Publicado por Misioneros Monfortanos
Cincuenta días después de la Resurrección de Jesús es Pentecostés. El Evangelio de este día nos recuerda que, ya en la tarde de la Resurrección, Jesús se reunió con sus apóstoles en una sala cuyas puertas estaban cerradas con candado y les había comunicado su espíritu Santo: “Recibid al Espíritu Santo…”A partir de ese momento el grupo de los doce reunía en la oración con algunos otros discípulos, y probablemente la Virgen María, en la espera que el Espíritu Santo se manifieste, según lo que había manifestado Jesús… Qué hermosa comunidad de fe y esperanza.
Y el Espíritu Santo surge, dando a esta magnífica comunidad muy unida, un incomparable impulso misionero.
De repente, toman conciencia de ser los enviados de Cristo a toda la humanidad. Los Hechos de los Apóstoles se deleitan en la presentación de los beneficiarios del primer Pentecostés: “ Partos, medos y elamitas, habitantes de Mesopotámica, Judea, Capadocia, de las riberas del Mar Negro, de la provincia de Asia, de Frigia, de la Panfilia, de Egipto…”
Este impulso misionero, dado por el Espíritu Santo va a impregnar en adelante a todos los bautizados. Es lo que recuerda el apóstol Pablo a los Corintios: “Hay diversidad de dones, pero un mismo Espíritu; hay diversidad de servicios, pero un mismo Señor…” (segunda lectura)
Y es así desde hace dos mil años. Cada bautizado, cada comunidad cristiana “recibe ahora el Espíritu para bien de todos”.
¿Cómo vivimos ahora este impulso misionero? En torno a nosotros, hay mucha gente que nos son extraños, que no hablan la misma lengua, que viven quizás una religión distinta de la nuestra… ¿Cómo les anunciamos la Buena Noticia, aunque que sólo por nuestra acogida, nuestro aprecio, nuestro cariño fraterno…?
¡Pues hoy sigue siendo Pentecostés!
Oración
Señor, danos Sabiduría
para saber gustar las cosas espirituales.
Que tu Espíritu nos ayude a saber valorar
el amor, la libertad, la justicia
y todo aquello que nos hace más humanos.
Danos Señor, Inteligencia
para profundizar en las verdades de nuestra Fe.
Que como Tú,
crezcamos en edad y entendimiento.
Señor, que el don de Consejo nos ayude
a saber discernir lo que es lícito y bueno
de lo que no lo es.
Que recordemos que lo que está permitido,
no por esto es moralmente bueno.
Señor, necesitamos Fortaleza para hacer frente
a las contrariedades de la vida.
Haz que caminemos
impulsados por tu Espíritu.
Que el don de Ciencia nos ayude a esperar
de las personas lo que realmente pueden dar
y nos enseñe a no endiosar a nadie.
Concédenos, Señor,
el espíritu de Piedad que limpie nuestro corazón
de todo tipo de dureza
y nos abra a la ternura de Dios.
Señor, danos tu Espíritu Filial
para que en todo momento deseemos agradar a Dios
con nuestros pensamientos y obras.
Señor, danos Sabiduría
para saber gustar las cosas espirituales.
Que tu Espíritu nos ayude a saber valorar
el amor, la libertad, la justicia
y todo aquello que nos hace más humanos.
Danos Señor, Inteligencia
para profundizar en las verdades de nuestra Fe.
Que como Tú,
crezcamos en edad y entendimiento.
Señor, que el don de Consejo nos ayude
a saber discernir lo que es lícito y bueno
de lo que no lo es.
Que recordemos que lo que está permitido,
no por esto es moralmente bueno.
Señor, necesitamos Fortaleza para hacer frente
a las contrariedades de la vida.
Haz que caminemos
impulsados por tu Espíritu.
Que el don de Ciencia nos ayude a esperar
de las personas lo que realmente pueden dar
y nos enseñe a no endiosar a nadie.
Concédenos, Señor,
el espíritu de Piedad que limpie nuestro corazón
de todo tipo de dureza
y nos abra a la ternura de Dios.
Señor, danos tu Espíritu Filial
para que en todo momento deseemos agradar a Dios
con nuestros pensamientos y obras.




Adelante
Muchos Más Artículos
INICIO
No hay comentarios:
Publicar un comentario