NO DEJES DE VISITAR
GIF animations generator gifup.com www.misionerosencamino.blogspot.com
El Blog donde encontrarás abundante material de formación, dinámicas, catequesis, charlas, videos, música y variados recursos litúrgicos y pastorales para la actividad de los grupos misioneros.
Fireworks Text - http://www.fireworkstext.com
BREVE COMENTARIO, REFLEXIÓN U ORACIÓN CON EL EVANGELIO DEL DÍA, DESDE LA VIVENCIA MISIONERA
SI DESEAS RECIBIR EL EVANGELIO MISIONERO DEL DÍA EN TU MAIL, DEBES SUSCRIBIRTE EN EL RECUADRO HABILITADO EN LA COLUMNA DE LA DERECHA

viernes, 17 de febrero de 2012

VII Domingo del T.O - Ciclo B (Mc 2,1-12): El Hijo del hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados



Aunque la escena del evangelio es una escena poco común, la podemos imaginar, reconstruir con relativa facilidad. Desde luego aquellos portadores o camilleros del paralítico eran de los que no se echaban para atrás. Demostraron ser atrevidos e imaginativos para colocarse en frente de Jesús. Pero sospecho que aquellos portadores en medio de un alboroto monumental se llevaron una decepción, cuando Jesús dijo al paralítico: “tus pecados quedan perdonados”. Aquellos camilleros y algunos espectadores comentarían ”este, señor, de qué va. Nosotros no hemos venido para oír esto”. Esperaban otra cosa. Ellos no habían realizado aquella operación para escuchar dicha respuesta, sino que querían oír lo que minutos después pronunció Jesús: “levántate, coge la camilla y echa a andar”.

Esto tiene una aplicación clarísima al momento actual. Hoy –piensan muchos- que no estamos para oír “tus pecados quedan perdonados”. En medio de la crisis, de recortes, despidos, reformas, con una inseguridad amenazante, con la que está cayendo, no estamos para dar ni recibir consejos piadosos: que hay que ser solidarios, que hay que arrimar el hombro, que se debe pagar los impuestos, que no se puede trampear con el IVA, que no es admisible negociar sin moral, ni enriquecerse sin trabajar … todo esto y más puede parecer pérdida de tiempo y que no resuelve el problema, ya que lo importante es el dinero y que éste llegue hasta fin de mes. Sin embargo yo no estoy seguro –más bien al contrario- de que sea perder el tiempo. Ni de que lo relacionado con la conciencia no resuelve los problemas. Creo que para que nuestro mundo funcione no basta los medios materiales, aunque sean muy importantes. Además de la prima de riesgo, de los créditos y de los vaivenes de la bolsa importa mucho la calidad de las personas. Una sociedad compuesta por personas seguidoras de una ética exigente, con un espíritu solidario, con un sentido de justicia profundo, con un respeto grande a la verdad tendrá menos dificultades para progresar que una comunidad salpicada de corruptos. La moral, el cumplimiento del deber son las mejores bases para que una sociedad despegue y alcance un nivel de vida aceptable. Jesús busca no solo una curación física, persigue la espiritual. Por ello el primer paso que da es : “hijo, tus pecados quedan personados”. Rescatada la persona, recuperado el creyente podemos enfrentarnos a las distintas situaciones. Por ejemplo, tras los años de muertes, de amenazas y extorsiones que nuestra sociedad vasca ha sufrido, podemos hablar más fácilmente de reconciliación e incluso de arrepentimiento y de perdón, si las personas a las cuales afecta están preparadas moralmente. Precisamente esta semana comenzamos la cuaresma, tiempo en el cual se nos invita a renovar nuestro espíritu, a vencer el pecado. Porque el pecado existe en nosotros. ¿Qué pasa o ha pasado hoy con el sacramento de la confesión o del perdón?. ¿A qué se debe que esté tan olvidado?. No tengo una respuesta clara. La confusión empieza al afirmar que nosotros no pecamos (el prójimo sí) y si no hay pecado, entonces no tiene razón de ser su perdón.

Tal vez a nosotros nos represente el paralítico, pues a lo mejor nos encontramos sin nervio, sin espíritu, incapaces de movernos y entonces necesitamos de un camillero que nos lleve delante de Jesús curador. O quizá nos identifiquemos con los camilleros, porque nos sentimos bien, capaces de acompañar a otros hasta los pies de Jesús. “Buscad primero el Reino de Dios y su justicia y todo lo demás se os dará por añadidura”. Tal vez una buena forma de iniciar la recuperación de la persona, del creyente es ser perdonado y perdonar bajo la mirada amable de Jesús. A continuación seremos capaces de “levantarnos y de echar a andar”.