo, que ha de ser la comunión en el trabajo de la vida de todos los seres humanos, al servicio de la misma vida.
La gran “revolución” del auténtico trabajo apenas ha empezado. Así quiero decirlo aquí, en nombre de la verdadera Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo), en contra de la trinidad satánica de un capital-empresa-mercado al servicio de la muerte.
--Los pájaros del cielo no trabajar para alimentarse, ni los lirios para vestirse de hermosura, porque existe una Providencia que les viste y alimenta.
-- El hombre, en cambio, debe trabajar, sembrar el campo, hilar el algodón o el lino si quiere mantenerse.
El trabajo ha sido fuerte, ha sido duro a lo largo de los siglos, de manera que el poeta ha podido distinguir a los hombres entre aquellos que son ricos, como clérigos y nobles (¡no trabajan!), y los otros, los que viven de sus manos, agricultores y obreros (Jorge Manrique).
Pero el duro trabajo ha podido convertirse a lo largo del siglo XVIII-XIX (en especial en occidente) en medio de liberación. Los trabajadores han tomado conciencia de su poder y, de alguna forma, han creado con su esfuerzo (y su sufrimiento) nuevas condiciones humana, nuevas libertades laborales y sociales… Como signo de esa conciencia del poder del trabajo que crea libertad nació esta fiesta del trabajo (1 de Mayo), que la Iglesia católico acabó aceptando bajo el “patrocinio” de San José Obrero.
Pues bien, año 2012, parece que casi todos se han unido para “reventar” la fiesta del trabajo.
-- Ni las Iglesias se atreven a recordar a San José Obrero…
-- Ni los sindicatos parecen dispuestos de verdad a salir a la calle...
-- Y los políticos no saben qué hacer con el trabajo (¡a no ser despedir más y más obreros!)…
¿Qué hacer?
Al menor repensar lo que supone la Fiesta del Trabajo, y tomar fuerzas para mantenerse y aprender en los duros años de exilio que nos esperan. Buen día a todos los que tenéis trabajo... y también a los que no lo tenéis... A todos quiero dedicar este post con mucho amor, con un poco de rabia.
INTRODUCCIÓN. UN RECUERDO. DE SAN JOSÉ OBRERO A LA TRINIDAD SATÁNICA
Aun recuerdo mis primeros unos de mayo, en Durango, cuando no había vacación escolar, ni fiesta en las fábricas (el año 1951-1952), cómo íbamos los niños escondidos y con miedo al colegio, porque aparecían por la calle manifestaciones de obreros, perseguidos por los grises. (Teníamos, en cambio, vacación el 2 de Mayo, por fiesta nacional de lucha en contra de los franceses).
Aquello pasó, Franco acabó aceptando el Uno de Mayo convertido en fiesta folclórica de los logros del régimen… con niñas bailando en trajes regionales, con gentes llevando sus frutos por la Gran Vía o la Castellana...
Y así pasaron los años, de modo que los sindicatos tomaron la fiesta como suya. Y volvieron a pasando los años… Y no sé si este año de Dios (2012) podrán salir “procesiones de trabajadores” cantando la alabanza del trabajo, hablando del valor del trabajo…
Porque el trabajo, en general, ha dejado de ser “duro” (en occidente)… pero ha dejado de ser también liberador, para volverse bien escaso, en manos de capitales y mercados, que no valoran el trabajo humano, ni buscan la fraternidad, sino el triunfo del propio capital.
¿Podrá celebrarse la Fiesta del Trabajo en un tiempo y un año en que se está destruyendo concienzudamente gran parte del trabajo?
¿Podrá hablarse del Dios del trabajo, o de San José Obrero, patrono de los trabajadores, en un tiempo en que el trabajador vuelve a ser en gran parte esclavo de un capital y un mercado pervertido, al servicio de sí mismo y no del hombre?
Siga leyendo mi manifiesto quien quiera acompañarme en este día de llamada al trabajo que libera, es decir, de llamada al don y tarea de la fraternidad que produce par bien de todos.
Sí, quiero tratar de la Trinidad...
La Trinidad cristiana estaba formada por el Padre Dios, el Hijo Jesucristo (que éramos todos los hombres) y el Espíritu Santo (que era la comunión o amor entre Dios y los hombres, entre todos los hombres y mujeres).
Pero ahora ha surgido una Trinidad distinta, formada por Dios-Capital (que no es Padre, sino monstruo que todo lo devora), por el Hijo-Empresa, que no redime, sino que produce bienes de consumo al servicio de los privilegiados del sistema, y por el Espíritu-Santo-Mercado, que no es comunión de amor, sino forma de dominio de unos sobre otros
1. Dios Padre, el Capital.
Parece providente, ofrece beneficios tangibles a sus siervos y devotos, pero, conforme a la acepción que judíos y cristianos daban a ese término, es un «ídolo»: No es fuente de gracia (creador), ni comunicación real, sino Mamona, poder que domina sobre todos los grupos y personas (cf. Mt 6, 24). Vale en sí y sólo para sí, como principio al que todo lo demás se subordina.
En contra de todos los posibles ensueños politeístas post-modernos (que hablan de nuevos dioses y nuevas libertades), parece que sólo hay un Dios imperante, que no es Yahvé, Allah, ni el Padre Padre, ni el Tao, ni el Nirvana, ni Brahman… sino el Capital todopoderoso, que domina sobre todo, imponiendo su dictado.
En otro tiempo, los devotos de Dios se levantaban y elevaban la frente hacia el misterioso origen de la vida, para elevar una alabanza… Hoy amanecen pensando en las agencias del Dios Capital, para ver cómo funciona eso del Ibex, y el Valor de la Renta… cómo se vende y se compra el Dinero. En manos de ese Dios implacable nos hallamos, trabajemos o no trabajemos, que en el fondo da lo mismo, de su “suerte” (es decir, de su capricho) dependemos…
2. Dios Hijo, Empresa “trabajadora” ¿Viva el Trabajo? ¿Muera este tipo de trabajo?
Del Padre Dios nacía el Hijo Jesucristo, la bella humanidad, cuerpo hermoso, alma brillante, como en la creación de la Sixtina, desnudos ambos, Padre e Hijo… Pero ahora, del Padre-Capital nace un Hijo Empresa, para honra y gloria del Capital, para mantener a los hombres sometidos a su poder supremo.
Hombres y mujeres vivían antaño en contacto inmediato con la realidad, campo y mar, lluvia y cosecha, que eran signo de Dios (hierofanía); las nuevas religiones han destacado la importancia de los enviados de Dios (Cristo o Mahoma, Buda o Krisna). Todos, de un modo o de otro, trabajaban por impulso de Dios para producir unos bienes que les capacitaran para vivir, con dureza, muchas veces fastidiados, pero sabiendo que merecía la pena trabajar (en general).
Pues bien, el sistema neo-liberal ha divinizado la empresa productora. Más que los bienes naturales o el trabajo personal, importa la «fábrica», que no crea vida, sino medios de consumo. Ella parece el Cristo actual y se eleva sobre grupos y pueblos, sin fronteras. Procede del Capital y le sirven, ofreciendo trabajo y consumo a sus beneficiados, como Mesías productor.
Pero el problema está en que la empresa de los trabajadores no crea “medios de consumo al servicio de la vida…”, sino que está empezando a producir medios para el disfrute de algunos. Muchas formas de trabajo no sirven ya para “redimir” y liberar a los hombres, sino para ponerles bajo la explotación del capital. Se producen miles y millones de “objetos de consumo inútil”, productos caros para los ricos (perfumes y joyas, vestidos y coches cada vez más costosos…), mientras aumentan las personas que no tienen nada.
Ciertamente, las fábricas son buenas, bueno es el producir para un consumo humano, para una elevación de los trabajadores… Pero hay un tipo de empresa vendida al puro capital, que especula con el trabajo y la vida de los hombres.
3. Dios Espíritu Santo, el Mercado.
Antes había naciones (unidades de generación), iglesias (castas, Shanga, pueblo, comunidad, Umma...) o estados, lugares de racionalidad social y de encuentro humano, moderados por la ley, al servicio de todos. Ahora los hombres tienden a comunicarse de un modo indirecto, a través del mercado, donde van los devotos a ver, admirar y comprar. Su influjo se extiende por doquier, de forma que todo se logra pagando. El mundo entero se ha vuelto una feria sin fin, una feria sin trabas, donde se compran y venden incluso (sobre todo) incluso personas, como decía el Apocalipsis de Juan, en una páginas famosa.
Éstas ideas no son mías, las escuche un día, hace muchos años, de boca de un famoso “funcionario” la ONU (Cf. R. PETRELLA, «Le Dieu du capital mondial»: Où va Dieu?, Revue de l’Univ. de Bruxelles 1999, 1, pp. 189-204). ¿Dónde va Dios? El Dios antiguo, el de la Biblia, bajaba a la caída de la tarde para dialogar con Adán, el desnudo y con Eva, la bella, en el jardín del Edén. Hablaban del trabajo del Paraíso y de la hermosura de la vida. Ahora Dios no baja… está en el mundo, haciéndose mercado, donde se vende la vida de niños y mayores, en tráfico de negros y de blancas, un mercado infinito, donde nada vale por sí misma, para sí mismo, sino para la venta infinita.
¿TRES DIOSES, UN SOLO DIOS? UNA GRAN PROTESTA
Antes decíamos que las tres “personas” (Padre, Hijo y Espíritu) formaban un único Dios. Ahora ya no hay personas, pero el “misterio” sigue… Capital-Empresa-Mercado forman el único Dios “impersonal” de este mundo. Esta es la trinidad dominante (Banco-Capital, Fábrica-Empresa, Comercio-Mercado), que define la infra-estructura del sistema y crea una super-estructura ideológica, a su propio servicio.
Así se expresa el Dios neo-liberal y mono-látrico (una única idolatría), que exige adoración suprema, aunque a su lado permita que existan otros dioses privados o menores (como el fútbol y los desfiles de modas, o las iglesias modosas), mientras no le estorben, ni impidan cumplir su cometido. Cada hombre puede cultivar sus sueños particulares de tipo estético o afectivo, familiar o religioso (si es que tiene tiempo para ello, si es que busca una parcela de independencia)…, de manera que el sistema parezca espacio de libertad formal, contra toda dictadura externa.
Pero esa libertad acaba estando al servicio del capital (que las empresas produzcan, que el mercado se extienda y lo domine todo), no de las personas y grupos marginados.
Antes se podría pensar que el capital podía estar al servicio de los hombres, y algunos (los más ingenuos) hasta lo creíamos… Hoy ya ni eso, ni los niños lo creen… Todos sabemos que el Capital se ha vuelto una especie de producto financiero, al servicio de sí mismo…
Ellos, los del capital (¿sus ministros, sus esclavos?) se han convertido en meros especuladores de dinero, marcando precios de rentas, poniendo notas a naciones y empresas, hundiendo a unas, elevando a otras, a capricho (es decir, para servicio propio, sin más norma que la propia gloria del dinero).
Muchos obreros con trabajo, muchos sindicatos... también se han vendido a la mentira de un sistema que destruye... que crea aprovechados, que favorece de algún modo a los que menos trabajan.
Esta religión del capital-mercado convierte en compra-venta los valores personales o afectivos, estéticos o lúdicos, para gloria de sí misma. Para ello necesita promover un tipo libertad de comunicación resulta nueva en la historia. Este es quizá el primer sistema que defiende una «tolerancia» básica, introduciendo expresamente en su estructura el poder de una comunicación universal, pero que tiende a ser mentirosa, es decir, que miente por principio para mantenerse (como la 2º Bestia de Ap 13, al servicio de la primera, que era ella misma, pero con otro nombre).
Han caído o están cayendo otros patrones de riqueza (como la ganadería y los productos agrícolas, como el y el petróleo, con el hierro...) y hemos puesto en el centro de todo la mera comunicación por la comunicación, pero una comunicación al servicio del Capital… El mundo entero se puede convertir en una empresa de comunicación de “mentiras” (de cosas fingidas, de bienes mentirosos)…
Éste es el mundo de los tres dioses que son uno: Capital, Empresa, Mercado…, un mundo donde al final no existen vencedores ni vencidos.
Los aparentes vencedores pueden perder sus valores personales ¿Qué vale ganar todo el mundo si pierdes el alma, la honradez, la vida auténtica?
Los vencidos pierden incluso la vida, quedando marginados: Nadie les mata físicamente, ni les impide escoger en teoría a su dios; pero al quedarse fuera de las redes del mercado dominante parece que no existen.
Surge así una situación de gran riesgo, que no es la muerte de Dios (a quien nadie puede matar, si es que existe), sino la muerte del hombre, que nosotros mismos podemos provocar, por la bomba, la manipulación genética y la angustia. Dios nos hizo para la vida (dice el libro de la Sabiduría…), pero nosotros somos capaces de procurarnos la muerte (si nos proponemos).
¿CELEBRAR EL DÍA DEL TRABAJO?
A pesar de todo lo anterior yo quiero celebrar mañana (hoy, 1 de Mayo del 2012) la Fiesta del Trabajo, es decir, la fiesta de una humanidad que es capaz de encontrar formas nuevas de situarse ante el mundo, “produciendo” formas nuevas de vida, en fraternidad…
Jesús dijo que él “trabajaba” siempre, lo mismo que su Padre…, lo mismo que el Espíritu Santo, que ha de ser la comunión en el trabajo de la vida de todos los seres humanos, al servicio de la misma vida.
La gran “revolución” del auténtico trabajo apenas ha empezado. Así quiero decirlo aquí, en nombre de la verdadera Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo), en contra de la trinidad satánica de un capital-empresa-mercado al servicio de la muerte.
Las reformas laborales siguen ahondando en un modelo social profundamente inmoral
"La pobreza es un signo de la negación de Dios porque niega a la persona humana"
Publicado por Religión Digital
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Los movimientos especializados de Acción Católica para la evangelización del Mundo Obrero: JOC (Juventud Obrera Cristiana), MTC (Mujeres Trabajadoras Cristianas) y HOAC (Hermandad Obrera de Acción Católica) presentamos el comunicado "Mirar la realidad con esperanza" con motivo de la celebración del 1º de mayo, Día del Trabajo.
El 1º de Mayo es para nuestros movimientos tiempo de reflexión y discernimiento, de renovación del compromiso y de celebración de nuestra fe en el acontecer del mundo obrero y del trabajo.
Como parte de la Iglesia, debemos discernir desde el Evangelio los signos de los tiempos. Un discernimiento que a nosotros, movimientos de Acción Católica en el mundo obrero y del trabajo, nos hace preguntarnos cómo se anuncia y manifiesta la salvación de Dios en la realidad social que hoy vive el mundo del trabajo y qué es lo que está truncando su proyecto de fraternidad y justicia universal. ¿Hay hoy día buenas noticias para las personas empobrecidas?
Nuestro discernimiento nos debe ayudar a descubrir lo que en el actual contexto histórico, en las condiciones de vida y trabajo de tantas familias, existe como freno y ocultamiento del Reino de Dios, para transformar la realidad y colaborar a construir humanidad. Es la vida humana, lo más importante para Dios, lo que está en juego.
La pobreza, agravada por la crisis actual y por la mercantilización y precarización del trabajo, es un signo de la negación de Dios porque niega a la persona humana. Las causas de la crisis económica que padecemos y las distintas políticas que, desde hace años se vienen poniendo en marcha, siguen profundizando en una desigualdad estructural que sufre el mundo obrero y del trabajo, especialmente las personas más débiles: desempleadas, jóvenes, mujeres, inmigrantes...
Las reformas laborales, la reforma de las pensiones, las políticas de austeridad presupuestaria y de reducción en gastos sociales, la búsqueda de la competitividad a través de una devaluación interna de las condiciones de vida y trabajo de la ciudadanía, además de no contar con el respaldo de toda la comunidad política y económica, dentro y fuera de nuestras fronteras, siguen ahondando en un modelo social, profundamente inmoral. Así se niega el principio básico de humanidad que Juan Pablo II reclamaba:
"Las necesidades de los pobres deben tener preferencia sobre los derechos de los ricos; los derechos de los trabajadores, sobre el incremento de los beneficios"
(Toronto, 14 de septiembre de 2004).
Nuestra experiencia de encuentro con Jesucristo Resucitado nos hace mirar también la realidad con esperanza. En ella encontramos muchos signos que anuncian el Reino de Dios y su justicia. La vida de muchos hombres y mujeres del trabajo, de los jóvenes, sus ansias de justicia y de dignidad, sus experiencias de lucha y solidaridad, de organización y de cooperación, el reclamo de otro mundo posible, de parroquias y comunidades cristianas enraizadas en barrios obreros, de muchos militantes obreros cristianos, son testimonio de resurrección.
Este 1º de Mayo es también para nosotros un tiempo de acción evangelizadora y de compromiso transformador. Por eso, muchas y muchos de nosotros, estaremos presentes en los actos y/o manifestaciones que en ese día reclaman derechos sociales y laborales, porque entendemos que son un deber de justicia.
La experiencia del amor de Dios en nosotros queremos convertirla en amor a nuestros hermanos, compañeros y compañeras del mundo obrero y del trabajo al que pertenecemos. Un amor del que no podemos separar la lucha por la justicia.
Es tiempo, por tanto, de la caridad política que se ha de plasmar:
En formas de vida, personal y comunitaria, que propongan y hagan visibles estilos de vida alternativos, austeros, sostenibles y solidarios.
En compromiso en las organizaciones del mundo obrero, para que éstas coloquen en el centro de sus reivindicaciones y proyectos a los sectores más empobrecidos.
En denuncia de las políticas que generan desigualdad y rompen la vida humana y el desarrollo del trabajo como principio de vida.
En gestos que prioricen la preocupación por el mundo del trabajo en las planificaciones de nuestras Iglesias diocesanas.
En la difusión y fidelidad de los principios y orientaciones que la Doctrina Social de la Iglesia propone.
Así ayudaremos a la sociedad a encontrar respuestas éticas a la actual crisis que vivimos.
Esta acción y compromiso son fundamentales para ofrecer a Jesucristo como Buena Noticia en el mundo obrero y del trabajo, como propuesta de vida personal y social.
Por último, este 1º de Mayo es, también para nuestros movimientos, un tiempo de celebración de nuestra fe en el acontecer de nuestras vidas de trabajadores. En todas las diócesis españolas se llevarán a cabo Eucaristías, vigilias de oración, encuentros... donde celebraremos que Cristo sigue acompañando nuestras vidas y nuestras luchas, sigue acompañando al mundo obrero y del trabajo que sigue sufriendo.
Primero de Mayo de 2012.
El 1º de Mayo es para nuestros movimientos tiempo de reflexión y discernimiento, de renovación del compromiso y de celebración de nuestra fe en el acontecer del mundo obrero y del trabajo.
Como parte de la Iglesia, debemos discernir desde el Evangelio los signos de los tiempos. Un discernimiento que a nosotros, movimientos de Acción Católica en el mundo obrero y del trabajo, nos hace preguntarnos cómo se anuncia y manifiesta la salvación de Dios en la realidad social que hoy vive el mundo del trabajo y qué es lo que está truncando su proyecto de fraternidad y justicia universal. ¿Hay hoy día buenas noticias para las personas empobrecidas?
Nuestro discernimiento nos debe ayudar a descubrir lo que en el actual contexto histórico, en las condiciones de vida y trabajo de tantas familias, existe como freno y ocultamiento del Reino de Dios, para transformar la realidad y colaborar a construir humanidad. Es la vida humana, lo más importante para Dios, lo que está en juego.
La pobreza, agravada por la crisis actual y por la mercantilización y precarización del trabajo, es un signo de la negación de Dios porque niega a la persona humana. Las causas de la crisis económica que padecemos y las distintas políticas que, desde hace años se vienen poniendo en marcha, siguen profundizando en una desigualdad estructural que sufre el mundo obrero y del trabajo, especialmente las personas más débiles: desempleadas, jóvenes, mujeres, inmigrantes...
Las reformas laborales, la reforma de las pensiones, las políticas de austeridad presupuestaria y de reducción en gastos sociales, la búsqueda de la competitividad a través de una devaluación interna de las condiciones de vida y trabajo de la ciudadanía, además de no contar con el respaldo de toda la comunidad política y económica, dentro y fuera de nuestras fronteras, siguen ahondando en un modelo social, profundamente inmoral. Así se niega el principio básico de humanidad que Juan Pablo II reclamaba:
"Las necesidades de los pobres deben tener preferencia sobre los derechos de los ricos; los derechos de los trabajadores, sobre el incremento de los beneficios"
(Toronto, 14 de septiembre de 2004).
Nuestra experiencia de encuentro con Jesucristo Resucitado nos hace mirar también la realidad con esperanza. En ella encontramos muchos signos que anuncian el Reino de Dios y su justicia. La vida de muchos hombres y mujeres del trabajo, de los jóvenes, sus ansias de justicia y de dignidad, sus experiencias de lucha y solidaridad, de organización y de cooperación, el reclamo de otro mundo posible, de parroquias y comunidades cristianas enraizadas en barrios obreros, de muchos militantes obreros cristianos, son testimonio de resurrección.
Este 1º de Mayo es también para nosotros un tiempo de acción evangelizadora y de compromiso transformador. Por eso, muchas y muchos de nosotros, estaremos presentes en los actos y/o manifestaciones que en ese día reclaman derechos sociales y laborales, porque entendemos que son un deber de justicia.
La experiencia del amor de Dios en nosotros queremos convertirla en amor a nuestros hermanos, compañeros y compañeras del mundo obrero y del trabajo al que pertenecemos. Un amor del que no podemos separar la lucha por la justicia.
Es tiempo, por tanto, de la caridad política que se ha de plasmar:
En formas de vida, personal y comunitaria, que propongan y hagan visibles estilos de vida alternativos, austeros, sostenibles y solidarios.
En compromiso en las organizaciones del mundo obrero, para que éstas coloquen en el centro de sus reivindicaciones y proyectos a los sectores más empobrecidos.
En denuncia de las políticas que generan desigualdad y rompen la vida humana y el desarrollo del trabajo como principio de vida.
En gestos que prioricen la preocupación por el mundo del trabajo en las planificaciones de nuestras Iglesias diocesanas.
En la difusión y fidelidad de los principios y orientaciones que la Doctrina Social de la Iglesia propone.
Así ayudaremos a la sociedad a encontrar respuestas éticas a la actual crisis que vivimos.
Esta acción y compromiso son fundamentales para ofrecer a Jesucristo como Buena Noticia en el mundo obrero y del trabajo, como propuesta de vida personal y social.
Por último, este 1º de Mayo es, también para nuestros movimientos, un tiempo de celebración de nuestra fe en el acontecer de nuestras vidas de trabajadores. En todas las diócesis españolas se llevarán a cabo Eucaristías, vigilias de oración, encuentros... donde celebraremos que Cristo sigue acompañando nuestras vidas y nuestras luchas, sigue acompañando al mundo obrero y del trabajo que sigue sufriendo.
Primero de Mayo de 2012.
Manifiesto de CCOO y UGT ante el Primero de Mayo de 2012: Trabajo, Dignidad, Derechos
El 1º de Mayo, Día Internacional del Trabajo, se caracteriza ‐en este año‐ por la profundización de la crisis global; tras casi cinco años del inicio de la crisis financiera, el fracaso de las políticas neoliberales aplicadas es un hecho incuestionable y con efectos dramáticos al haber aumentado la destrucción de empleo, la pobreza y las desigualdades.
Ante la falta de regulación del sistema financiero, los ataques a la deuda soberana de los países, el empeoramiento de las condiciones de vida y trabajo, la disminución de la protección social y el deterioro de los servicios públicos, la Confederación Sindical Internacional y la Confederación Europea de Sindicatos responden con la movilización sindical, reclamando una salida social a la crisis, con otras políticas que impulsen el crecimiento económico y del empleo y preserven la cohesión social.
Junto al movimiento sindical internacional y europeo, CCOO y UGT reivindicamos el fin de todos los conflictos bélicos originados por los intereses económicos y políticos o por los fanatismos de todo tipo y exigimos que terminen, de una vez por todas, las violaciones de los derechos laborales, sindicales y civiles en todo el planeta.
Un camino de esperanza para los pueblos árabes
La llamada “Primavera árabe” ha producido, en 2011, el derrocamiento de las dictaduras de Túnez, Egipto y Libia. En este último país, tras una intervención de la OTAN y una guerra civil. En Siria, el conflicto ha devenido en una guerra civil en la que aún hoy continúa inmersa por la negativa del régimen represor de los Assad a abrir paso a la democracia. En otros países se han realizado cambios políticos de orientación democratizadora como consecuencia de la presión popular. Con independencia de las dificultades, incertidumbres y riesgos que se manifiestan en los países árabes, hay que valorar como merecen las rebeliones de los pueblos por la libertad y la justicia y para poner fin a dictaduras corruptas.
La OIT regula derechos laborales para el trabajo doméstico
En la 100ª Conferencia Internacional de Trabajo de la OIT, celebrada en junio de 2011, además de otros asuntos tratados, hay que celebrar que se adoptaron normas laborales internacionales para proteger a entre 53 y 100 millones de trabajadores domésticos en el mundo. En los países en desarrollo representan entre el 4 y 12% del empleo asalariado, siendo alrededor del 83% mujeres o niñas y muchas de ellas migrantes. Es la primera vez en la historia de la OIT que las normas laborales se llevan
al ámbito de la economía informal. Las nuevas normas se convertirán en el Convenio 189º de la OIT y la Recomendación nº 201 y establecen que los millones de trabajadores y trabajadoras domésticos del mundo tengan los mismos derechos básicos que otros trabajadores, incluyendo horas de trabajo razonables, descanso semanal de al menos 24 horas consecutivas, un límite a los pagos en especie, información clara sobre los términos y las condiciones de empleo, así como el respeto a los principios y derechos fundamentales en el trabajo, incluyendo los de libertad sindical y negociación colectiva.
Las políticas neoliberales debilitan el modelo social europeo
Europa atraviesa una gran crisis económica y social, con niveles récord de desempleo, y caminando hacia un periodo de recesión general que ya es una realidad en algunos de los países de la Unión. En la UE27, a finales de 2011, eran ya más de 23 millones de hombres y mujeres los que carecían de empleo, entre ellos 5 millones de jóvenes.
En los últimos dos años, estamos viviendo el más sistemático y generalizado ataque contra los derechos laborales y sociales desde el fin de la 2ª Guerra Mundial. El ataque está impulsado desde las mismas instituciones europeas: Consejo, Comisión y Banco Central Europeo. Sus líneas de acción son las políticas de austeridad y ajuste presupuestario y las llamadas “reformas estructurales”, en particular las del mercado de trabajo. Sus instrumentos jurídico‐políticos son, por el momento, los seis reglamentos del Plan de gobernanza económica, el Pacto por el euro plus y el nuevo Tratado o Pacto fiscal.
Sus consecuencias afectan a todos los países de la UE, con distinta intensidad. De forma dramática a los países del sur y el este de Europa que tienen serios problemas en sus finanzas públicas: disminución de salarios y pensiones, pérdida o erosión de los derechos laborales y sociales, debilitamiento (anulación en algunos casos) de la negociación colectiva y de la capacidad de los sindicatos para defender a los trabajadores, deterioro serio de las prestaciones y servicios públicos sobre los que se basan los Estados de bienestar europeos.
Sometidos, con más o menos entusiasmo, a la ideología del pensamiento económico conservador del actual gobierno alemán, los responsables políticos europeos están actuando con una cortedad de miras y unos niveles de irresponsabilidad extraordinarios manteniendo unas políticas manifiestamente fracasadas que ponen en peligro la misma existencia del euro, en lo económico, y de la propia Unión Europea, en lo político. El debilitamiento del modelo social europeo y su sustitución por un modelo ultraliberal de “sólo mercado” y un modelo dual en el que a los países periféricos, como España, les correspondería competir en base a una profunda reducción de los salarios y de los derechos laborales y sociales.
Las políticas impulsadas por las instituciones europeas son muy injustas y sus consecuencias están siendo: más personas en paro, más pobreza y más desigualdad social. Además, son un fracaso en términos económicos. Sus objetivos explícitos – déficit público del 3% del PIB en 2013 y mejora de la capacidad de financiación de los Estados‐ está lejos de poder cumplirse, dado que las políticas de austeridad han llevado de una incipiente recuperación económica a una nueva recesión. Hoy, la crisis de las deudas soberanas está más extendida y es más profunda que a comienzos de 2010 (cuando se fijaron los objetivos del déficit).
El sindicalismo europeo tiene alternativas a esta difícil situación que son compartidas por un creciente número de organizaciones sociales y políticas. La Confederación Europea de Sindicatos (CES), para resolver la crisis de las deudas soberanas e impulsar el crecimiento de la economía y el empleo, propone: emitir deuda europea (eurobonos), reformar el BCE para darle las competencias de los demás bancos centrales, implantar un impuesto a las transacciones financieras, actuar decididamente contra el fraude y la evasión fiscal y acabar con los paraísos fiscales, regular los mercados financieros para ponerlos al servicio de la economía real, armonizar fiscalmente la UE, impulsar un plan europeo de inversiones en redes de transporte y comunicación y actividades de economía verde, reformar los Tratados de la UE para que el gobierno de la UE sea realmente democrático y respete los principios, valores e instituciones que han configurado su modelo social. Para alcanzar los objetivos de reducción de los déficits públicos, la CES reclama un plazo más prolongado, y desde la recuperación del crecimiento económico, no desde la recesión.
La CES ha propuesto, además, trabajar por un Nuevo contrato social europeo que restaure el valor del diálogo social y establezca un amplio conjunto de derechos laborales y sociales comunes sobre los que basar la construcción de una nueva Unión Europea que pueda volver a convertirse en la región del mundo económicamente más avanzada, con un modelo de desarrollo sostenible y socialmente más justa. Porque ambas opciones son perfectamente compatibles.
Reformas injustas y políticas ineficaces En España, la pésima situación económica y del empleo, lejos de reconducirse, se agrava. Superada, en 2011, la cifra de 5.270.000 personas desempleadas, las expectativas para este año y el próximo, inmersos ya en una recesión económica, auguran un aumento mucho mayor del desempleo, con la extensión de los despidos al ámbito de las administraciones y servicios públicos y por los efectos, en el ámbito privado, de la contracción drástica de la inversión pública. Una situación en la que la brecha entre ricos y pobres aumenta cada día y sitúa a más del 22% de los hogares españoles por debajo del umbral de la pobreza.
Las dificultades para que las personas jóvenes encuentren empleo, convierten el desempleo juvenil en un problema social de primera magnitud ante la falta de expectativas laborales que limitan severamente sus posibilidades de desarrollo y autonomía y que llevan, a las personas más preparadas, a ver en la emigración una de sus escasas alternativas.
El desempleo de larga duración también se ceba en mujeres y hombres que por su mayor edad tienen escasas posibilidades de reincorporarse al mercado de trabajo enestas circunstancias y también en un futuro, cuando la economía repunte y genere nuevos empleos.
Las reformas laborales llevadas a cabo por el anterior Gobierno, atendiendo a los requerimientos de reformas estructurales impulsados por la UE, no han servido para frenar la destrucción de puestos de trabajo y sí para aumentar la precariedad laboral.
El giro en la política económica y social, adoptado por el Gobierno en 2010 y continuado en 2011, ha tenido consecuencias negativas para el empleo y para la prestación de los servicios públicos, facilitando la ofensiva contra lo público que, desde diversos ámbitos políticos y económicos, ligados a las posiciones más neoliberales, se desencadenaron en algunas Comunidades Autónomas y llevan camino de generalizarse en todo el país.
Los errores en la gestión política de la crisis, llevaron a la desafección de una parte importante de su electorado y a facilitar un cambio de ciclo político, iniciado en las elecciones municipales y autonómicas de mayo de 2011, al poner en manos del Partido Popular la mayoría de los gobiernos e instituciones.
Tras la alternancia política resultado de las elecciones generales del 20 de noviembre, el Gobierno del PP ha iniciado una rápida carrera por la puesta en marcha de drásticos recortes presupuestarios y profundas reformas estructurales, entre las que destaca la reforma laboral por sus efectos lesivos para los trabajadores y por la involución que supone en aspectos esenciales del derecho del trabajo, aprobada sin el menor intento de negociación, ni siquiera consulta previa, con las organizaciones sindicales y con desprecio absoluto del valor del diálogo social y de los contenidos de dos importantes
Acuerdos interconfederales firmados por las confederaciones empresariales y sindicales pocos días antes de que el Gobierno aprobase el RD ley.
UGT y CCOO reclamamos la necesidad y oportunidad del II Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC 2012‐2014), con el que se trata de contribuir, desde la negociación colectiva, a la reactivación económica, a través de una importante contención de salarios, precios y beneficios empresariales, y la reinversión del excedente empresarial para la mejora de la competitividad y productividad; contribuir a la consolidación del empleo, a través de la aplicación preferente, a la hora de
afrontar la crisis, de medidas de flexibilidad interna negociada, y a la reducción de la conflictividad laboral a través del fortalecimiento del diálogo en la empresa y de la solución autónoma de conflictos, avalada también con la firma del V Acuerdo sobre Solución Autónoma de Conflictos (ASAC 2012-2016).
Frente a la opción promovida por los Acuerdos interconfederales, el RD ley supone una reforma brutal, que facilita y abarata el despido, precariza las nuevas contrataciones, desequilibra a favor de la empresa las relaciones laborales, aumenta la desigualdad y genera nuevas formas de discriminación, debilita la negociación colectiva y la función de las organizaciones sindicales. Una reforma con claros elementos de inconstitucionalidad y que vulnera, también, algunos importantes convenios internaciones de la OIT.
Una reforma laboral que ha sido contestada con la Huelga General del 29 de marzo, convocada por CCOO y UGT, con un alto grado de participación incuestionable, más de 10 millones de trabajadoras y trabajadores, y varios millones de personas manifestándose en las calles de las principales ciudades españolas. La dimensión de la movilización confirma el apoyo a la petición de rectificación que reclaman los sindicatos. El Gobierno debe escuchar a los millones de personas que han expresado su malestar y profundo rechazo a la reforma y a los recortes sociales.
UGT y CCOO daremos una nueva oportunidad para el diálogo y la negociación, instando a que, en el periodo de tramitación parlamentaria del proyecto de ley de reforma laboral, el Gobierno atienda las propuestas sindicales presentadas como alternativa al contenido del RD‐ley para eliminar sus aspectos más lesivos y no ahondar en políticas que producirán mayores dificultades económicas para la mayoría de la población y un agravamiento de la conflictividad social.
Sin embargo, no parece ser esta la línea escogida por el Gobierno y con los Presupuestos Generales para 2012 presentados el 30 de marzo, demuestra que su prioridad no es el empleo sino atender las exigencias del Eurogrupo para limitar el déficit este año al ‐5,3% del PIB. Unos presupuestos que, centrados en recortar el déficit público, generarán menos actividad económica, más paro, una reducción de la calidad y cobertura de los servicios públicos y un debilitamiento de la cohesión social.
En definitiva, más injusticia y más desigualdad, a la vez que se premia a los defraudadores con una amnistía fiscal.
CCOO y UGT reclamamos una negociación para alcanzar un gran acuerdo nacional para la reactivación de la economía y la generación de empleo suficiente y de calidad, que contemple medidas de persecución del fraude fiscal y de redistribución de la carga impositiva para que quienes más recursos tienen contribuyan en justa medida a la salida de la crisis; que garantice que el sistema financiero ponga a disposición de las empresas y de las familias los recursos necesarios para recuperar la actividad y aumentar el consumo; que favorezca un cambio en el modelo de crecimiento, impulsando la investigación, la innovación tecnológica, la educación y la formación, el desarrollo sostenible, la prevención y protección de la salud; que consolide la igualdad de oportunidades y la lucha contra la discriminación laboral y social como valores inherentes a la democracia y al estado social; que recupere la aplicación efectiva de la Ley de dependencia, como un pilar fundamental del Estado del bienestar, desarrollando todas sus capacidades de generación de empleo.
UGT y CCOO reclamamos respeto a la autonomía de las partes en el ámbito de las relaciones laborales; defendemos el beneficio que a la cohesión social aportan los convenios y acuerdos sectoriales, compatible con el desarrollo de la negociación en la empresa; promovemos que la defensa y la creación de empleo sea el núcleo central de la negociación colectiva.
CCOO y UGT reclamamos al Gobierno la apertura de un proceso de negociación para cambiar en profundidad la reforma laboral, centrar las políticas públicas en el crecimiento económico y la creación de empleo, en la defensa del modelo social, los servicios públicos esenciales y la cohesión social. Este Primero de Mayo es la continuación de la huelga general y las manifestaciones llevadas a cabo el pasado 29 de marzo contra la reforma laboral. Si el Gobierno sigue sin abrir la negociación reclamada por los sindicatos, el conflicto social seguirá abierto y creciente hasta que rectifique substancialmente esta reforma.
En estos tiempos de globalización y crisis económica es necesario reforzar la unidad y la solidaridad por una salida social a la crisis.
UGT y CCOO llamamos a los trabajadores y trabajadoras, a los ciudadanos y ciudadanas, a movilizarse en defensa del modelo social y por el empleo:
QUIEREN ACABAR CON TODO
TRABAJO, DIGNIDAD, DERECHOS
¡NO A LA REFORMA LABORAL!
¡MÁS EMPLEO, MENOS PRECARIEADAD!
¡SERVICIOS PÚBLICOS DE CALIDAD!
¡POR LA IGUALDAD Y LOS DERECHOS SOCIALES!
¡MÁS INVERSIÓN Y MENOS RECORTES!
LAS POLÍTICAS SOCIALES Y LA IGUALDAD SON PRINCIPIOS Y DERECHOS
IRRENUNCIABLES
TRABAJO, DERECHOS, DIGNIDAD
Ante la falta de regulación del sistema financiero, los ataques a la deuda soberana de los países, el empeoramiento de las condiciones de vida y trabajo, la disminución de la protección social y el deterioro de los servicios públicos, la Confederación Sindical Internacional y la Confederación Europea de Sindicatos responden con la movilización sindical, reclamando una salida social a la crisis, con otras políticas que impulsen el crecimiento económico y del empleo y preserven la cohesión social.
Junto al movimiento sindical internacional y europeo, CCOO y UGT reivindicamos el fin de todos los conflictos bélicos originados por los intereses económicos y políticos o por los fanatismos de todo tipo y exigimos que terminen, de una vez por todas, las violaciones de los derechos laborales, sindicales y civiles en todo el planeta.
Un camino de esperanza para los pueblos árabes
La llamada “Primavera árabe” ha producido, en 2011, el derrocamiento de las dictaduras de Túnez, Egipto y Libia. En este último país, tras una intervención de la OTAN y una guerra civil. En Siria, el conflicto ha devenido en una guerra civil en la que aún hoy continúa inmersa por la negativa del régimen represor de los Assad a abrir paso a la democracia. En otros países se han realizado cambios políticos de orientación democratizadora como consecuencia de la presión popular. Con independencia de las dificultades, incertidumbres y riesgos que se manifiestan en los países árabes, hay que valorar como merecen las rebeliones de los pueblos por la libertad y la justicia y para poner fin a dictaduras corruptas.
La OIT regula derechos laborales para el trabajo doméstico
En la 100ª Conferencia Internacional de Trabajo de la OIT, celebrada en junio de 2011, además de otros asuntos tratados, hay que celebrar que se adoptaron normas laborales internacionales para proteger a entre 53 y 100 millones de trabajadores domésticos en el mundo. En los países en desarrollo representan entre el 4 y 12% del empleo asalariado, siendo alrededor del 83% mujeres o niñas y muchas de ellas migrantes. Es la primera vez en la historia de la OIT que las normas laborales se llevan
al ámbito de la economía informal. Las nuevas normas se convertirán en el Convenio 189º de la OIT y la Recomendación nº 201 y establecen que los millones de trabajadores y trabajadoras domésticos del mundo tengan los mismos derechos básicos que otros trabajadores, incluyendo horas de trabajo razonables, descanso semanal de al menos 24 horas consecutivas, un límite a los pagos en especie, información clara sobre los términos y las condiciones de empleo, así como el respeto a los principios y derechos fundamentales en el trabajo, incluyendo los de libertad sindical y negociación colectiva.
Las políticas neoliberales debilitan el modelo social europeo
Europa atraviesa una gran crisis económica y social, con niveles récord de desempleo, y caminando hacia un periodo de recesión general que ya es una realidad en algunos de los países de la Unión. En la UE27, a finales de 2011, eran ya más de 23 millones de hombres y mujeres los que carecían de empleo, entre ellos 5 millones de jóvenes.
En los últimos dos años, estamos viviendo el más sistemático y generalizado ataque contra los derechos laborales y sociales desde el fin de la 2ª Guerra Mundial. El ataque está impulsado desde las mismas instituciones europeas: Consejo, Comisión y Banco Central Europeo. Sus líneas de acción son las políticas de austeridad y ajuste presupuestario y las llamadas “reformas estructurales”, en particular las del mercado de trabajo. Sus instrumentos jurídico‐políticos son, por el momento, los seis reglamentos del Plan de gobernanza económica, el Pacto por el euro plus y el nuevo Tratado o Pacto fiscal.
Sus consecuencias afectan a todos los países de la UE, con distinta intensidad. De forma dramática a los países del sur y el este de Europa que tienen serios problemas en sus finanzas públicas: disminución de salarios y pensiones, pérdida o erosión de los derechos laborales y sociales, debilitamiento (anulación en algunos casos) de la negociación colectiva y de la capacidad de los sindicatos para defender a los trabajadores, deterioro serio de las prestaciones y servicios públicos sobre los que se basan los Estados de bienestar europeos.
Sometidos, con más o menos entusiasmo, a la ideología del pensamiento económico conservador del actual gobierno alemán, los responsables políticos europeos están actuando con una cortedad de miras y unos niveles de irresponsabilidad extraordinarios manteniendo unas políticas manifiestamente fracasadas que ponen en peligro la misma existencia del euro, en lo económico, y de la propia Unión Europea, en lo político. El debilitamiento del modelo social europeo y su sustitución por un modelo ultraliberal de “sólo mercado” y un modelo dual en el que a los países periféricos, como España, les correspondería competir en base a una profunda reducción de los salarios y de los derechos laborales y sociales.
Las políticas impulsadas por las instituciones europeas son muy injustas y sus consecuencias están siendo: más personas en paro, más pobreza y más desigualdad social. Además, son un fracaso en términos económicos. Sus objetivos explícitos – déficit público del 3% del PIB en 2013 y mejora de la capacidad de financiación de los Estados‐ está lejos de poder cumplirse, dado que las políticas de austeridad han llevado de una incipiente recuperación económica a una nueva recesión. Hoy, la crisis de las deudas soberanas está más extendida y es más profunda que a comienzos de 2010 (cuando se fijaron los objetivos del déficit).
El sindicalismo europeo tiene alternativas a esta difícil situación que son compartidas por un creciente número de organizaciones sociales y políticas. La Confederación Europea de Sindicatos (CES), para resolver la crisis de las deudas soberanas e impulsar el crecimiento de la economía y el empleo, propone: emitir deuda europea (eurobonos), reformar el BCE para darle las competencias de los demás bancos centrales, implantar un impuesto a las transacciones financieras, actuar decididamente contra el fraude y la evasión fiscal y acabar con los paraísos fiscales, regular los mercados financieros para ponerlos al servicio de la economía real, armonizar fiscalmente la UE, impulsar un plan europeo de inversiones en redes de transporte y comunicación y actividades de economía verde, reformar los Tratados de la UE para que el gobierno de la UE sea realmente democrático y respete los principios, valores e instituciones que han configurado su modelo social. Para alcanzar los objetivos de reducción de los déficits públicos, la CES reclama un plazo más prolongado, y desde la recuperación del crecimiento económico, no desde la recesión.
La CES ha propuesto, además, trabajar por un Nuevo contrato social europeo que restaure el valor del diálogo social y establezca un amplio conjunto de derechos laborales y sociales comunes sobre los que basar la construcción de una nueva Unión Europea que pueda volver a convertirse en la región del mundo económicamente más avanzada, con un modelo de desarrollo sostenible y socialmente más justa. Porque ambas opciones son perfectamente compatibles.
Reformas injustas y políticas ineficaces En España, la pésima situación económica y del empleo, lejos de reconducirse, se agrava. Superada, en 2011, la cifra de 5.270.000 personas desempleadas, las expectativas para este año y el próximo, inmersos ya en una recesión económica, auguran un aumento mucho mayor del desempleo, con la extensión de los despidos al ámbito de las administraciones y servicios públicos y por los efectos, en el ámbito privado, de la contracción drástica de la inversión pública. Una situación en la que la brecha entre ricos y pobres aumenta cada día y sitúa a más del 22% de los hogares españoles por debajo del umbral de la pobreza.
Las dificultades para que las personas jóvenes encuentren empleo, convierten el desempleo juvenil en un problema social de primera magnitud ante la falta de expectativas laborales que limitan severamente sus posibilidades de desarrollo y autonomía y que llevan, a las personas más preparadas, a ver en la emigración una de sus escasas alternativas.
El desempleo de larga duración también se ceba en mujeres y hombres que por su mayor edad tienen escasas posibilidades de reincorporarse al mercado de trabajo enestas circunstancias y también en un futuro, cuando la economía repunte y genere nuevos empleos.
Las reformas laborales llevadas a cabo por el anterior Gobierno, atendiendo a los requerimientos de reformas estructurales impulsados por la UE, no han servido para frenar la destrucción de puestos de trabajo y sí para aumentar la precariedad laboral.
El giro en la política económica y social, adoptado por el Gobierno en 2010 y continuado en 2011, ha tenido consecuencias negativas para el empleo y para la prestación de los servicios públicos, facilitando la ofensiva contra lo público que, desde diversos ámbitos políticos y económicos, ligados a las posiciones más neoliberales, se desencadenaron en algunas Comunidades Autónomas y llevan camino de generalizarse en todo el país.
Los errores en la gestión política de la crisis, llevaron a la desafección de una parte importante de su electorado y a facilitar un cambio de ciclo político, iniciado en las elecciones municipales y autonómicas de mayo de 2011, al poner en manos del Partido Popular la mayoría de los gobiernos e instituciones.
Tras la alternancia política resultado de las elecciones generales del 20 de noviembre, el Gobierno del PP ha iniciado una rápida carrera por la puesta en marcha de drásticos recortes presupuestarios y profundas reformas estructurales, entre las que destaca la reforma laboral por sus efectos lesivos para los trabajadores y por la involución que supone en aspectos esenciales del derecho del trabajo, aprobada sin el menor intento de negociación, ni siquiera consulta previa, con las organizaciones sindicales y con desprecio absoluto del valor del diálogo social y de los contenidos de dos importantes
Acuerdos interconfederales firmados por las confederaciones empresariales y sindicales pocos días antes de que el Gobierno aprobase el RD ley.
UGT y CCOO reclamamos la necesidad y oportunidad del II Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC 2012‐2014), con el que se trata de contribuir, desde la negociación colectiva, a la reactivación económica, a través de una importante contención de salarios, precios y beneficios empresariales, y la reinversión del excedente empresarial para la mejora de la competitividad y productividad; contribuir a la consolidación del empleo, a través de la aplicación preferente, a la hora de
afrontar la crisis, de medidas de flexibilidad interna negociada, y a la reducción de la conflictividad laboral a través del fortalecimiento del diálogo en la empresa y de la solución autónoma de conflictos, avalada también con la firma del V Acuerdo sobre Solución Autónoma de Conflictos (ASAC 2012-2016).
Frente a la opción promovida por los Acuerdos interconfederales, el RD ley supone una reforma brutal, que facilita y abarata el despido, precariza las nuevas contrataciones, desequilibra a favor de la empresa las relaciones laborales, aumenta la desigualdad y genera nuevas formas de discriminación, debilita la negociación colectiva y la función de las organizaciones sindicales. Una reforma con claros elementos de inconstitucionalidad y que vulnera, también, algunos importantes convenios internaciones de la OIT.
Una reforma laboral que ha sido contestada con la Huelga General del 29 de marzo, convocada por CCOO y UGT, con un alto grado de participación incuestionable, más de 10 millones de trabajadoras y trabajadores, y varios millones de personas manifestándose en las calles de las principales ciudades españolas. La dimensión de la movilización confirma el apoyo a la petición de rectificación que reclaman los sindicatos. El Gobierno debe escuchar a los millones de personas que han expresado su malestar y profundo rechazo a la reforma y a los recortes sociales.
UGT y CCOO daremos una nueva oportunidad para el diálogo y la negociación, instando a que, en el periodo de tramitación parlamentaria del proyecto de ley de reforma laboral, el Gobierno atienda las propuestas sindicales presentadas como alternativa al contenido del RD‐ley para eliminar sus aspectos más lesivos y no ahondar en políticas que producirán mayores dificultades económicas para la mayoría de la población y un agravamiento de la conflictividad social.
Sin embargo, no parece ser esta la línea escogida por el Gobierno y con los Presupuestos Generales para 2012 presentados el 30 de marzo, demuestra que su prioridad no es el empleo sino atender las exigencias del Eurogrupo para limitar el déficit este año al ‐5,3% del PIB. Unos presupuestos que, centrados en recortar el déficit público, generarán menos actividad económica, más paro, una reducción de la calidad y cobertura de los servicios públicos y un debilitamiento de la cohesión social.
En definitiva, más injusticia y más desigualdad, a la vez que se premia a los defraudadores con una amnistía fiscal.
CCOO y UGT reclamamos una negociación para alcanzar un gran acuerdo nacional para la reactivación de la economía y la generación de empleo suficiente y de calidad, que contemple medidas de persecución del fraude fiscal y de redistribución de la carga impositiva para que quienes más recursos tienen contribuyan en justa medida a la salida de la crisis; que garantice que el sistema financiero ponga a disposición de las empresas y de las familias los recursos necesarios para recuperar la actividad y aumentar el consumo; que favorezca un cambio en el modelo de crecimiento, impulsando la investigación, la innovación tecnológica, la educación y la formación, el desarrollo sostenible, la prevención y protección de la salud; que consolide la igualdad de oportunidades y la lucha contra la discriminación laboral y social como valores inherentes a la democracia y al estado social; que recupere la aplicación efectiva de la Ley de dependencia, como un pilar fundamental del Estado del bienestar, desarrollando todas sus capacidades de generación de empleo.
UGT y CCOO reclamamos respeto a la autonomía de las partes en el ámbito de las relaciones laborales; defendemos el beneficio que a la cohesión social aportan los convenios y acuerdos sectoriales, compatible con el desarrollo de la negociación en la empresa; promovemos que la defensa y la creación de empleo sea el núcleo central de la negociación colectiva.
CCOO y UGT reclamamos al Gobierno la apertura de un proceso de negociación para cambiar en profundidad la reforma laboral, centrar las políticas públicas en el crecimiento económico y la creación de empleo, en la defensa del modelo social, los servicios públicos esenciales y la cohesión social. Este Primero de Mayo es la continuación de la huelga general y las manifestaciones llevadas a cabo el pasado 29 de marzo contra la reforma laboral. Si el Gobierno sigue sin abrir la negociación reclamada por los sindicatos, el conflicto social seguirá abierto y creciente hasta que rectifique substancialmente esta reforma.
En estos tiempos de globalización y crisis económica es necesario reforzar la unidad y la solidaridad por una salida social a la crisis.
UGT y CCOO llamamos a los trabajadores y trabajadoras, a los ciudadanos y ciudadanas, a movilizarse en defensa del modelo social y por el empleo:
QUIEREN ACABAR CON TODO
TRABAJO, DIGNIDAD, DERECHOS
¡NO A LA REFORMA LABORAL!
¡MÁS EMPLEO, MENOS PRECARIEADAD!
¡SERVICIOS PÚBLICOS DE CALIDAD!
¡POR LA IGUALDAD Y LOS DERECHOS SOCIALES!
¡MÁS INVERSIÓN Y MENOS RECORTES!
LAS POLÍTICAS SOCIALES Y LA IGUALDAD SON PRINCIPIOS Y DERECHOS
IRRENUNCIABLES
TRABAJO, DERECHOS, DIGNIDAD
Evangelio del trabajo
La palabra "evangelio” significa "buena noticia”; y cuando la asociamos al trabajo nos remite a lo que debiera ser el trabajo humano como actividad esencial de los hombres y mujeres. Es decir, el ideal del trabajo se constituye en una buena noticia (en evangelio), cuando es principio de transformación y humanización tanto del ser humano (socialmente considerado) como de su entorno. No se trata, por tanto, de cualquier actividad, sino una actividad que dignifica al trabajador y trabajadora. La Organización Internacional del Trabajo ha acuñado, en este sentido, el concepto de "trabajo decente”, entendido como un trabajo que ofrezca una remuneración justa, protección social para el trabajador y su familia, buenas condiciones y seguridad en el lugar del trabajo, posibilidades de desarrollo personal y reconocimiento social, así como igualdad en el trato para hombres y mujeres.
Por otra parte, Juan Pablo Segundo, en su encíclica sobre el Trabajo Humano (Laborem Exercens), sostiene que no obstante el esfuerzo y fatiga que implica el trabajo, esto no quita que en cuanto tal sea un bien para el ser humano, porque mediante esta actividad los hombres y mujeres no solo transforman la naturaleza adaptándola a las propias necesidades, sino que se realizan a sí mismos como seres humanos. Dicho de otra forma, el trabajo puede ser una buena noticia en tanto permite que las personas concretas amplíen sus potencialidades, desarrollen sus capacidades, aumenten sus libertades y lleven una vida que consideren valiosa.
En la Doctrina Social de la Iglesia, pues, se entiende por "Evangelio del trabajo”, el reconocimiento de un presupuesto básico desde el que ha de juzgarse cualquier sistema económico, esto es: que el valor del trabajo humano no es en primer lugar el tipo de trabajo que se realiza, sino el hecho de que quien lo ejecuta es una persona. Por eso, el trabajo debe estar en función del ser humano y no el ser humano en función del trabajo.
Dicho esto hay que señalar ahora la ambigüedad del trabajo humano: por una parte, es instrumento y camino de humanización, mientras que por otra es lugar donde se expresan la mayor parte de las injusticias que existen en una sociedad. El evangelio del trabajo tiene su contraparte: desempleo y subempleo, trabajos inseguros e inestables, desigualdad de género, irrespeto a los derechos fundamentales, explotación, insuficiente protección en caso de enfermedad, discapacidad y vejez.
Resultan aquí ineludibles las siguientes preguntas: ¿Cuál es la transformación que experimentan los innumerables vendedores ambulantes de las grandes ciudades? ¿Cuál es la transformación del mundo que experimentan los cortadores de caña de azúcar, los mineros, los pepenadores de basura? ¿Qué posibilidad de transformación tienen los que han quedado excluidos del sistema productivo?
En El Salvador, por ejemplo, se estima que el 43 por ciento de la fuerza laboral se encuentra subempleada, mientras que el 7 por ciento está desempleada. Si se suman ambos porcentajes, se tiene que la mitad de la población se encuentra subutilizada laboralmente hablando. Y estar en esta condición, desde la perspectiva del desarrollo humano, significa que una persona no puede hacer uso pleno de sus habilidades y capacidades y, por tanto, ve disminuidas la ampliación de sus opciones y oportunidades para acceder a una vida que considere valiosa.
Ahora bien, ¿cuál es la causa de que el trabajo haya dejado de ser lo que debiera para convertirse en algo contrario? En la encíclica Laborem Exercens se sostiene que el origen de dicha distorsión se debe al tratamiento que el capital y el capitalismo han dado al trabajo. Este se ha realizado de modo tal que el trabajo ha sido separado del capital, y el capital contrapuesto al trabajo. Dicho en otras palabras, el capital se ha hecho a costa del trabajo y, sin embargo, al trabajo se le ha impedido el acceso al capital. Es decir, la economía capitalista ha invertido los valores y ha hecho de sí misma el valor supremo. Primero es la economía, y luego los hombres y las mujeres que trabajan en ella. Este predominio del capital sobre el trabajo es lo que ha llenado y llena al mundo de injusticia.
Por ejemplo, el Informe sobre Desarrollo Humano, El Salvador 2010, al hacer un recorrido por los diferentes modelos económicos implementados en el país, desde mediados del siglo XIX hasta nuestros días, constata que El Salvador se ha aferrado a un modelo económico que ha hecho de los bajos salarios de los trabajadores la principal ventaja para insertarse en los mercados internacionales, y del subempleo la forma predominante de sobrevivencia para la mayoría de la población. Este predominio del capital sobre el trabajo se ha puesto de manifiesto en un modelo centrado en la acumulación de capital, ignorando el desarrollo de los hombres y mujeres del trabajo.
¿Qué puede y debe hacerse para revertir esta situación? El debate sobre el presente y el futuro del trabajo en nuestro país, ha dejado propuestas interesantes que deberían ser retomadas con seriedad por quienes conducen la política del estado salvadoreño. Bueno es que traigamos a cuenta en este primero de mayo, el Pacto Nacional de Empleo y Cohesión Social, expuesto en uno de los Informes sobre Desarrollo Humano del PNUD, donde se planteaba la necesidad de un acuerdo social amplio y representativo sobre la extensión de oportunidades de trabajo decente, en particular hacia los grupos sociales excluidos o en desventaja de acceder a buenas oportunidades de trabajo. La serie de aspectos que el documento consideraba claves para impulsar en el país el pleno empleo, siguen siendo vigentes. Enunciamos algunos: una macroeconomía al servicio del empleo y el crecimiento; programas de empleo para jóvenes urbanos; desarrollar políticas públicas orientadas a la formación de las capacidades de las personas; reducción de brechas de género.
En la visión del PNUD el empleo es vía para superar la pobreza y aportar a la producción de la sociedad, habilita a las personas para gozar de derechos y ejercer sus deberes como ciudadanos. Por el contrario, la falta de trabajo obliga a miles de salvadoreños a engrosar el sector informal, a aceptar condiciones de subempleo o a emigrar fuera del país en busca de mejores condiciones laborales. Por todo ello no debemos olvidar algo primordial expuesto por Juan Pablo Segundo y que constituye un patrimonio de la doctrina de la Iglesia: el trabajo tiene una prioridad intrínseca con respecto al capital; por consiguiente, la injusticia del capital en su relación con el trabajo, exige la búsqueda de justicia que garantice la vida y la dignidad del mundo del trabajo. Dar pasos para la consecución de este objetivo es ponernos en el espíritu del significado social del Evangelio.
Carlos Ayala Ramírez
Director de Radio Ysuca
Adital
Por otra parte, Juan Pablo Segundo, en su encíclica sobre el Trabajo Humano (Laborem Exercens), sostiene que no obstante el esfuerzo y fatiga que implica el trabajo, esto no quita que en cuanto tal sea un bien para el ser humano, porque mediante esta actividad los hombres y mujeres no solo transforman la naturaleza adaptándola a las propias necesidades, sino que se realizan a sí mismos como seres humanos. Dicho de otra forma, el trabajo puede ser una buena noticia en tanto permite que las personas concretas amplíen sus potencialidades, desarrollen sus capacidades, aumenten sus libertades y lleven una vida que consideren valiosa.
En la Doctrina Social de la Iglesia, pues, se entiende por "Evangelio del trabajo”, el reconocimiento de un presupuesto básico desde el que ha de juzgarse cualquier sistema económico, esto es: que el valor del trabajo humano no es en primer lugar el tipo de trabajo que se realiza, sino el hecho de que quien lo ejecuta es una persona. Por eso, el trabajo debe estar en función del ser humano y no el ser humano en función del trabajo.
Dicho esto hay que señalar ahora la ambigüedad del trabajo humano: por una parte, es instrumento y camino de humanización, mientras que por otra es lugar donde se expresan la mayor parte de las injusticias que existen en una sociedad. El evangelio del trabajo tiene su contraparte: desempleo y subempleo, trabajos inseguros e inestables, desigualdad de género, irrespeto a los derechos fundamentales, explotación, insuficiente protección en caso de enfermedad, discapacidad y vejez.
Resultan aquí ineludibles las siguientes preguntas: ¿Cuál es la transformación que experimentan los innumerables vendedores ambulantes de las grandes ciudades? ¿Cuál es la transformación del mundo que experimentan los cortadores de caña de azúcar, los mineros, los pepenadores de basura? ¿Qué posibilidad de transformación tienen los que han quedado excluidos del sistema productivo?
En El Salvador, por ejemplo, se estima que el 43 por ciento de la fuerza laboral se encuentra subempleada, mientras que el 7 por ciento está desempleada. Si se suman ambos porcentajes, se tiene que la mitad de la población se encuentra subutilizada laboralmente hablando. Y estar en esta condición, desde la perspectiva del desarrollo humano, significa que una persona no puede hacer uso pleno de sus habilidades y capacidades y, por tanto, ve disminuidas la ampliación de sus opciones y oportunidades para acceder a una vida que considere valiosa.
Ahora bien, ¿cuál es la causa de que el trabajo haya dejado de ser lo que debiera para convertirse en algo contrario? En la encíclica Laborem Exercens se sostiene que el origen de dicha distorsión se debe al tratamiento que el capital y el capitalismo han dado al trabajo. Este se ha realizado de modo tal que el trabajo ha sido separado del capital, y el capital contrapuesto al trabajo. Dicho en otras palabras, el capital se ha hecho a costa del trabajo y, sin embargo, al trabajo se le ha impedido el acceso al capital. Es decir, la economía capitalista ha invertido los valores y ha hecho de sí misma el valor supremo. Primero es la economía, y luego los hombres y las mujeres que trabajan en ella. Este predominio del capital sobre el trabajo es lo que ha llenado y llena al mundo de injusticia.
Por ejemplo, el Informe sobre Desarrollo Humano, El Salvador 2010, al hacer un recorrido por los diferentes modelos económicos implementados en el país, desde mediados del siglo XIX hasta nuestros días, constata que El Salvador se ha aferrado a un modelo económico que ha hecho de los bajos salarios de los trabajadores la principal ventaja para insertarse en los mercados internacionales, y del subempleo la forma predominante de sobrevivencia para la mayoría de la población. Este predominio del capital sobre el trabajo se ha puesto de manifiesto en un modelo centrado en la acumulación de capital, ignorando el desarrollo de los hombres y mujeres del trabajo.
¿Qué puede y debe hacerse para revertir esta situación? El debate sobre el presente y el futuro del trabajo en nuestro país, ha dejado propuestas interesantes que deberían ser retomadas con seriedad por quienes conducen la política del estado salvadoreño. Bueno es que traigamos a cuenta en este primero de mayo, el Pacto Nacional de Empleo y Cohesión Social, expuesto en uno de los Informes sobre Desarrollo Humano del PNUD, donde se planteaba la necesidad de un acuerdo social amplio y representativo sobre la extensión de oportunidades de trabajo decente, en particular hacia los grupos sociales excluidos o en desventaja de acceder a buenas oportunidades de trabajo. La serie de aspectos que el documento consideraba claves para impulsar en el país el pleno empleo, siguen siendo vigentes. Enunciamos algunos: una macroeconomía al servicio del empleo y el crecimiento; programas de empleo para jóvenes urbanos; desarrollar políticas públicas orientadas a la formación de las capacidades de las personas; reducción de brechas de género.
En la visión del PNUD el empleo es vía para superar la pobreza y aportar a la producción de la sociedad, habilita a las personas para gozar de derechos y ejercer sus deberes como ciudadanos. Por el contrario, la falta de trabajo obliga a miles de salvadoreños a engrosar el sector informal, a aceptar condiciones de subempleo o a emigrar fuera del país en busca de mejores condiciones laborales. Por todo ello no debemos olvidar algo primordial expuesto por Juan Pablo Segundo y que constituye un patrimonio de la doctrina de la Iglesia: el trabajo tiene una prioridad intrínseca con respecto al capital; por consiguiente, la injusticia del capital en su relación con el trabajo, exige la búsqueda de justicia que garantice la vida y la dignidad del mundo del trabajo. Dar pasos para la consecución de este objetivo es ponernos en el espíritu del significado social del Evangelio.
Carlos Ayala Ramírez
Director de Radio Ysuca
Adital
viernes, 27 de abril de 2012
Aunque sabía que iban a morir, decidió tenerlos
Estremecedor testimonio de una mujer que siguió con su embarazo pese a que sus hijos no podían sobrevivir mucho tiempo fuera del útero materno.
Publicado por La Gaceta de Tucumán
Publicado por La Gaceta de Tucumán
"¡Son dos toritos!", decía acariciándose la panza enorme que se movía sin parar. "¡Che! ¿A qué hora se piensan dormir ustedes?" Al comienzo, C. dejaba que su hijo mayor, de dos años, se sacara el chupete y lo asentara sobre su vientre, como si lo compartiera con sus hermanos. Pero después ya no, cuando supo que sus bebés tenían pocas expectativas de vida.
La noticia se la dieron el 28 de diciembre, al tercer mes de embarazo, y tres días después de brindar en Nochebuena porque ¡"se agrandaba la familia!" La ecografía de ese día mostró que eran mellizos: varón y mujer. Pero antes de que C. y L. pudieran festejar, ahí nomás les dieron el diagnóstico: anencefalia (sin cerebro) en el varón, y encefalocele (cerebro con hernia) en la mujer. "Salí desesperada del consultorio y me zambullí en Internet", le contó C. a LA GACETA. "¿Sabés que día era? El Día de los Santos Inocentes", añadió.
"Ya no recuerdo la infinidad de médicos que me vieron desde entonces. Ninguno sabía explicarnos a mi marido y a mí cuál era el pronóstico. Sólo se apresuraban a aclararnos: 'miren, esta es una decisión de ustedes, piensen tranquilos, que nadie los va a juzgar... ¿Decidir qué? ¿Quién nos va a juzgar? ¡No entendíamos nada! ¡Todavía no nos caía la ficha! Y ellos seguían: 'no se aten a la moral ni a la religión...' A ver... ¡sólo quiero saber qué se puede hacer! ¡No me empiecen hablando de la interrupción del embarazo!", renegaba esta mujer de 37 años, con rostro de niña.
"Lo único que sabíamos era que había dos corazones latiendo a full. ¡Y no los íbamos a parar nosotros! Pero ¿cómo sigue esto? Uno de los ecografistas apenas me vio me dijo: 'seguir con el embarazo es una locura. Se te va a hinchar la panza, no vas a poder aguantar el dolor... ' Ahí sí me asusté muchísimo. ¿A qué me estoy exponiendo, si mis hijos se van a morir igual? Después mi ginecóloga me tranquilizó: 'no, mirá, vamos a continuar el embarazo mientras no pongamos en riesgo tu salud. Los bebés estarán bien siempre que estén en tu panza'", siguió relatando
"Es por algo"
Enfrentar la mirada del otro no era más fácil que escuchar a los médicos. "Me tuve que bancar que me digan: 'Dios sabe por qué te manda esto', 'si Él lo permite por algo será', 'los hijos pagan por los pecados de los padres'... Entonces dije ¡basta! Mis hijos no son un castigo. Y decidí no hablar más sobre el asunto, salvo con personas muy allegadas. Sin embargo, siempre te tenés que enfrentar con gente que te pregunta: ¿qué nombre les vas a poner? Qué contenta debés estar ¿no?", rememoró. Los meses pasaron con ráfagas de felicidad. Pero sin preparativos ni elección de nombres. La decoración de la habitación de los bebés quedó paralizada. En cambio, había que hacer otras cosas: comprar ropita para la partida, averiguar sobre el servicio de sepelio ... "Cuando le pedí a mi marido que se encargara de todo eso, se quedó mirándome como si no entendiera nada, hasta que se dio cuenta. ¡Es tan duro todo esto...!"
Llega el momento
"¿Para qué día querés que programemos la cesárea?", le preguntó la ginecóloga. "No, por favor, no me hagás decidir a mí el día en que se van a empezar a morir mis hijos", le rogó C. "Está bien, será el miércoles 18 de abril a las tres de la tarde".
El domingo 15, por la noche, tres días antes de la operación, un amigo, Teo, me puso en contacto con C. y T., a quienes no conocía. Ya era bastante tarde cuando llegué a su casa. Conversamos largamente todo lo que aquí se cuenta, y a la medianoche nos despedimos con un abrazo. C. me permitió poner las manos sobre su panza y ahí pude sentir la danza de la vida... Los movimientos vigorosos, seguros, ajenos a todo lo que pasaba alrededor. Sonreímos juntas y nos emocionamos. "¡Es impresionante cómo se mueven! Y mirá que sólo se dejan sentir así con el papá". ¡Epa! ¡Qué patada! ¡Seguro que es el varón!" El dramatismo se vuelve miel hasta que nos despedimos.
El gran día llegó a los siete meses de gestación. La operación transcurrió sin sobresaltos, como el embarazo (ni siquiera se le hincharon los pies).
Los dos nacieron vivos. Fueron bautizados en el mismo quirófano por un sacerdote que había sido preparado para ello. El varón, que llevó el nombre de un santo, y que era el que más se movía, fue el primero en partir. Ni siquiera tuvo fuerzas para esperar a que su mamá despertara de la anestesia. Vivió sólo una hora.
La nena todavía sigue aferrada a la vida. Quietita como una muñeca, y sin llorar, espera a su madre en los horarios de visita. Inexplicablemente, mueve el piecito cuando la mamá se lo acaricia y ciñe con fuerzas el dedo de su papá cuando él le toca la palma de la manito.
Los órganos del bebé fueron donados al Incucai. "Me consuela saber que mi hijo va a seguir viviendo en otros niños", dice reconfortada.
El dolor es muy grande. Y la historia sigue aconteciendo. C. y L. no se arrepienten de nada.
"¿Quiénes somos nosotros para decidir cuánto deben vivir nuestros hijos?"
C y L. aceptaron la vida tal como venía, quizás, porque pensaron que aunque triste, es más humano sepultar a los hijos que deshacerse de ellos.
Un caso en 1.000
Las malformaciones en el tubo neural son más comunes de lo que se cree. Ocurre una en sólo 1.000 casos. De allí que sea tan importante la prevención.
¿Qué es la encefalocele?
"Cele significa quiste. La encefalocele es una herniación del tejido encefálico en la zona del hueso occipital. Está ubicada donde termina el cráneo y empieza la nuca. La sobrevida de un bebé con este problema puede ser más larga que la de otro que sufre anencefalia", explica la médica genetista Daniela Montanari. Aunque el origen no se conoce con precisión, esta malformación ha sido asociada a una deficiencia materna de ácido fólico durante el embarazo y también se produce en el tubo neural.
Prevención
Para evitar malformaciones como la anencefalia se debe: consumir ácido fólico.
Tener una buena alimentación rica en frutas y verduras.
No automedicarse.
No consumir anticonceptivos orales (no causan el defecto pero impiden que el organismo aproveche el ácido fólico).
Consumir ácido fólico desde un mes antes de empezar a buscar el bebé.
Si se consumen anticonceptivos orales, suspender tres meses antes de comenzar a buscar el bebé, y consumir ácido fólico.
Anencefalia
El bebé con anencefalia tiene una cabeza chiquita, porque le falta o tiene apenas una parte de la zona superior.
No sufre dolor ni llora ni come.
Una vez que nace se le realiza un soporte básico con temperatura y oxígeno.
La noticia se la dieron el 28 de diciembre, al tercer mes de embarazo, y tres días después de brindar en Nochebuena porque ¡"se agrandaba la familia!" La ecografía de ese día mostró que eran mellizos: varón y mujer. Pero antes de que C. y L. pudieran festejar, ahí nomás les dieron el diagnóstico: anencefalia (sin cerebro) en el varón, y encefalocele (cerebro con hernia) en la mujer. "Salí desesperada del consultorio y me zambullí en Internet", le contó C. a LA GACETA. "¿Sabés que día era? El Día de los Santos Inocentes", añadió.
"Ya no recuerdo la infinidad de médicos que me vieron desde entonces. Ninguno sabía explicarnos a mi marido y a mí cuál era el pronóstico. Sólo se apresuraban a aclararnos: 'miren, esta es una decisión de ustedes, piensen tranquilos, que nadie los va a juzgar... ¿Decidir qué? ¿Quién nos va a juzgar? ¡No entendíamos nada! ¡Todavía no nos caía la ficha! Y ellos seguían: 'no se aten a la moral ni a la religión...' A ver... ¡sólo quiero saber qué se puede hacer! ¡No me empiecen hablando de la interrupción del embarazo!", renegaba esta mujer de 37 años, con rostro de niña.
"Lo único que sabíamos era que había dos corazones latiendo a full. ¡Y no los íbamos a parar nosotros! Pero ¿cómo sigue esto? Uno de los ecografistas apenas me vio me dijo: 'seguir con el embarazo es una locura. Se te va a hinchar la panza, no vas a poder aguantar el dolor... ' Ahí sí me asusté muchísimo. ¿A qué me estoy exponiendo, si mis hijos se van a morir igual? Después mi ginecóloga me tranquilizó: 'no, mirá, vamos a continuar el embarazo mientras no pongamos en riesgo tu salud. Los bebés estarán bien siempre que estén en tu panza'", siguió relatando
"Es por algo"
Enfrentar la mirada del otro no era más fácil que escuchar a los médicos. "Me tuve que bancar que me digan: 'Dios sabe por qué te manda esto', 'si Él lo permite por algo será', 'los hijos pagan por los pecados de los padres'... Entonces dije ¡basta! Mis hijos no son un castigo. Y decidí no hablar más sobre el asunto, salvo con personas muy allegadas. Sin embargo, siempre te tenés que enfrentar con gente que te pregunta: ¿qué nombre les vas a poner? Qué contenta debés estar ¿no?", rememoró. Los meses pasaron con ráfagas de felicidad. Pero sin preparativos ni elección de nombres. La decoración de la habitación de los bebés quedó paralizada. En cambio, había que hacer otras cosas: comprar ropita para la partida, averiguar sobre el servicio de sepelio ... "Cuando le pedí a mi marido que se encargara de todo eso, se quedó mirándome como si no entendiera nada, hasta que se dio cuenta. ¡Es tan duro todo esto...!"
Llega el momento
"¿Para qué día querés que programemos la cesárea?", le preguntó la ginecóloga. "No, por favor, no me hagás decidir a mí el día en que se van a empezar a morir mis hijos", le rogó C. "Está bien, será el miércoles 18 de abril a las tres de la tarde".
El domingo 15, por la noche, tres días antes de la operación, un amigo, Teo, me puso en contacto con C. y T., a quienes no conocía. Ya era bastante tarde cuando llegué a su casa. Conversamos largamente todo lo que aquí se cuenta, y a la medianoche nos despedimos con un abrazo. C. me permitió poner las manos sobre su panza y ahí pude sentir la danza de la vida... Los movimientos vigorosos, seguros, ajenos a todo lo que pasaba alrededor. Sonreímos juntas y nos emocionamos. "¡Es impresionante cómo se mueven! Y mirá que sólo se dejan sentir así con el papá". ¡Epa! ¡Qué patada! ¡Seguro que es el varón!" El dramatismo se vuelve miel hasta que nos despedimos.
El gran día llegó a los siete meses de gestación. La operación transcurrió sin sobresaltos, como el embarazo (ni siquiera se le hincharon los pies).
Los dos nacieron vivos. Fueron bautizados en el mismo quirófano por un sacerdote que había sido preparado para ello. El varón, que llevó el nombre de un santo, y que era el que más se movía, fue el primero en partir. Ni siquiera tuvo fuerzas para esperar a que su mamá despertara de la anestesia. Vivió sólo una hora.
La nena todavía sigue aferrada a la vida. Quietita como una muñeca, y sin llorar, espera a su madre en los horarios de visita. Inexplicablemente, mueve el piecito cuando la mamá se lo acaricia y ciñe con fuerzas el dedo de su papá cuando él le toca la palma de la manito.
Los órganos del bebé fueron donados al Incucai. "Me consuela saber que mi hijo va a seguir viviendo en otros niños", dice reconfortada.
El dolor es muy grande. Y la historia sigue aconteciendo. C. y L. no se arrepienten de nada.
"¿Quiénes somos nosotros para decidir cuánto deben vivir nuestros hijos?"
C y L. aceptaron la vida tal como venía, quizás, porque pensaron que aunque triste, es más humano sepultar a los hijos que deshacerse de ellos.
Un caso en 1.000
Las malformaciones en el tubo neural son más comunes de lo que se cree. Ocurre una en sólo 1.000 casos. De allí que sea tan importante la prevención.
¿Qué es la encefalocele?
"Cele significa quiste. La encefalocele es una herniación del tejido encefálico en la zona del hueso occipital. Está ubicada donde termina el cráneo y empieza la nuca. La sobrevida de un bebé con este problema puede ser más larga que la de otro que sufre anencefalia", explica la médica genetista Daniela Montanari. Aunque el origen no se conoce con precisión, esta malformación ha sido asociada a una deficiencia materna de ácido fólico durante el embarazo y también se produce en el tubo neural.
Prevención
Para evitar malformaciones como la anencefalia se debe: consumir ácido fólico.
Tener una buena alimentación rica en frutas y verduras.
No automedicarse.
No consumir anticonceptivos orales (no causan el defecto pero impiden que el organismo aproveche el ácido fólico).
Consumir ácido fólico desde un mes antes de empezar a buscar el bebé.
Si se consumen anticonceptivos orales, suspender tres meses antes de comenzar a buscar el bebé, y consumir ácido fólico.
Anencefalia
El bebé con anencefalia tiene una cabeza chiquita, porque le falta o tiene apenas una parte de la zona superior.
No sufre dolor ni llora ni come.
Una vez que nace se le realiza un soporte básico con temperatura y oxígeno.
lunes, 16 de abril de 2012
16 de Abril: Día mundial contra la esclavitud infantil
solidaridad.net - Equipo Felipe López
Publicado por Ciudad Redonda
Son incontables las iniciativas protagonizadas por los empobrecidos que pretenden eliminar las agresiones que sigue sufriendo la infancia en todo el mundo.
Esclavos de la violencia
En los campos de batalla o en las guerras callejeras de las ciudades, los niños mueren y matan con las armas que les venden los países enriquecidos, España incluida. Lo denuncian misioneros javerianos que trabajan en Sierra Leona con niños soldado; “armas fabricadas cada vez más ligeras y más fáciles de utilizar para que las puedan empuñar los niños y que ahora mismo están siendo fabricadas en España (…) ”
En Burundi la Casa Shalom trabaja por la paz y la promoción de los niños víctimas de la guerra fraticida de los años 90. Son más de 20.000 los hijos de Margarite Barankitse, muchos de los cuales –ya mayores- son ahora responsables de los 3.000 hogares donde hermanos y primos huérfanos, están reconstruyendo sus vidas. Milagro surgido del horror, en el que el perdón y la reconciliación están haciendo posible una verdadera revolución.
En Venezuela un grupo de madres y familiares, cuyos hijos han sido asesinados por la violencia juvenil planificada, han creado la Fundación por la Dignidad Sagrada de la Persona, están plantando cara a los responsables políticos y económicos, organizando marchas y acciones de denuncia y concienciación contra la impunidad.
Esclavas sexuales
Destacamos la labor que la fundación METER está realizando en el combate contra la pederastia en Italia y en Europa, apoyando a los niños y a las familias víctimas de esta salvajada. El sacerdote Fortunato Di Noto, impulsor de la fundación está amenazado de muerte por las mafias de la pederastia.
En Filipinas destaca la Prevent and Rehabilitate Drug Abusers Foundation, fundada por el sacerdote Shay Cullen y el matrimonio filipino de Merle y Alex Hermoso. Su labor se desarrolla en la Bahía de Subic, donde se alojó la base militar norteamericana más grande fuera del territorio de EEUU hasta 1992, dejando en la zona un grave problema de prostitución, droga y enfermedades de transmisión sexual. Hoy continúan apoyando a las víctimas de la prostitución infantil y denunciando a los causantes.
Somaly Mam, en Camboya, fue niña prostituida y tras conseguir escapar de ese infierno en 1991, decidió volver a su país para luchar por la dignidad de sus compatriotas prostituidas.
Esclavos del hambre
El drama del hambre convive con la opulencia en países ricos como Argentina. La organización Chicos del Pueblo lleva años organizando marchas protagonizadas por los propios niños para denunciar que “El hambre es un crimen”. Esta experiencia comenzó en la humilde capilla de Florencio Varela, (Buenos Aires), en los hogares de la fundación “Pelota de Trapo” y “Madre tres veces admirable” apoyados por la Iglesia católica, crearon un agencia propia de noticias; han sufrido diversos ataques a su imprenta, secuestros y amenazas a varios educadores.
Esclavos laborales
En 2001 nació en Argentina la asociación La Alameda, en la época del corralito financiero y rápidamente comenzó a denunciar la explotación de familias bolivianas (niños incluidos) en talleres textiles clandestinos que trabajan para empresas multinacionales como Adidas, Fila y Puma.
En 2004 pusieron en marcha la Cooperativa 20 de Diciembre, que se ha asociado con otras cooperativas de trabajo digno de Tailandia. En 2006 nació el Movimiento de Trabajadores Excluidos entre los cartoneros, denuncian también la explotación infantil en los campos y en los prostíbulos (con complicidad de las mafias policiales) y han recibido el apoyo del Cardenal Bergoglio.
En la India y Paquistán, son numerosos los testimonios de lucha como el de Iqbal Masih, niño esclavo asesinado a los 12 años en Pakistán por su lucha contra las mafias tapiceras. Praveen Kumar, niño esclavo en Thallur- India, fue responsable de un sindicato de 14.000 niños menores de 17 años y donde algunos no pasaban de los 7.
En la India destaca la labor de Kailash Satyarthi y la organización BBA, que ha logrado liberar a 78.500 niños (sufriendo episodios de violencia por parte de los esclavistas). Tienen numerosos centros educativos. Su labor la realizan mediante largas marchas como la de 1992 de 2.000 km desde la zona de las alfombras (Bihar) a Delhi, la de Calcuta hasta Katmandú en 1994 (1.500 km) y así hasta la actualidad.
El Frente de Liberación del Trabajo Forzado (India y Pakistán) es un gran movimiento contra la esclavitud infantil, creado en 1981 por Swami Agnivesh, líder espiritual hindú que anteriormente había creado un partido político frente al comunismo y el capitalismo. Estuvo 14 meses en prisión y llegó a ser Ministro de educación, pero tuvo que dimitir. Luchan contra el sistema de castas, la persecución a los cristianos y el feticidio femenino. Han conseguido liberar a 172.000 niños y han creado diversas instituciones educativas y de formación profesional. Han fundado asociaciones y sindicatos para presionar a los representantes políticos contra la esclavitud infantil. La rama de Pakistán fue creada en 1988 por Ehsan Ullah Khan, en este movimiento Iqbal Masih, fue presidente de la Sección infantil. Tras su asesinato, el movimiento sufrió una fuerte persecución y difamación por parte del gobierno. Ehsan se exilió a Inglaterra y perdieron el apoyo financiero que tenían de una ONG sueca y de UNICEF. Superada la crisis, continúan organizando la liberación de decenas de miles de niños.
La lucha de Iqbal se extiende
La noticia del asesinato de Iqbal en 1995, pasó casi desapercibida en España excepto a Julián Gómez del Castillo, viejo militante cristiano con la sensibilidad y la visión necesaria para impulsar y ser altavoz de las luchas de los niños esclavos. Desde entonces el Movimiento Cultural Cristiano, CJS y más recientemente el partido SAIn vienen realizando en España y en Iberoamérica cientos de actos públicos convirtiendo de hecho al 16 de Abril (aniversario del martirio de Iqbal) en el día Mundial contra la Esclavitud Infantil. Han forzado que este drama aparezca en los medios de comunicación, rompiendo el silencio. Su labor de conciencia está basada en el trabajo gratuito de los militantes, sin subvenciones y con la oposición creciente de la administración.
En Italia existen campañas como las de La Asociación Iqbal Masih de Sicilia, desde 1995. La asociación Mantovan que organiza desde 1999 una jornada el 16 de Abril que involucraba todo el país, incluso al Presidente de la República...
En Canadá: Free the Children; en EEUU: School for Iqbal, asociación que surgió en un colegio a raíz de una charla impartida por el propio Iqbal.
Conclusión
Es mentira aquello de “no se puede hacer nada”. Estas experiencias nos vuelven a demostrar la fuerza de la debilidad. Basta con ponerse en marcha, desde el protagonismo de los débiles, pensando con cabeza propia, con autofinanciación y sin depender de los poderosos, podemos seguir enciendo cerillas de solidaridad en medio de la oscuridad. De nosotros depende.
domingo, 25 de marzo de 2012
lunes, 13 de febrero de 2012
15 de Febrero: Día Internacional de la lucha contra el Cáncer Infantil
Este miércoles 15/2 es el *Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer Infantil* Salgamos a la calle con una prenda blanca para demostrar nuestro apoyo a los miles de niños que luchan contra esta enfermedad que existe y puede curarse!
sábado, 4 de febrero de 2012
4 de Febrero: Día Mundial de la Lucha Contra el Cáncer
Participaron todos. Desde los que operan en los quirófanos hasta los cocineros. Desde los enfermeros hasta el personal directivo (que aparecen alrededor de una mesa directorio y con instrumentos musicales inflables). El personal del Hospital Alemán, que está en el barrio de Recoleta en la ciudad de Buenos Aires, se animó a bailar y a disfrazarse en un video que invita a las mujeres a hacerse un examen periódico de sus mamas. Se trata de la campaña del "guante rosa" que se lanzó por primera vez en la Argentina.
lunes, 11 de abril de 2011
Jesús, curador de la vida
Por Arnaldo Zenteno S.J.
Del Equipo de Servicios CNP. Comunidades Eclesiales de Base de Nicaragua
Publicado por Adital
Acompañando a los enfermos-enfermas de VIH-Sida
y siendo acompañadas-acompañados por ellas.
(*material de reflexión para un encuentro con Religiosas-os).
Del Equipo de Servicios CNP. Comunidades Eclesiales de Base de Nicaragua
Publicado por Adital
Acompañando a los enfermos-enfermas de VIH-Sida
y siendo acompañadas-acompañados por ellas.
(*material de reflexión para un encuentro con Religiosas-os).
1.- El punto de partida es escuchar el clamor de estas enfermas y enfermos. Sentir vivamente su dolor, la discriminación que sufren en sus propias familias, en la escuela, en el trabajo, en la misma iglesia. Sentir también la discriminación y el señalamiento que alcanza a sus propios hijos e hijas. Sentir dolor e indignación ante esa discriminación y ante el crimen de las grandes y riquísimas empresas farmacéuticas que venden tan caros los retrovirales, y que presionan e impiden con el falso pretexto de sus patentes, que se distribuyan y vendan baratas las medicinas genéricas para estos enfermos. Y junto con ese sentir ante su clamor, pedir la gracia de que se nos conmuevan las entrañas como a Jesús y que actuemos como El. El punto de partida también incluye el estar abiertos-as a aprender de estos enfermos y enfermas lo que nos enseñan sobre la vida, el amor a la vida, el enfrentar tanto dolor y discriminación y así dejarnos también acompañar por ellos para servir más fielmente a Jesús en esta pastoral con estas hermanas y hermanos especialmente excluidos y discriminados.
2.- Lo central en nuestro acompañamiento, es acompañar como Jesús lo hizo, y lo quiere seguir haciendo a través de nosotras-os. Un dato innegable del Evangelio es la relación que Jesús hace entre el anuncio del Evangelio, de la Buena Noticia del Reino y la curación de los enfermos. Estos son dos pilares de sus palabras y de su actuar, y eso mismo lo da como Misión a los discípulos-discípulas que de dos en dos llevan su Buena Noticia.
3.-Y algo muy importante en el actuar de Jesús es que de cara a los enfermos y enfermas, se le estremecen las entrañas. O sea es algo que brota de lo más íntimo de su corazón y que es señal y manifestación de la Ternura, de la Misericordia de Dios para con sus hijas e hijos enfermos.
4.- Las curaciones que realiza Jesús no solo ven por la salud física del enfermo-a, sino también y con igual importancia por su integración en la familia y la sociedad. En la sociedad de su tiempo, como podemos ver por leyes del Antiguo Testamento y por prácticas en tiempo de Jesús, los enfermos y las enfermas eran considerados impuros. Y para cojos, ciegos y no se diga leprosos aun el acceso al Templo estaba prohibido. La Mujer que llamamos hemorroisa, no solo tenía su sangrado que le llevó a gastar todo su dinero con los médicos, sino que era considerada impura, y no debía haberse atrevido a tocar a Jesús.. Cuando Jesús cura a las enfermas y enfermos, los invita a volver a su familia, a presentarse en el Templo etc..y en todo caso, se pueden ya integrar de nuevo a la sociedad.- pensemos cómo esto se aplica a las enfermas-enfermos de VIH-Sida tan discriminados y apartados de la sociedad..
5.- Jesús se acerca las excluidas y excluidos, y los invita a su mesa, come con ellas y con ellos.
a) Algo que escandalizó especialmente a los fariseos y a los "cumplidores de la Ley” es que Jesús comía con publicanos y pecadoras. Y en la parábola del banquete, dice a sus servidores que inviten a todos, a los cojos, a los ciegos…a todos los excluidos. Sin duda las y los enfermos del VIH-Sida son de los más excluidos del banquete, de la mesa común en nuestra sociedad,y tal vez también de nuestras parroquias, escuelas y proyectos. Y no solo ellas-ellos, sino muchas veces también sus hijitas e hijitos.
b) Un caso especial –y que tiene que ver con nuestra reunión-es la actitud de Jesús con las y los leprosos. Ellas y ellos( Leprosos y/o enfermos de psoriasis y otras enfermedades de la piel que los hacía repugnantes ante los "limpios”) eran alejados, eran discriminados. En el caso de los 10 leprosos, Lucas nos dice que le gritan de lejos que los sane. Jesús les dice que se presenten en el templo, como los demás podían hacerlo,y el camino quedan curados(Lc 17,14). Desde el comienzo de su Evangelio Marcos nos dice: "Se le acercó un leproso (notemos se le acercó o sea Jesús con su actitud facilitaba se le acercara) y le suplica: Si quieres puedes sanarme. Jesús se compadeció, extendió la mano, lo tocó y le dijo: lo quiero queda sano”(Mc.1,40-41) (Notemos Jesús se compadece y lo toca…) Y luego lo envía a presentarse al templo, rompiendo la discriminación que había padecido.
Con toda razón podemos pensar que un equivalente a los llamados leprosos de aquel tiempo son las y los enfermos del VIH-Sida, con el agravante de que el temor al contagio, temor desproporcionado que hace ver contagio hasta en darles la mano- hace que se les discrimine más en la vida social, en las escuelas, aun en los hospitales. Es bueno que reflexionemos si a nivel Iglesia, igualmente están discriminados, y podemos revisar nosotros mismos cómo los vemos, cómo actuamos con ellos y con sus hijitas e hijitos, qué actitudes tenemos.
6.- Mi propuesta de trabajo en común para el día de hoy, es la siguiente:
A) Empezar por compartir nuestra experiencia, nuestras actitudes, nuestros anhelos y nuestros temores ante las y los enfermos del VIH-Sida
B)Comentar lo que les acabo de plantear sobre la actitud y acciones de Jesús ante las y los enfermos y su exclusión social
C) Profundizar en ello, reflexionando en algunos párrafos del capítulo 6 del Libro de José A. Pagola: Jesús, aproximación histórica. Jesús Curador de Vida. Para facilitar esto, he dividido el texto de Pagola en 5 apartados para que se puedan hacer 5 Grupos. Cada grupo ve un apartado y se pregunta: Esto ¿qué tiene que ver con nuestra pastoral, nuestro acompañamiento con las y los enfermos del VIH-Sida? ¿Qué podremos hacer en esta línea siguiendo a Jesús?
D) Actuar.- en el plenario ¿Qué conclusiones bien concretas pastorales sacamos de esta reunión para nuestra pastoral o al menos para nuestro acercamiento con Jesús y como Jesús con las enfermas y enfermos del VIH-Sida?. Y no se trata solo para acompañarlos , sino también de abrirnos a aprender de ellas y ellos, y además se trata de querer ser acompañados por ellas y ellos en nuestro mismo servicio pastoralY terminemos con una oración pidiendo ser fieles al llamado que Jesús nos hace desde el clamor y anhelos de estas enfermas y enfermos.
[Arnaldo Zenteno S.J. Proyecto CEB Samaritanas].
*************
CAPÍTULO 6: JESÚS CURADOR DE VIDA. Para el trabajo en Grupos.
Texto (párrafos entresacados) del Libro de Pagola: Jesús. Aproximación Histórica.
1.-JESUS PROCLAMA EL REINO DE DIOS CURANDO, POTENCIANDO LA VIDA.
Jesús, el poeta de la misericordia de Dios hablaba con parábolas, pero también con hechos. Los campesinos de Galilea pudieron comprobar que Jesús, lleno del Espíritu de Dios, recorría sus aldeas curando enfermos, expulsando demonios y liberando a las gentes del mal, la indignidad y la exclusión. La misericordia de Dios no es una bella teoría sugerida por sus parábolas. Es una realidad fascinante: junto a Jesús, los enfermos recuperan la salud, los poseídos por el demonio son rescatados de su mundo oscuro y tenebroso. Él los integra en una sociedad nueva, más sana y fraterna, mejor encaminada hacia la plenitud del reino de Dios.
Jesús seguía sorprendiendo a todos: Dios está llegando, pero no como el "Dios de los justos”, sino como el "Dios de los que sufren”. El profeta del reino de Dios no tiene ninguna duda: lo que a Dios le preocupa es el sufrimiento de los más desgraciados; lo que le mueve a actuar en medio de su pueblo es su amor compasivo; el Dios que quiere reinar entre los hombres y mujeres es un "Dios que sana”. Así dice una antigua tradición de Israel: "Yo soy Yahvé, el que te sana” (Éxodo 15(26). Las fuentes cristianas lo afirman de manera unánime: "Recorría toda Galilea... proclamando la buena noticia del reino y curando toda enfermedad y dolencia en el pueblo” (Mateo 4,23. también Marcos 1,39; Mateo 9,35; Lucas 6,18, etc.).
A diferencia del Bautista, que nunca curó a nadie, Jesús proclama el reino de Dios poniendo salud y vida en las personas y en la sociedad entera. Lo que Jesús busca, antes que nada, entre aquellas gentes de Galilea no es reformar su vida religiosa, sino ayudarles a disfrutar de una vida más sana y más liberada del poder del mal. En la memoria de los primeros cristianos la primera mirada de Jesús no se dirige hacia los pecadores que necesitan ser llamados a conversión, sino hacia los que sufren la enfermedad o el desvalimiento y anhelan más vida y salud. El evangelio de Juan entiende la actividad de Jesús como enteramente encaminada a potenciar la vida "Yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia” (Juan 10,10) La "vida eterna” de la que habla este escrito comienza en esta vida y alcanza suplenitud en el encuentro definitivo con Dios.
LA ENFERMEDAD COMO EXPERIENCIA SOCIAL DOLOROSA Y DE EXCLUSION
La enfermedad no es solo un hecho biológico. Al mismo tiempo es una experiencia que el enfermo interpreta, vive y sufre según el modelo cultural de la sociedad en que vive.
¿Cómo se vivía la enfermedad en aquellas aldeas que recorría Jesús?, ¿cómo les afectaba a aquellos campesinos?, ¿cómo reaccionaban sus familiares y vecinos?, ¿qué hacían para recuperar la salud? Los antropólogos suelen distinguir entre la patología o disfunción orgánica (disease), a la que se responde tratando de curar el mal biológico , y la enfermedad como experiencia vivida socialmente dentro de una cultura (illness), a la que se responde tratando de sanar las consecuencias dañosas tanto para el individuo como para el grupo social.
Los enfermos a los que Jesús se acerca padecen dolencias propias de un país pobre y subdesarrollado: entre ellos hay ciegos, paralíticos, sordomudos, enfermos de la piel, desquiciados. Muchos son enfermos incurables, abandonados a su suerte e incapacitados para ganarse el sustento; viven arrastrando su vida en una situación de mendicidad que roza la miseria y el hambre. Jesús los encuentra tirados por los caminos, a la entrada de los pueblos o en las sinagogas, tratando de conmover el corazón de la gente. Estos campesinos perciben su enfermedad no tanto como una dolencia orgánica, sino como una incapacidad para vivir como los demás hijos de Dios.Lo que anhelan estos enfermos no es solo la curación de una dolencia, sino poder disfrutar como los demás de una vida más plena.
Los leprosos sufrían su enfermedad de manera diferente. En realidad no son víctimas de la "lepra” , sino gentes afectadas por diversas enfermedades de la piel (soriasis, tiña, erupciones, tumores, eccemas...) que, cuando se extienden por todo el cuerpo, resultan repugnantes. El término hebreo , que se suele traducir de ordinario como "lepra”, no es la que la medicina actual conoce como "enfermedad de Hansen” (descubridor del mycobacterium leprae en 1868), sino que abarca un conjunto de enfermedades de la piel que, al producir decoloración, erupciones, llagas purulentas, etc., producen repugnancia (Levítico 13).
La tragedia de estos enfermos no consiste tanto en el mal que desgarra físicamente su cuerpo cuanto en la vergüenza y humillación de sentirse seres sucios y repulsivos a los que todos rehúyen. Su verdadero drama es no poder casarse ni tener hijos, no participar en las fiestas y peregrinaciones, quedar condenados al ostracismo.
También los enfermos de Galilea, como los de todos los tiempos, se hacían la pregunta que brota espontáneamente desde toda enfermedad grave: "¿Por qué?”, "¿por qué yo?”, "¿por qué ahora?”.En las aldeas que visitaba Jesús, la gente veía de ordinario en la ceguera, la lepra o cualquier otro tipo de enfermedad grave el castigo de Dios por algún pecado o infidelidad. Según el evangelio de Juan, al ver a un ciego de nacimiento, los discípulos preguntan a Jesús: "Rabí, ¿quién pecó, él o sus padres, para que haya nacido así?” (9,2). Por el contrario, la curación siempre era vista como una bendición de Dios. Por eso, como Dios no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta y viva, el pueblo de Israel esperaba que la intervención final de Dios traería una vida llena de salud para todos: temor al contagio, sino porque son considerados "impuros” que pueden contaminar a quienes pertenecen al pueblo santo de Dios. La prescripción era cruel: "El afectado por la lepra... irá gritando: "Impuro, impuro". Todo el tiempo que le dure la llaga quedará impuro. Es impuro y vivirá aislado”.
(Levítico 13,45-46)
Aunque los evangelios presentan a veces a los leprosos cerca de la gente y con acceso bastante fácil a Jesús, se piensa que las prescripciones del Levítico seguían vigentes en ese tiempo . En una sociedad como la de Galilea, donde el individuo solo puede vivir integrado en su familia y su aldea, esta exclusión significa una tragedia. La mayor angustia del leproso es pensar que tal vez ya no pueda volver nunca a su comunidad.
2.- JESUS MANIFIESTA LA MISERICORIDA DE DIOS ESPECIALMENTE CON LOS ENFERMOS Abandonados por Dios y por los hombres, estigmatizados por sus vecinos, excluidos en buena parte de la convivencia, estos enfermos constituyen, probablemente, el sector más marginado de la sociedad. Pero, ¿están realmente abandonados por Dios o tienen un lugar privilegiado en su corazón de Padre? El dato histórico es incuestionable: Jesús se dedica a ellos antes que a nadie. Se acerca a los que se consideran abandonados por Dios, toca a los leprosos que nadie toca, despierta la confianza en aquellos que no tienen acceso al templo y los integra en el pueblo de Dios tal como él lo entiende. Estos tienen que ser los primeros en experimentar la misericordia del Padre y la llegada de su reino. Su curación es la mejor "parábola” para que todos comprendan que Dios es, antes que nada, el Dios de los que sufren el desamparo y la exclusión.
El difícil camino de la curación
Todo enfermo anhela liberarse un día de su enfermedad para disfrutar de nuevo de una vida sana. Pero ¿qué podían hacer los enfermos y enfermas de aquellas aldeas para recuperar su salud? Al verse enfermo, el israelita acudía por lo general a Dios. Examinaba su vida, confesaba ante él sus pecados y le pedía la curación. Podía recitar uno de tantos salmos compuestos por enfermos y que estaban recogidos en las Escrituras: "Ten piedad de mí, Señor, sáname, que he pecado contra ti” (Salmo 40,5). La familia era la primera en atender a su enfermo. Los padres y familiares más cercanos, el patrón de la casa o los mismos vecinos ayudaban al enfermo a reconocer su pecado e invocar a Dios. Al mismo tiempo buscaban a algún curador de los alrededores.
En los escritos evangélicos se puede observar cómo los parientes se preocupan de sus enfermos (Marcos 1,30); los padres y las madres se preocupan de sus hijos (Marcos 7,25; 9,1718); los patronos hacen lo posible por ver curados a sus criados (Lucas 7,2-10); incluso los vecinos buscan la curación de los enfermos de la aldea (Marcos 2,3-4). Al parecer, no podían acudir a médicos profesionales( por lo que estos cobraban)
La actuación de Jesús debió de sorprender sobremanera a las gentes de Galilea: ¿de dónde provenía su fuerza curadora? Se parece a otros curadores que se conocen en la región, pero al mismo tiempo es diferente. Ciertamente no es un médico de profesión: no examina a los enfermos para hacer un diagnóstico de su mal; no emplea técnicas médicas ni receta remedios. Su actuación es muy diferente. No se preocupa solo de su mal físico, sino también de su situación de impotencia y humillación a causa de la enfermedad. Por eso los enfermos encuentran en él algo que los médicos no aseguraban con sus remedios: una relación nueva con Dios que les ayuda a vivir con otra dignidad y confianza ante él. Sin embargo, lo que más diferencia a Jesús de otros curadores es que, para él, las curaciones no son hechos aislados, sino que forman parte de su proclamación del reino de Dios. Es su manera de anunciar a todos esta gran noticia: Dios está llegando, y los más desgraciados pueden experimentar ya su amor compasivo. Estas curaciones sorprendentes son signo humilde, pero real, de un mundo nuevo: el mundo que Dios quiere para todos.
LA FUERZA CURADORA DE JESÚS
¿Cuándo descubrió Jesús su capacidad de curar? ¿Fue su fe en la misericordia de Dios lo que le empujó a intentar aliviar el sufrimiento de los enfermos o, por el contrario, fue el descubrimiento de su poder curador lo que le condujo a anunciar la cercanía de Dios y su venida salvadora? Nunca podremos responder a este tipo de preguntas. Pertenecen al mundo secreto de Jesús.
Lo cierto es que Jesús contagia salud y vida. Las gentes de Galilea lo sienten como alguien que cura porque está habitado por el Espíritu y la fuerza sanadora de Dios. Aunque, al parecer, Jesús utiliza en alguna ocasión técnicas populares, como la saliva, lo importante no es el procedimiento que pueda emplear en algún caso, sino él mismo: la fuerza curadora que irradia su persona. La gente no acude a él en busca de remedios o recetas, sino para encontrarse con él. Lo decisivo es el encuentro con el curador. La terapia que Jesús pone en marcha es su propia persona: su amor apasionado a la vida, su acogida entrañable a cada enfermo o enferma, su fuerza para regenerar a la persona desde sus raíces, su capacidad de contagiar su fe en la bondad de Dios. Su poder para despertar energías desconocidas en el ser humano creaba las condiciones que hacían posible la recuperación de la salud.
En la raíz de esta fuerza curadora e inspirando toda su actuación está siempre su amor compasivo. Jesús sufre al ver la enorme distancia que hay entre el sufrimiento de estos hombres, mujeres y niños hundidos en la enfermedad, y la vida que Dios quiere para sus hijos e hijas. Los evangelios, tan sobrios siempre para hablar de los sentimientos de Jesús, utilizan constantemente el verbo splanjnizomai para decir que cura a los enfermos porque se "compadece” de ellos: literalmente, "se le conmueven las entrañas” (Marcos 1,41; 9,22; Mateo 9,36; 14,14; 15,32; 20,34; Lucas 7,13).
Lo que le mueve es su amor a los que sufren, y su voluntad de que experimenten ya en su propia carne la misericordia de Dios que los libere del mal. Para Jesús, curar es su forma de amar. Cuando se acerca a ellos para despertar su confianza en Dios, liberarlos del mal y devolverlos a la Convivencia, Jesús les está mostrando, antes de nada, que son dignos de ser amados.
3.- EL ESTILO PROPIO DE JESÚS AL CURAR
Jesús cura siempre de manera gratuita. No busca nada para sí mismo, ni siquiera que los enfermos se agreguen a su grupo de seguidores. La curación que suscita la llegada del reino de Dios es gratuita, y así la tendrán que regalar también sus discípulos. Mateo lo indica al hablar de las instrucciones de Jesús a los Doce: "Curad enfermos, resucitad muertos, purificad leprosos, expulsad demonios. Gratis lo recibisteis; dadlo gratis” (10,8).
Jesús tiene su estilo propio de curar. Lo hace con la fuerza de su palabra y los gestos de sus manos. Jesús habla con el enfermo y le manifiesta su voluntad de que quede curado. Es uno de sus rasgos característicos. No pronuncia fórmulas secretas ni habla entre dientes, como los magos. Su palabra es clara. Todos la pueden escuchar y entender. Al mismo tiempo, Jesús "toca” a los enfermos. Las fuentes cristianas lo repiten una y otra vez, matizando su gesto con expresiones diversas. A veces Jesús "agarra” al enfermo para transmitirle su fuerza y arrancarlo de la enfermedad. Otras veces "impone sus manos” sobre él en un gesto de bendición para envolverlo con la bondad amorosa de Dios. En otras ocasiones "extiende su mano y lo toca”, para expresarle su cercanía, acogida y compasión. Así actúa sobre todo con los leprosos, excluidos de la convivencia. Jesús "agarra” (krátein) a la suegra de Simón (Marcos 1,30), a la hija de Jairo (Marcos 5,41) o al joven epiléptico (Marcos 9,27). "Impone sus manos” (epitíthenai) sobre la mujer encorvada (Lucas 13,13), sobre el ciego de Betsaida (Marcos 8,23) o sobre cada uno de los numerosos enfermos que le traen en Cafamaúm a la puesta del sol (Lucas 4,40). "Extiende la mano y toca” (háptein) al leproso en Marcos 1,41.
Las manos de Jesús bendicen a los que se sienten malditos, tocan a los leprosos que nadie toca, comunican fuerza a los hundidos en la impotencia, transmiten confianza a los que se ven abandonados por Dios, acarician a los excluidos. Era su estilo de curar.
4.- LA ACCION SANADORA DE JESÚS ES INTEGRAL
Jesús no aportaba solo una mejora física. Su acción sanadora va más allá de la eliminación de un problema orgánico. La curación del organismo queda englobada dentro de una sanación más integral de la persona. Jesús reconstruye al enfermo desde su raíz: suscita su confianza en Dios, lo arranca del aislamiento y la desesperanza, lo libera del pecado, lo devuelve al seno del pueblo de Dios y le abre un futuro de vida más digno y saludable.
¿Cómo lo hace? Jesús comienza por reavivar la fe de los enfermos.
De diversas maneras se esfuerza para que confíen en la bondad salvadora de Dios, que parece haberles retirado su bendición. Las fuentes cristianas lo recogen como algo esencial de su acción curadora: "No temas, solo ten fe”; "todo es posible para el que cree”; ayuda a los enfermos a acoger a Dios en el interior de su experiencia dolorosa. Jesús trabaja el "corazón” del enfermo para que confíe en Dios, liberándose de esos sentimientos oscuros de culpabilidad y de abandono por parte de Dios. Jesús lo cura poniendo en su vida el perdón, la paz y la bendición de Dios.
-LA ENFERMEDAD Y LA MARGINACION SOCIAL. LA SALUD Y LA INCORPORACION SOCIAL
Al mismo tiempo, Jesús lo reconcilia con la sociedad. Enfermedad y marginación van tan estrechamente enlazadas que la curación no es efectiva hasta que los enfermos no se ven integrados en la sociedad. Por eso Jesús elimina las barreras que los mantienen excluidos de la comunidad. La sociedad no ha de temerlos, sino acogerlos. Las fuentes cristianas describen de diversas maneras la voluntad de Jesús de incorporar de nuevo a los enfermos a la convivencia: "Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa”; "vete, muéstrate al sacerdote y haz por tu purificación la ofrenda que prescribió Moisés, para que les sirva de testimonio”; "vete a tu casa con los tuyos y cuéntales lo que el Señor ha hecho contigo” (Marcos 2,11; 1,44; 5,19). Tal vez María de Magdala no tenía familia y Jesús, después de expulsar de ella "siete demonios” (Lucas 8,2), la acogió en su grupo de discípulos.
Es especialmente significativa su actuación con los leprosos, excluidos de la comunidad por su condición de impuros. Propiamente no le piden a Jesús que los cure, sino que los "limpie” y tenga con ellos esa "compasión” que no encuentran en la sociedad. Mientras recorría Galilea se le acercó un leproso suplicándole: "Si quieres, puedes limpiarme” (Marcos 1,40). En otra ocasión, a la salida de un pueblo, salieron a su encuentro diez leprosos, que le gritaban: "Jesús, Maestro, ten compasión de nosotros” (Lucas 17,14).. Jesús reacciona con un gesto: extiende su mano y los toca. Aquellos hombres y mujeres son miembros del pueblo de Dios, tal como lo entiende Jesús. Al tocarlos, Jesús los libera de la exclusión. Su gesto es intencionado. No está pensando solo en la curación del enfermo; está haciendo una llamada a toda la sociedad. Está llegando el reino de Dios. Hay que construir la vida de otra manera: los impuros pueden ser tocados; los excluidos han de ser acogidos. Los enfermos no han de ser mirados con miedo, sino con compasión. Como los mira Dios.
5.-CONCLUSION.SIGNOS DE UN MUNDO NUEVO
Jesús no se limitó a aliviar el sufrimiento de los enfermos y endemoniados, sino que dio a su actividad curadora una interpretación trascendental: ve en todo ello signos de un mundo nuevo. Frente al pesimismo catastrófico que impera en los sectores apocalípticos, que lo ven todo infestado por el mal, Jesús anuncia algo sin precedentes: Dios está aquí. La curación de los enfermos y la liberación de los endemoniados, son su reacción contra la miseria humana: anuncian ya la victoria final de su misericordia liberando al mundo de un destino marcado fatalmente por el sufrimiento y la desgracia.
Probablemente, lo que mejor captaron todos fue la diferencia grande entre su actuación y la del Bautista. La misión del Bautista está pensada y organizada en función del pecado. Es su preocupación suprema: denunciar los pecados de las gentes y purificar de su inmundicia moral a quienes acuden al Jordán. Era lo que ofrecía a todos: un bautismo purificador para "el perdón de los pecados”. Por el contrario, la preocupación primera de Jesús es el sufrimiento de los más desgraciados. Las fuentes no presentan a Jesús caminando por Galilea en busca de pecadores para convertirlos de sus pecados, sino acercándose a enfermos y endemoniados para liberarlos de su sufrimiento. Su actividad no está propiamente orientada a reformar la religión judía, sino a aliviar el sufrimiento de quienes encuentra agobiados por el mal y excluidos de una vida sana. Es más determinante en su actuación eliminar el sufrimiento que denunciar los diversos pecados de las gentes. No es que no le preocupe el pecado, sino que, para Jesús, el pecado más grave y que mayor resistencia ofrece al reino de Dios consiste precisamente en causar sufrimiento o tolerarlo con indiferencia.
Las fuentes cristianas resumen la actuación de Jesús afirmando que se dedicaba a dos tareas: anunciar la buena noticia del reino de Dios y curar las enfermedades y dolencias en el pueblo. ("Recorría toda Galilea... proclamando la buena noticia del reino y curando toda enfermedad y dolencia en el pueblo” (Mt 4,23). Ese fue su empeño fundamental: despertar la fe en la cercanía de Dios luchando contra el sufrimiento. Por eso, cuando confía su misión a los discípulos, les encomienda la misma tarea. "Los envió a proclamar el reino de Dios y a curar”. (Lucas 9, 2) En otro lugar, el mismo Lucas dice: "Cuando entréis en una ciudad... curad a los enfermos que haya en ella, y decidles: el reino de Dios está cerca de vosotros” (Lucas 10,9 / / Mateo 10,7-8). Jesús solo realizó un puñado de curaciones y exorcismos. Por las aldeas de Galilea y Judea quedaron otros muchos ciegos, leprosos y endemoniados sufriendo sin remedio su mal. Solo algunos que se encontraron con él experimentaron su fuerza curadora.
Jesús no pensó nunca en los "milagros” como una forma fácil de suprimir el sufrimiento en el mundo, sino solo como un signo para indicar la dirección en la que sus seguidores han de actuar para acoger el reino de Dios.
Esto es el reino de Dios que tanto anhela: la derrota del mal, la irrupción de la misericordia de Dios, la eliminación del sufrimiento, la acogida de los excluidos en la convivencia, la instauración de una sociedad liberada de toda aflicción. Todavía no es una realidad acabada ni mucho menos. Hay que continuar poniendo signos de la misericordia de Dios en el mundo. Esa será precisamente la misión que confiará a sus seguidores.
2.- Lo central en nuestro acompañamiento, es acompañar como Jesús lo hizo, y lo quiere seguir haciendo a través de nosotras-os. Un dato innegable del Evangelio es la relación que Jesús hace entre el anuncio del Evangelio, de la Buena Noticia del Reino y la curación de los enfermos. Estos son dos pilares de sus palabras y de su actuar, y eso mismo lo da como Misión a los discípulos-discípulas que de dos en dos llevan su Buena Noticia.
3.-Y algo muy importante en el actuar de Jesús es que de cara a los enfermos y enfermas, se le estremecen las entrañas. O sea es algo que brota de lo más íntimo de su corazón y que es señal y manifestación de la Ternura, de la Misericordia de Dios para con sus hijas e hijos enfermos.
4.- Las curaciones que realiza Jesús no solo ven por la salud física del enfermo-a, sino también y con igual importancia por su integración en la familia y la sociedad. En la sociedad de su tiempo, como podemos ver por leyes del Antiguo Testamento y por prácticas en tiempo de Jesús, los enfermos y las enfermas eran considerados impuros. Y para cojos, ciegos y no se diga leprosos aun el acceso al Templo estaba prohibido. La Mujer que llamamos hemorroisa, no solo tenía su sangrado que le llevó a gastar todo su dinero con los médicos, sino que era considerada impura, y no debía haberse atrevido a tocar a Jesús.. Cuando Jesús cura a las enfermas y enfermos, los invita a volver a su familia, a presentarse en el Templo etc..y en todo caso, se pueden ya integrar de nuevo a la sociedad.- pensemos cómo esto se aplica a las enfermas-enfermos de VIH-Sida tan discriminados y apartados de la sociedad..
5.- Jesús se acerca las excluidas y excluidos, y los invita a su mesa, come con ellas y con ellos.
a) Algo que escandalizó especialmente a los fariseos y a los "cumplidores de la Ley” es que Jesús comía con publicanos y pecadoras. Y en la parábola del banquete, dice a sus servidores que inviten a todos, a los cojos, a los ciegos…a todos los excluidos. Sin duda las y los enfermos del VIH-Sida son de los más excluidos del banquete, de la mesa común en nuestra sociedad,y tal vez también de nuestras parroquias, escuelas y proyectos. Y no solo ellas-ellos, sino muchas veces también sus hijitas e hijitos.
b) Un caso especial –y que tiene que ver con nuestra reunión-es la actitud de Jesús con las y los leprosos. Ellas y ellos( Leprosos y/o enfermos de psoriasis y otras enfermedades de la piel que los hacía repugnantes ante los "limpios”) eran alejados, eran discriminados. En el caso de los 10 leprosos, Lucas nos dice que le gritan de lejos que los sane. Jesús les dice que se presenten en el templo, como los demás podían hacerlo,y el camino quedan curados(Lc 17,14). Desde el comienzo de su Evangelio Marcos nos dice: "Se le acercó un leproso (notemos se le acercó o sea Jesús con su actitud facilitaba se le acercara) y le suplica: Si quieres puedes sanarme. Jesús se compadeció, extendió la mano, lo tocó y le dijo: lo quiero queda sano”(Mc.1,40-41) (Notemos Jesús se compadece y lo toca…) Y luego lo envía a presentarse al templo, rompiendo la discriminación que había padecido.
Con toda razón podemos pensar que un equivalente a los llamados leprosos de aquel tiempo son las y los enfermos del VIH-Sida, con el agravante de que el temor al contagio, temor desproporcionado que hace ver contagio hasta en darles la mano- hace que se les discrimine más en la vida social, en las escuelas, aun en los hospitales. Es bueno que reflexionemos si a nivel Iglesia, igualmente están discriminados, y podemos revisar nosotros mismos cómo los vemos, cómo actuamos con ellos y con sus hijitas e hijitos, qué actitudes tenemos.
6.- Mi propuesta de trabajo en común para el día de hoy, es la siguiente:
A) Empezar por compartir nuestra experiencia, nuestras actitudes, nuestros anhelos y nuestros temores ante las y los enfermos del VIH-Sida
B)Comentar lo que les acabo de plantear sobre la actitud y acciones de Jesús ante las y los enfermos y su exclusión social
C) Profundizar en ello, reflexionando en algunos párrafos del capítulo 6 del Libro de José A. Pagola: Jesús, aproximación histórica. Jesús Curador de Vida. Para facilitar esto, he dividido el texto de Pagola en 5 apartados para que se puedan hacer 5 Grupos. Cada grupo ve un apartado y se pregunta: Esto ¿qué tiene que ver con nuestra pastoral, nuestro acompañamiento con las y los enfermos del VIH-Sida? ¿Qué podremos hacer en esta línea siguiendo a Jesús?
D) Actuar.- en el plenario ¿Qué conclusiones bien concretas pastorales sacamos de esta reunión para nuestra pastoral o al menos para nuestro acercamiento con Jesús y como Jesús con las enfermas y enfermos del VIH-Sida?. Y no se trata solo para acompañarlos , sino también de abrirnos a aprender de ellas y ellos, y además se trata de querer ser acompañados por ellas y ellos en nuestro mismo servicio pastoralY terminemos con una oración pidiendo ser fieles al llamado que Jesús nos hace desde el clamor y anhelos de estas enfermas y enfermos.
[Arnaldo Zenteno S.J. Proyecto CEB Samaritanas].
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CAPÍTULO 6: JESÚS CURADOR DE VIDA. Para el trabajo en Grupos.
Texto (párrafos entresacados) del Libro de Pagola: Jesús. Aproximación Histórica.
1.-JESUS PROCLAMA EL REINO DE DIOS CURANDO, POTENCIANDO LA VIDA.
Jesús, el poeta de la misericordia de Dios hablaba con parábolas, pero también con hechos. Los campesinos de Galilea pudieron comprobar que Jesús, lleno del Espíritu de Dios, recorría sus aldeas curando enfermos, expulsando demonios y liberando a las gentes del mal, la indignidad y la exclusión. La misericordia de Dios no es una bella teoría sugerida por sus parábolas. Es una realidad fascinante: junto a Jesús, los enfermos recuperan la salud, los poseídos por el demonio son rescatados de su mundo oscuro y tenebroso. Él los integra en una sociedad nueva, más sana y fraterna, mejor encaminada hacia la plenitud del reino de Dios.
Jesús seguía sorprendiendo a todos: Dios está llegando, pero no como el "Dios de los justos”, sino como el "Dios de los que sufren”. El profeta del reino de Dios no tiene ninguna duda: lo que a Dios le preocupa es el sufrimiento de los más desgraciados; lo que le mueve a actuar en medio de su pueblo es su amor compasivo; el Dios que quiere reinar entre los hombres y mujeres es un "Dios que sana”. Así dice una antigua tradición de Israel: "Yo soy Yahvé, el que te sana” (Éxodo 15(26). Las fuentes cristianas lo afirman de manera unánime: "Recorría toda Galilea... proclamando la buena noticia del reino y curando toda enfermedad y dolencia en el pueblo” (Mateo 4,23. también Marcos 1,39; Mateo 9,35; Lucas 6,18, etc.).
A diferencia del Bautista, que nunca curó a nadie, Jesús proclama el reino de Dios poniendo salud y vida en las personas y en la sociedad entera. Lo que Jesús busca, antes que nada, entre aquellas gentes de Galilea no es reformar su vida religiosa, sino ayudarles a disfrutar de una vida más sana y más liberada del poder del mal. En la memoria de los primeros cristianos la primera mirada de Jesús no se dirige hacia los pecadores que necesitan ser llamados a conversión, sino hacia los que sufren la enfermedad o el desvalimiento y anhelan más vida y salud. El evangelio de Juan entiende la actividad de Jesús como enteramente encaminada a potenciar la vida "Yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia” (Juan 10,10) La "vida eterna” de la que habla este escrito comienza en esta vida y alcanza suplenitud en el encuentro definitivo con Dios.
LA ENFERMEDAD COMO EXPERIENCIA SOCIAL DOLOROSA Y DE EXCLUSION
La enfermedad no es solo un hecho biológico. Al mismo tiempo es una experiencia que el enfermo interpreta, vive y sufre según el modelo cultural de la sociedad en que vive.
¿Cómo se vivía la enfermedad en aquellas aldeas que recorría Jesús?, ¿cómo les afectaba a aquellos campesinos?, ¿cómo reaccionaban sus familiares y vecinos?, ¿qué hacían para recuperar la salud? Los antropólogos suelen distinguir entre la patología o disfunción orgánica (disease), a la que se responde tratando de curar el mal biológico , y la enfermedad como experiencia vivida socialmente dentro de una cultura (illness), a la que se responde tratando de sanar las consecuencias dañosas tanto para el individuo como para el grupo social.
Los enfermos a los que Jesús se acerca padecen dolencias propias de un país pobre y subdesarrollado: entre ellos hay ciegos, paralíticos, sordomudos, enfermos de la piel, desquiciados. Muchos son enfermos incurables, abandonados a su suerte e incapacitados para ganarse el sustento; viven arrastrando su vida en una situación de mendicidad que roza la miseria y el hambre. Jesús los encuentra tirados por los caminos, a la entrada de los pueblos o en las sinagogas, tratando de conmover el corazón de la gente. Estos campesinos perciben su enfermedad no tanto como una dolencia orgánica, sino como una incapacidad para vivir como los demás hijos de Dios.Lo que anhelan estos enfermos no es solo la curación de una dolencia, sino poder disfrutar como los demás de una vida más plena.
Los leprosos sufrían su enfermedad de manera diferente. En realidad no son víctimas de la "lepra” , sino gentes afectadas por diversas enfermedades de la piel (soriasis, tiña, erupciones, tumores, eccemas...) que, cuando se extienden por todo el cuerpo, resultan repugnantes. El término hebreo , que se suele traducir de ordinario como "lepra”, no es la que la medicina actual conoce como "enfermedad de Hansen” (descubridor del mycobacterium leprae en 1868), sino que abarca un conjunto de enfermedades de la piel que, al producir decoloración, erupciones, llagas purulentas, etc., producen repugnancia (Levítico 13).
La tragedia de estos enfermos no consiste tanto en el mal que desgarra físicamente su cuerpo cuanto en la vergüenza y humillación de sentirse seres sucios y repulsivos a los que todos rehúyen. Su verdadero drama es no poder casarse ni tener hijos, no participar en las fiestas y peregrinaciones, quedar condenados al ostracismo.
También los enfermos de Galilea, como los de todos los tiempos, se hacían la pregunta que brota espontáneamente desde toda enfermedad grave: "¿Por qué?”, "¿por qué yo?”, "¿por qué ahora?”.En las aldeas que visitaba Jesús, la gente veía de ordinario en la ceguera, la lepra o cualquier otro tipo de enfermedad grave el castigo de Dios por algún pecado o infidelidad. Según el evangelio de Juan, al ver a un ciego de nacimiento, los discípulos preguntan a Jesús: "Rabí, ¿quién pecó, él o sus padres, para que haya nacido así?” (9,2). Por el contrario, la curación siempre era vista como una bendición de Dios. Por eso, como Dios no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta y viva, el pueblo de Israel esperaba que la intervención final de Dios traería una vida llena de salud para todos: temor al contagio, sino porque son considerados "impuros” que pueden contaminar a quienes pertenecen al pueblo santo de Dios. La prescripción era cruel: "El afectado por la lepra... irá gritando: "Impuro, impuro". Todo el tiempo que le dure la llaga quedará impuro. Es impuro y vivirá aislado”.
(Levítico 13,45-46)
Aunque los evangelios presentan a veces a los leprosos cerca de la gente y con acceso bastante fácil a Jesús, se piensa que las prescripciones del Levítico seguían vigentes en ese tiempo . En una sociedad como la de Galilea, donde el individuo solo puede vivir integrado en su familia y su aldea, esta exclusión significa una tragedia. La mayor angustia del leproso es pensar que tal vez ya no pueda volver nunca a su comunidad.
2.- JESUS MANIFIESTA LA MISERICORIDA DE DIOS ESPECIALMENTE CON LOS ENFERMOS Abandonados por Dios y por los hombres, estigmatizados por sus vecinos, excluidos en buena parte de la convivencia, estos enfermos constituyen, probablemente, el sector más marginado de la sociedad. Pero, ¿están realmente abandonados por Dios o tienen un lugar privilegiado en su corazón de Padre? El dato histórico es incuestionable: Jesús se dedica a ellos antes que a nadie. Se acerca a los que se consideran abandonados por Dios, toca a los leprosos que nadie toca, despierta la confianza en aquellos que no tienen acceso al templo y los integra en el pueblo de Dios tal como él lo entiende. Estos tienen que ser los primeros en experimentar la misericordia del Padre y la llegada de su reino. Su curación es la mejor "parábola” para que todos comprendan que Dios es, antes que nada, el Dios de los que sufren el desamparo y la exclusión.
El difícil camino de la curación
Todo enfermo anhela liberarse un día de su enfermedad para disfrutar de nuevo de una vida sana. Pero ¿qué podían hacer los enfermos y enfermas de aquellas aldeas para recuperar su salud? Al verse enfermo, el israelita acudía por lo general a Dios. Examinaba su vida, confesaba ante él sus pecados y le pedía la curación. Podía recitar uno de tantos salmos compuestos por enfermos y que estaban recogidos en las Escrituras: "Ten piedad de mí, Señor, sáname, que he pecado contra ti” (Salmo 40,5). La familia era la primera en atender a su enfermo. Los padres y familiares más cercanos, el patrón de la casa o los mismos vecinos ayudaban al enfermo a reconocer su pecado e invocar a Dios. Al mismo tiempo buscaban a algún curador de los alrededores.
En los escritos evangélicos se puede observar cómo los parientes se preocupan de sus enfermos (Marcos 1,30); los padres y las madres se preocupan de sus hijos (Marcos 7,25; 9,1718); los patronos hacen lo posible por ver curados a sus criados (Lucas 7,2-10); incluso los vecinos buscan la curación de los enfermos de la aldea (Marcos 2,3-4). Al parecer, no podían acudir a médicos profesionales( por lo que estos cobraban)
La actuación de Jesús debió de sorprender sobremanera a las gentes de Galilea: ¿de dónde provenía su fuerza curadora? Se parece a otros curadores que se conocen en la región, pero al mismo tiempo es diferente. Ciertamente no es un médico de profesión: no examina a los enfermos para hacer un diagnóstico de su mal; no emplea técnicas médicas ni receta remedios. Su actuación es muy diferente. No se preocupa solo de su mal físico, sino también de su situación de impotencia y humillación a causa de la enfermedad. Por eso los enfermos encuentran en él algo que los médicos no aseguraban con sus remedios: una relación nueva con Dios que les ayuda a vivir con otra dignidad y confianza ante él. Sin embargo, lo que más diferencia a Jesús de otros curadores es que, para él, las curaciones no son hechos aislados, sino que forman parte de su proclamación del reino de Dios. Es su manera de anunciar a todos esta gran noticia: Dios está llegando, y los más desgraciados pueden experimentar ya su amor compasivo. Estas curaciones sorprendentes son signo humilde, pero real, de un mundo nuevo: el mundo que Dios quiere para todos.
LA FUERZA CURADORA DE JESÚS
¿Cuándo descubrió Jesús su capacidad de curar? ¿Fue su fe en la misericordia de Dios lo que le empujó a intentar aliviar el sufrimiento de los enfermos o, por el contrario, fue el descubrimiento de su poder curador lo que le condujo a anunciar la cercanía de Dios y su venida salvadora? Nunca podremos responder a este tipo de preguntas. Pertenecen al mundo secreto de Jesús.
Lo cierto es que Jesús contagia salud y vida. Las gentes de Galilea lo sienten como alguien que cura porque está habitado por el Espíritu y la fuerza sanadora de Dios. Aunque, al parecer, Jesús utiliza en alguna ocasión técnicas populares, como la saliva, lo importante no es el procedimiento que pueda emplear en algún caso, sino él mismo: la fuerza curadora que irradia su persona. La gente no acude a él en busca de remedios o recetas, sino para encontrarse con él. Lo decisivo es el encuentro con el curador. La terapia que Jesús pone en marcha es su propia persona: su amor apasionado a la vida, su acogida entrañable a cada enfermo o enferma, su fuerza para regenerar a la persona desde sus raíces, su capacidad de contagiar su fe en la bondad de Dios. Su poder para despertar energías desconocidas en el ser humano creaba las condiciones que hacían posible la recuperación de la salud.
En la raíz de esta fuerza curadora e inspirando toda su actuación está siempre su amor compasivo. Jesús sufre al ver la enorme distancia que hay entre el sufrimiento de estos hombres, mujeres y niños hundidos en la enfermedad, y la vida que Dios quiere para sus hijos e hijas. Los evangelios, tan sobrios siempre para hablar de los sentimientos de Jesús, utilizan constantemente el verbo splanjnizomai para decir que cura a los enfermos porque se "compadece” de ellos: literalmente, "se le conmueven las entrañas” (Marcos 1,41; 9,22; Mateo 9,36; 14,14; 15,32; 20,34; Lucas 7,13).
Lo que le mueve es su amor a los que sufren, y su voluntad de que experimenten ya en su propia carne la misericordia de Dios que los libere del mal. Para Jesús, curar es su forma de amar. Cuando se acerca a ellos para despertar su confianza en Dios, liberarlos del mal y devolverlos a la Convivencia, Jesús les está mostrando, antes de nada, que son dignos de ser amados.
3.- EL ESTILO PROPIO DE JESÚS AL CURAR
Jesús cura siempre de manera gratuita. No busca nada para sí mismo, ni siquiera que los enfermos se agreguen a su grupo de seguidores. La curación que suscita la llegada del reino de Dios es gratuita, y así la tendrán que regalar también sus discípulos. Mateo lo indica al hablar de las instrucciones de Jesús a los Doce: "Curad enfermos, resucitad muertos, purificad leprosos, expulsad demonios. Gratis lo recibisteis; dadlo gratis” (10,8).
Jesús tiene su estilo propio de curar. Lo hace con la fuerza de su palabra y los gestos de sus manos. Jesús habla con el enfermo y le manifiesta su voluntad de que quede curado. Es uno de sus rasgos característicos. No pronuncia fórmulas secretas ni habla entre dientes, como los magos. Su palabra es clara. Todos la pueden escuchar y entender. Al mismo tiempo, Jesús "toca” a los enfermos. Las fuentes cristianas lo repiten una y otra vez, matizando su gesto con expresiones diversas. A veces Jesús "agarra” al enfermo para transmitirle su fuerza y arrancarlo de la enfermedad. Otras veces "impone sus manos” sobre él en un gesto de bendición para envolverlo con la bondad amorosa de Dios. En otras ocasiones "extiende su mano y lo toca”, para expresarle su cercanía, acogida y compasión. Así actúa sobre todo con los leprosos, excluidos de la convivencia. Jesús "agarra” (krátein) a la suegra de Simón (Marcos 1,30), a la hija de Jairo (Marcos 5,41) o al joven epiléptico (Marcos 9,27). "Impone sus manos” (epitíthenai) sobre la mujer encorvada (Lucas 13,13), sobre el ciego de Betsaida (Marcos 8,23) o sobre cada uno de los numerosos enfermos que le traen en Cafamaúm a la puesta del sol (Lucas 4,40). "Extiende la mano y toca” (háptein) al leproso en Marcos 1,41.
Las manos de Jesús bendicen a los que se sienten malditos, tocan a los leprosos que nadie toca, comunican fuerza a los hundidos en la impotencia, transmiten confianza a los que se ven abandonados por Dios, acarician a los excluidos. Era su estilo de curar.
4.- LA ACCION SANADORA DE JESÚS ES INTEGRAL
Jesús no aportaba solo una mejora física. Su acción sanadora va más allá de la eliminación de un problema orgánico. La curación del organismo queda englobada dentro de una sanación más integral de la persona. Jesús reconstruye al enfermo desde su raíz: suscita su confianza en Dios, lo arranca del aislamiento y la desesperanza, lo libera del pecado, lo devuelve al seno del pueblo de Dios y le abre un futuro de vida más digno y saludable.
¿Cómo lo hace? Jesús comienza por reavivar la fe de los enfermos.
De diversas maneras se esfuerza para que confíen en la bondad salvadora de Dios, que parece haberles retirado su bendición. Las fuentes cristianas lo recogen como algo esencial de su acción curadora: "No temas, solo ten fe”; "todo es posible para el que cree”; ayuda a los enfermos a acoger a Dios en el interior de su experiencia dolorosa. Jesús trabaja el "corazón” del enfermo para que confíe en Dios, liberándose de esos sentimientos oscuros de culpabilidad y de abandono por parte de Dios. Jesús lo cura poniendo en su vida el perdón, la paz y la bendición de Dios.
-LA ENFERMEDAD Y LA MARGINACION SOCIAL. LA SALUD Y LA INCORPORACION SOCIAL
Al mismo tiempo, Jesús lo reconcilia con la sociedad. Enfermedad y marginación van tan estrechamente enlazadas que la curación no es efectiva hasta que los enfermos no se ven integrados en la sociedad. Por eso Jesús elimina las barreras que los mantienen excluidos de la comunidad. La sociedad no ha de temerlos, sino acogerlos. Las fuentes cristianas describen de diversas maneras la voluntad de Jesús de incorporar de nuevo a los enfermos a la convivencia: "Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa”; "vete, muéstrate al sacerdote y haz por tu purificación la ofrenda que prescribió Moisés, para que les sirva de testimonio”; "vete a tu casa con los tuyos y cuéntales lo que el Señor ha hecho contigo” (Marcos 2,11; 1,44; 5,19). Tal vez María de Magdala no tenía familia y Jesús, después de expulsar de ella "siete demonios” (Lucas 8,2), la acogió en su grupo de discípulos.
Es especialmente significativa su actuación con los leprosos, excluidos de la comunidad por su condición de impuros. Propiamente no le piden a Jesús que los cure, sino que los "limpie” y tenga con ellos esa "compasión” que no encuentran en la sociedad. Mientras recorría Galilea se le acercó un leproso suplicándole: "Si quieres, puedes limpiarme” (Marcos 1,40). En otra ocasión, a la salida de un pueblo, salieron a su encuentro diez leprosos, que le gritaban: "Jesús, Maestro, ten compasión de nosotros” (Lucas 17,14).. Jesús reacciona con un gesto: extiende su mano y los toca. Aquellos hombres y mujeres son miembros del pueblo de Dios, tal como lo entiende Jesús. Al tocarlos, Jesús los libera de la exclusión. Su gesto es intencionado. No está pensando solo en la curación del enfermo; está haciendo una llamada a toda la sociedad. Está llegando el reino de Dios. Hay que construir la vida de otra manera: los impuros pueden ser tocados; los excluidos han de ser acogidos. Los enfermos no han de ser mirados con miedo, sino con compasión. Como los mira Dios.
5.-CONCLUSION.SIGNOS DE UN MUNDO NUEVO
Jesús no se limitó a aliviar el sufrimiento de los enfermos y endemoniados, sino que dio a su actividad curadora una interpretación trascendental: ve en todo ello signos de un mundo nuevo. Frente al pesimismo catastrófico que impera en los sectores apocalípticos, que lo ven todo infestado por el mal, Jesús anuncia algo sin precedentes: Dios está aquí. La curación de los enfermos y la liberación de los endemoniados, son su reacción contra la miseria humana: anuncian ya la victoria final de su misericordia liberando al mundo de un destino marcado fatalmente por el sufrimiento y la desgracia.
Probablemente, lo que mejor captaron todos fue la diferencia grande entre su actuación y la del Bautista. La misión del Bautista está pensada y organizada en función del pecado. Es su preocupación suprema: denunciar los pecados de las gentes y purificar de su inmundicia moral a quienes acuden al Jordán. Era lo que ofrecía a todos: un bautismo purificador para "el perdón de los pecados”. Por el contrario, la preocupación primera de Jesús es el sufrimiento de los más desgraciados. Las fuentes no presentan a Jesús caminando por Galilea en busca de pecadores para convertirlos de sus pecados, sino acercándose a enfermos y endemoniados para liberarlos de su sufrimiento. Su actividad no está propiamente orientada a reformar la religión judía, sino a aliviar el sufrimiento de quienes encuentra agobiados por el mal y excluidos de una vida sana. Es más determinante en su actuación eliminar el sufrimiento que denunciar los diversos pecados de las gentes. No es que no le preocupe el pecado, sino que, para Jesús, el pecado más grave y que mayor resistencia ofrece al reino de Dios consiste precisamente en causar sufrimiento o tolerarlo con indiferencia.
Las fuentes cristianas resumen la actuación de Jesús afirmando que se dedicaba a dos tareas: anunciar la buena noticia del reino de Dios y curar las enfermedades y dolencias en el pueblo. ("Recorría toda Galilea... proclamando la buena noticia del reino y curando toda enfermedad y dolencia en el pueblo” (Mt 4,23). Ese fue su empeño fundamental: despertar la fe en la cercanía de Dios luchando contra el sufrimiento. Por eso, cuando confía su misión a los discípulos, les encomienda la misma tarea. "Los envió a proclamar el reino de Dios y a curar”. (Lucas 9, 2) En otro lugar, el mismo Lucas dice: "Cuando entréis en una ciudad... curad a los enfermos que haya en ella, y decidles: el reino de Dios está cerca de vosotros” (Lucas 10,9 / / Mateo 10,7-8). Jesús solo realizó un puñado de curaciones y exorcismos. Por las aldeas de Galilea y Judea quedaron otros muchos ciegos, leprosos y endemoniados sufriendo sin remedio su mal. Solo algunos que se encontraron con él experimentaron su fuerza curadora.
Jesús no pensó nunca en los "milagros” como una forma fácil de suprimir el sufrimiento en el mundo, sino solo como un signo para indicar la dirección en la que sus seguidores han de actuar para acoger el reino de Dios.
Esto es el reino de Dios que tanto anhela: la derrota del mal, la irrupción de la misericordia de Dios, la eliminación del sufrimiento, la acogida de los excluidos en la convivencia, la instauración de una sociedad liberada de toda aflicción. Todavía no es una realidad acabada ni mucho menos. Hay que continuar poniendo signos de la misericordia de Dios en el mundo. Esa será precisamente la misión que confiará a sus seguidores.
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