NO DEJES DE VISITAR
GIF animations generator gifup.com www.misionerosencamino.blogspot.com
El Blog donde encontrarás abundante material de formación, dinámicas, catequesis, charlas, videos, música y variados recursos litúrgicos y pastorales para la actividad de los grupos misioneros.
Fireworks Text - http://www.fireworkstext.com
BREVE COMENTARIO, REFLEXIÓN U ORACIÓN CON EL EVANGELIO DEL DÍA, DESDE LA VIVENCIA MISIONERA
SI DESEAS RECIBIR EL EVANGELIO MISIONERO DEL DÍA EN TU MAIL, DEBES SUSCRIBIRTE EN EL RECUADRO HABILITADO EN LA COLUMNA DE LA DERECHA

viernes, 8 de junio de 2012

Sin techo y sin tumba


En inglés les llaman “homeless” y en español “los sin techo”. Bien sabido es que se cuentan por millones en las áreas más infradesarrolladas. Pero hoy día es en las bolsas de pobreza de capitales que presumen de llamarse primer mundo donde aumenta el número de quienes duermen arropados por cartones en escaleras del metro o soportales de plaza. No solo viven sin techo; mueren sin tumba. El refranero castellano define al pobre como quien “no tiene donde caerse muerto”. A lo que se añade una desgracia mayor, si “no tienes quien te llore”.

En japonés hay una expresión de origen budista para referirse al difunto que no tiene quien le llore. Se dice que es un “cadáver sin parentesco” (muen- hotoke; muen: sin vínculos; hotoke: difunto). En las zonas pobres donde se hacinan masas de ex-trabajadores eventuales, hoy sin techo -en el barrio de Sanya, en Tokyo, o en el de Kamagasaki, en Osaka-, es frecuente la escena de la muerte en la calle. Cuando se recoge a personas fallecidas sin familia para conducirlas al crematorio, antes de depositar la urna con las cenizas en la fosa común, el ayuntamiento suele contactar al centro de voluntariado social solicitando un mínimo servicio funeral. El monje budista, el pastor protestante o el sacerdote católico, según cuál de ellos se encuentre disponible ese día, acudirá a despedir con un rito los restos de quien vivió sin techo y muere sin tumba, vivió sin tener donde caerse muerto y murió sin tener quién le llore.

La señora T.S. , viuda de cincuenta años, que trabaja en Caritas católica y organiza el voluntariado social católico en Sendai, al noreste de Japón, ha tenido una iniciativa para concientizar sobre el problema de la muerte en soledad. Cuando compró terreno y fosa en el cementerio para depositar la urna con las cenizas de su difunto esposo, no puso la tumba a nombre de su familia, sino la inscribió con el título de “sepultura para difuntos sin parentesco”. Sobre la lápida, bajo el crucifijo, está esculpido únicamente el ideograma japonés KIZUNA, que significa “vínculos familiares y lazos de relación”. Si hubiera registrado la propiedad con su nombre , los trámites funerarios no le permitirían enterrar en esa fosa a nadie fuera de su familia. La señora T. X. ha podido depositar en esa tumba, durante estos últimos meses, en ese columbario cristiano, las cenizas de varias personas solitarias fallecidas en la calle sin techo y sin tumba.

“Pero esto no lo hago, dice, para solucionar el problema de la muerte en la calle. Ante la cruz que corona el letrero de esa lápida, oramos por el eterno descanso de quienes murieron sin tener quien les llorara y despertamos nuestra conciencia para ayudar a tantas personas que viven como muertas en vida. Las obras de misericordia que aprendimos en el Evangelio son enterrar a los muertos y dar de comer al hambriento”.

Juan Masiá SJ
(Universidad Sophia, Tokyo)
Publicado por Antena Misionera